Jois Mantilla Carbajal es periodista, productor, realizador de audiovisuales y consultor, con una amplia experiencia en medios nacionales e internacionales, y en esta ocasión analiza para Expresión el momento político nacional, incluidos los posibles escenarios una vez que los organismos electorales proclamen a quien resulte gane la presidencia del país.
¿Qué opinión le merece el comportamiento de los actores políticos de Fuerza Popular y Perú Libre, tras las votaciones de la segunda vuelta presidencial?
Lamentable, porque lejos de generar la tranquilidad que la mayoría de la población esperaría, lo único que se está haciendo hasta el momento es extender la incertidumbre. Evidentemente hubo irregularidades que no faltan en ningún proceso electoral. Al principio la candidatura de la señora Keiko Fujimori hablaba de fraude en mesa, ha ido bajando y moderando un poco el tono y ahora habla de irregularidades. Que han sido numerosas, eso sí es evidente.
De ambos lados han impugnado actas y mesas de votación, evidentemente mucho más del lado de la señora Fujimori. Esa actitud de impugnar e impugnar parece que fuera parte de una estrategia para extender la definición de la elección. Ahora están pidiendo la auditoría del software que usa la ONPE, se habla de personajes oscuros que habrían operado con Perú Libre para copar las mesas de votación y eso lo que hace es enturbiar y enrarecer el aire, en épocas en las que vivimos no solo una crisis sanitaria, sino también una crisis económica sin igual en las últimas décadas, producto de malas decisiones del gobierno anterior.
La situación está muy complicada y parece que no se va a tranquilizar. Yo pienso que se va a agudizar un poco más. Se están movilizando algunos grupos rumbo a la capital para reforzar las expresiones callejeras de Perú Libre y por el lado de la señora Fujimori están aumentando las demandas para tratar que el Jurado Nacional de Elecciones acepte los pedidos de nulidad de actas. Esta situación es muy compleja, con un pronóstico reservado.
Julio César Castiglioni, abogado de Fuerza Popular, ha dicho a Expresión que lo sucedido es un fraude electoral. ¿Cree que este haya existido en lo real, considerando que para que un fraude se configure debe haber el concurso de todo el aparato electoral para favorecer a un determinado candidato antes, durante y después de las votaciones, tal como sucedió en el 2000?
No creo que las tres entidades: RENIEC, ONPE y Jurado Nacional de Elecciones hayan participado de un plan, pero sí existen evidencias y reportes de Puno, Junín, Apurímac y otros lugares en los que no pudo haber personeros de Fuerza Popular porque eran amedrentados y amenazados por seguidores de Perú Libre.
También es cierto que Fuerza Popular no ha tenido capacidad para poner personeros en las mesas.
¿Y por qué no se denunció eso el día de la elección? ¿Existen denuncias ante los jurados especiales, la ONPE, la Defensoría del Pueblo, las fiscalías o la Policía Nacional?
Lo que ha pasado no ha sido una decisión de partido, sino de algunos malos elementos de Perú Libre que ha impedido que los personeros de Fuerza Popular si quiera se presenten en los centros de votación.
No hay manera de probar lo que ha pasado, porque es poner la palabra de una persona contra la de otra, es como pedir coima con factura.
Esas expresiones, repito, no ha sido a nivel de partido, sino de algunos seguidores de Perú Libre que lamentablemente han manchado el proceso de alguna forma.
¿Lo sucedido justifica pedidos como el del excongresista Víctor Andrés García Belaunde para que se anulen las elecciones y se convoque a un nuevo proceso?
Lo he escuchado. Muy pocas elecciones en el país han tenido resultados tan ajustados como este. A diferencia de otras elecciones en las que los márgenes han sido mayores, en esta ocasión es necesario prestarle atención hasta al último voto y eso obliga a denunciar todas las irregularidades.
El cuestionamiento a las firmas de los miembros de mesa, por ejemplo, puede resultar exagerado, porque hay personas que no están acostumbradas a firmar, y por ello la firma que aparece en el DNI es distinta a la que han consignado en las actas. Sin embargo, existen sí otros hechos que se deben investigar. En mi opinión, lo que le corresponde al Jurado Nacional de Elecciones es atender todas y cada una de las observaciones y los pedidos de nulidad.
Recordarán que después de la primera vuelta, Rafael López Aliaga denunció fraude, pero como ya todos estábamos concentrados en la segunda vuelta no se le hizo caso. El problema con él es que siendo un poco deslenguado su reclamo no parecía tan serio.
Ahora bien, ¿una nueva elección en la que también se elija a los congresistas? ¿Y qué hacemos con los que ya recibieron credenciales? No tengo la respuesta a lo que ha planteado García Belaunde, por eso mejor enfatizo en estas interrogantes.
Para algunos analistas lo que el fujimorismo estaría buscando es generar dos escenarios: uno que propicie un golpe de Estado contra Pedro Castillo, una vez que asuma el gobierno de ser proclamado ganador de las elecciones, y otro en el que Keiko Fujimori se considere una perseguida política y pida asilo en alguna embajada para sustraerse de la acción de la justicia respecto al pedido de prisión por 30 años que pesa en su contra. ¿Coincide con estas hipótesis?
Ninguno de los escenarios me sorprendería. Conozco de rumores sobre un par de embajadas que estarían siendo tentadas para un probable asilo político de la señora Fujimori. Son dos embajadas de países latinoamericanos.
Con un escenario, como el que tiene la señora al frente, con la justicia respirándole en la nuca, con la posibilidad de no estirar más su investigación cinco años si es que no gana las elecciones, sin la posibilidad de revertir el resultado de las votaciones, es probable que esté barajando otras opciones. Con la pericia que tiene ella postulando tres veces a la presidencia, es posible ese escenario.
Sería muy irresponsable que todo el reclamo que está haciendo tenga solo fines personales. La inestabilidad que hay en el país al no definirse un presidente hace que los especuladores eleven el precio del dólar, que las cosas empiecen a subir y con ello se afecte todos los índices de precios, desde el combustible hasta el pan.
Llamar a un golpe de estado por parte los militares, creo que no tendría mucho éxito. Por la información que tengo, no existe el interés de meter las botas militares en el terreno político, los militares están sujetos a cumplir con su mandato, no son deliberantes de acuerdo a la constitución. Sin embargo, tenemos el antecedente de 1962, cuando la elección se definía por muy pocos votos y los militares dieron un golpe para convocar a nuevas elecciones.
Lo más probable es que por el lado de la señora Fujimori se estiren los reclamos, mientras que por el lado del señor Castillo se harán todos los esfuerzos para forzar una proclamación de parte del Jurado Nacional de Elecciones.
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