El 8 de mayo de este año, Chiclayo y el Perú se paralizaron. Desde el balcón central de la basílica de San Pedro, en el Vaticano, asomó el rostro de una figura conocida y querida por todos los lambayecanos: era el cardenal Robert Prevost Martínez, quien desde ese instante sería el papa León XIV, nuevo sumo pontífice de la Iglesia Católica, electo en un cónclave que rápidamente, a la segunda votación, alcanzó el consenso de los cardenales del mundo.
En los días previos se tejieron múltiples hipótesis respecto a quién podría ser el sucesor del papa Francisco. Se habló de cardenales italianos, filipinos, húngaros, africanos y, tenuemente, emergió la figura del cardenal Prevost Martínez, aunque como una opción lejana. El cónclave arrancaría el 7 de mayo y en la primera votación saldría la fumata negra, señal inequívoca de que nadie había obtenido el favor de los dos tercios de los cardenales reunidos.
Al día siguiente se reanudó el cónclave y a las 11:07 a.m., hora peruana, apareció la fumata blanca de la chimenea instalada sobre la Capilla Sixtina que anunciaba la elección de un nuevo pontífice. Poco más de una hora después salió el cardenal protodiácono a realizar el tradicional anuncio de “Habemus Papam”. Lo hizo con la siguiente fórmula en latín, que traducida al español significa: “Os anuncio una gran alegría: tenemos un papa, el eminentísimo y reverendísimo señor Roberto Francisco, cardenal de la Santa Iglesia Romana, que se ha dado el nombre de León XIV”.
Pero lo mejor vendría después. Su santidad rompió el protocolo con su mensaje en italiano y habló un momento en español para decir: “Si me permiten también una palabra, un saludo a todos aquellos y, de modo particular a mi querida diócesis de Chiclayo en el Perú, donde un pueblo fiel ha acompañado a su obispo, ha compartido su fe y ha dado tanto para seguir siendo iglesia fiel de Jesucristo”.
Impacto colectivo
Lo que vino en los días siguientes fue algarabía total. Chiclayo se convirtió en el epicentro de la noticia mundial y decenas de medios extranjeros llegaron para conocer la tierra de la cual el papa León XIV se refirió con tanto cariño. Allí se conocieron anécdotas del papa que hasta el momento habían pasado desapercibidas como los cumpleaños que celebró con los jóvenes, las instantáneas del entonces monseñor Prevost sirviendo almuerzos en el comedor popular, montando caballo, cantando y tantas otras.
Además, se conocieron sus gustos y pasatiempos. Salió a la luz su rutina de comer frito por las mañanas, su predilección por conducir él mismo los vehículos, la práctica del tenis. Y se entrevistó a decenas, por no decir cientos de personas, que lo conocieron de cerca y compartieron anécdotas con él.
Este medio se sintió particularmente feliz con la elección de Robert Prevost como nuevo papa, puesto que la última entrevista que concedió antes de ser llamado por el papa Francisco para asumir como prefecto del Dicasterio para los Obispos fue Expresión. Allí señaló, entre otras cosas, que una de las heridas que no pudo cerrar en Chiclayo fue la no culminación de la restauración de la Capilla La Verónica, pero también que ser obispo de Chiclayo había sido un gran regalo de dios hacia su persona.
Quizá uno de los momentos más emotivos que nos dejó el ahora papa León XIV, y donde Expresión tambiénestuvo presente, fue en la despedida que le organizaron los colegios profesionales de Lambayeque y la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque antes de su partida a Roma, en abril del 2023. Allí dejó sentado uno de sus sueños: Que Eten tenga su terminal portuario.
“Yo también tengo un sueño: Eten con su terminal portuario. Cómo es posible que la región Lambayeque no figure muchas veces en los proyectos del Estado. Allí es donde todos nosotros, con la fe y el compromiso de estar unidos, tenemos que trabajar mucho. Que se levante Lambayeque, que se levante Chiclayo”, dijo.
La ruta del papa
Ante el impacto de la designación de Robert Prevost como papa de la iglesia universal, el Estado peruano, a través del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo – Mincetur, empezó a trabajar en la creación de una ruta turística en torno a los sitios en los que el papa León XIV vivió en el país.
En Lambayeque, los ‘Caminos del papa León XIV’ se dividen en cuatro rutas internas. La primera comprende la iglesia Santa María Catedral, el Palacio Municipal de Chiclayo, el Santuario Nuestra Señora de la Paz y San José, la playa Pimentel, la iglesia San Pedro de Monsefú y la iglesia Santa María Magdalena de Ciudad Eten.
La segunda ruta incluye la iglesia Santa María Catedral, la basílica San Antonio de Padua, el Museo de Sitio Huaca Rajada – Sipán, la iglesia San Pedro de Lambayeque y el Museo Tumbas Reales de Sipán.
La tercera ruta agrupa a la iglesia Santa María Catedral, la iglesia Santa Lucia de Ferreñafe, el Santuario Histórico Bosque de Pómac, la iglesia San Juan Bautista de Íllimo y el Complejo Arqueológico Túcume.
En tanto, la cuarta ruta reúne a la iglesia Santa María Catedral, la iglesia San Pablo de Pacora, el santuario de la Santísima Cruz de Chalpón de Motupe y la iglesia Santo Domingo de Olmos.
Secretario chiclayano
La alegría para los chiclayanos no acabó. A la elección de Robert Prevost como sucesor de San Pedro le siguió la designación del padre Edgard Rimaycuna Inga como su secretario personal. Este sacerdote, hasta hace poco desconocido para los medios de comunicación internacional, se convirtió en noticia, pues se le vio acompañando al sumo pontífice en sus primeras apariciones públicas.
Al padre Rimaycuna lo une una estrecha amistad con el hoy papa León XIV, a quien conoció mientras se formaba en el Seminario Mayor Santo Toribio de Mogrovejo. Posteriormente, estos lazos se estrecharon cuando viajó a Roma para continuar sus estudios en el Pontificio Instituto Bíblico- según se cuenta, motivado por el entonces obispo Prevost- quien luego lo llamaría a trabajar a su lado como su secretario personal en la Diócesis de Chiclayo.
No pasó mucho tiempo, tras su partida a Roma de Robert Prevost en enero del 2023, para que el padre Rimaycuna haga lo propio. En octubre de ese año contó a través de sus redes sociales que había sido llamado por el ya cardenal Prevost para trabajar a su lado en el Vaticano. “Con nostalgia, pero con el consuelo de que me espera un amigo con el que seguiré trabajando para el bien de la Iglesia”, escribió.
A fines de noviembre, el papa León XIV otorgó el título de Capellán de Su Santidad al padre Edgard Iván Rimaycuna Inga, incorporándolo oficialmente a la Familia Pontificia según el motu proprio Pontificalis Domus. La noticia fue recibida con gran alegría por la comunidad de Chiclayo, cuyo obispo, monseñor Edinson Edgardo Farfán Córdova, junto a sacerdotes y fieles, expresaron su saludo y reconocimiento por el servicio pastoral del sacerdote.
Este nuevo título honorífico se suma al importante nombramiento que recibió en mayo, cuando el pontífice lo eligió como su secretario personal, un hecho que generó orgullo en toda la región Lambayeque. La designación reafirma la confianza del Vaticano en la vocación peruana y fortalece el vínculo del papa con su cuna espiritual y la juventud de la Iglesia.
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