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A CASI TRES AÑOS DE ‘EL NIÑO’: EN OCHO ESTABLECIMIENTOS DE SALUD NO SE HAN INICIADO LAS OBRAS DE RECONSTRUCCIÓN

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1131

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  • La inversión prevista en las ocho dependencias de salud bordea los 20 millones de soles.
  • Alrededor de 536 pacientes se atienden diariamente en dichos establecimientos.

 

Pese al tiempo transcurrido, desde el Fenómeno El Niño Costero 2017, en ocho establecimientos de salud de Lambayeque todavía no se han iniciado las obras de reconstrucción, obligando al personal a realizar su trabajo en condiciones poco favorables, según el Reporte Nº 3 de veeduría ciudadana elaborado por el Observatorio de Integridad en alianza con instituciones de la sociedad civil.

 

La publicación contempla el análisis de 47 establecimientos de salud pertenecientes a Áncash, La Libertad, Piura, Tumbes y Lambayeque. El operativo de veeduría se realizó entre mayo y junio de este año, con el objetivo de identificar el nivel de avance de las obras de rehabilitación o reconstrucción previstas en el sector Salud.

Según lo informado, en los 47 establecimientos de salud visitados se atienden cerca de cuatro mil personas diariamente y para ellos se proyectó en el Plan de Reconstrucción Con Cambios una inversión superior a los 381 millones de soles.

“Las visitas realizadas permitieron apreciar que en la mayoría de establecimientos de salud se ha logrado el restablecimiento de los servicios afectados, pero que son mínimos los avances en materia de reconstrucción de la infraestructura. Las conclusiones y recomendaciones que se encuentran en este reporte han sido presentadas a las entidades vinculadas con el proceso (Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, Ministerio de Salud, Contraloría General de la República)”, señala el documento.

 

EN LAMBAYEQUE

En el departamento se realizaron visitas a seis centros y dos puestos de salud, cuya inversión prevista para reparar los daños producto de las lluvias, ocurridas entre febrero y abril del 2017, es de 19 millones 792 mil soles.

De los ocho establecimientos, cuatro tuvieron servicios afectados, de los cuales solo en dos se restablecieron totalmente. En uno el restablecimiento fue parcial y en otro continúa inoperativo.

 

RIESGO ALTO

Las veedurías ciudadanas calificaron como establecimientos con riesgo alto al Centro de Salud de Lagunas, de Incahuasi y al Puesto de Salud de Puchacha – Incahuasi.

En el caso del centro de salud del distrito perteneciente a Chiclayo, se detectó que dentro de la infraestructura dañada están los techos, muros, el cerco perimétrico, las instalaciones de agua, desagüe y electricidad. Debido a todas esas deficiencias, el personal médico atiende en una casa alquilada, lo cual genera hacinamiento de los pacientes.

En el Centro de Salud de Incahuasi se detectó que hubo daños en los servicios de Psicología y Laboratorio, pero ambos ya fueron restablecidos. No obstante, la reparación temporal no ha sido satisfactoria, incluyendo la del área de residencia del personal. En tanto, el riesgo alto se debe a que el suministro de energía eléctrica no es constante.

En cuanto al Puesto de Salud de Puchaca se detectó que la pared posterior fue dañada, habiendo recibido solo una reparación temporal.

 

RIESGO MEDIO

En tanto, se detectó un riesgo medio en los centros de salud de Cayaltí y Reque. En el caso de ambos la infraestructura dañada han sido paredes y techos, habiendo recibido también solo una reparación temporal.

 

SIN RIESGO

También se detectó otros tres establecimientos, cuyos daños en su infraestructura no representan riesgo, pero sí imposibilitan brindar la atención médica, como es el caso del Puesto de Salud de La Tranca en Incahuasi, donde fue afectado el servicio de Obstetricia y hasta ahora continúa inoperativo.

Además, se dañó la infraestructura de la sala principal y los pasadizos, los cuales recibieron una reparación temporal. Se suma a eso los servicios higiénicos que también están inoperativos.

Similar situación ocurre en el Centro se Salud de Salas, donde los servicios de Maternidad, Consultorio de TBC y el área de grupo eléctrico - el cual se encuentra en una pendiente de inundación de agua – están parcialmente interrumpidos.

Además, se constataron daños en los techos de calamina y las paredes con filtraciones de agua. Para atenuar los daños se han realizado algunas mejoras con recursos propios del establecimiento.

Distinto es el panorama en el Centro de Salud de Moyán en Incahuasi, donde fueron afectados  los servicios de Obstetricia, Laboratorio y Admisión (triaje), pero actualmente han sido totalmente restablecidos. De igual modo, fueron reparadas las tuberías. Se desprende que estas reparaciones se hicieron con recursos propios.

 

DIAGNÓSTICO

Según el reporte, hay un conjunto de dificultades operativas que han limitado el avance en el sector salud, dentro de las cuales se encuentra el que algunos establecimientos se ubican en terrenos que no cuentan con el debido saneamiento físico legal, lo cual retrasa la instalación de módulos de contingencia e impide la intervención del espacio donde se rehabilitará o reconstruirá la infraestructura dañada.

Además, algunos establecimientos son antiguos, por lo tanto su infraestructura no cumple con las normas técnicas actuales y obliga a la realización de nuevos estudios para ajustarla a la normativa vigente.

 

EL OBSERVATORIO

El Observatorio de Integridad surgió como parte de las recomendaciones de la Comisión Presidencial de Integridad – CPI, que en su numeral 100 planteó: “Solicitar a las organizaciones de la sociedad civil la creación de un observatorio que evalúe y monitoree la implementación de las medidas propuestas por la Comisión Presidencial de Integridad...”. En consecuencia, se constituye en “una plataforma interinstitucional para el impulso, difusión y seguimiento de medidas en favor de la integridad, la transparencia y la lucha contra la corrupción como elementos esenciales de la democracia”.

Dentro de las actividades y estrategias que este desarrolla se encuentran las veedurías ciudadanas de la reconstrucción, ejecutadas por ciudadanos que voluntariamente vigilan la ejecución de las obras incluidas en el Plan Integral de Reconstrucción con Cambios.

Según el procedimiento, verifican la documentación del proceso de contratación y realizan visitas periódicas a los lugares donde se están trabajando los proyectos y los resultados de la labor de las veedurías se organizan y difunden.

“En conjunto, la veeduría tiene la finalidad de promover un proceso de reconstrucción eficiente y transparente. Esta iniciativa es impulsada por una alianza entre el Observatorio de Integridad e instituciones de la sociedad civil en las regiones más afectadas por el Niño Costero. En las regiones de Piura, Lambayeque, La Libertad, Tumbes y Áncash (Chimbote y Huaraz) se han conformado Comités de Impulso que se reúnen en forma periódica para efectuar un seguimiento del proceso de reconstrucción, organizar la capacitación y acompañar el despliegue de veedores, y analizar los resultados de la veeduría ciudadana”, se explica en el informe reciente.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional – USAID, a través del proyecto “Compromiso ciudadano para una reconstrucción transparente”.

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