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DECANA DEL COLEGIO DE PROFESORES: “QUEREMOS UN MODELO EDUCATIVO QUE SE AJUSTE A NUESTRA REALIDAD”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1029

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Los escolares han retornado a las aulas después de la larga huelga magisterial que puso en jaque el año lectivo, en tanto los maestros aún sienten que la totalidad de sus demandas no han sido resueltas por el gobierno nacional. Para la decana del Colegio de Profesores de Lambayeque, Merly Berríos Sánchez, la evaluación docente sigue siendo el asunto más controversial y la solución a la problemática del sector – asegura – no es la salida de la actual ministra, sino más bien la implementación de una política educativa que responda a la realidad del país.

 

El pronunciamiento del Colegio de Profesores del Perú señala que el modelo de evaluación vigente, con la Ley N° 29944, Ley de la Reforma Magisterial, “es contra los maestros y los criterios pedagógicos”, pues tiene un carácter punitivo que lleva al despedido de los profesores que no aprueben tres procesos de evaluación sin garantizar la actualización pertinente previa bajo la responsabilidad del Estado.

 

Sin embargo, la orden profesional reconoce que esta oposición o rechazo al modelo de evaluación que implementa el Ministerio de Educación no puede al mismo tiempo justificar el hecho de que los alumnos tengan en las aulas a docentes que no poseen las condiciones mínimas para desarrollar los procesos de enseñanza-aprendizaje, por lo que no hace defensa “de una estabilidad laboral mal entendida”.

 

PROYECTO DE LEY

 

Siendo así, el Colegio de Profesores del Perú ha presentado un proyecto de Ley al Congreso de la República con el que plantea la modificación o derogatoria de contenidos de los artículos 23 y 53 de la Ley de la Reforma Magisterial.

 

“La evaluación busca mejorar la calidad de la educación como derecho de nuestros alumnos. La actualización bajo responsabilidad del Estado debe ser condición previa para la evaluación docente”, señala la propuesta del colegio.

 

En resumen, la orden profesional indica que si el docente evaluado desaprueba en reiteradas veces las evaluaciones del Ministerio de Educación será “destacado” a funciones de apoyo administrativo o psicopedagógico, pero además con derecho a solicitar una nueva evaluación de cuyo resultado dependerá su retorno o no a las aulas.

 

RECLAMOS JUSTOS

 

“La huelga magisterial fue justa y se dio en un momento especial. Si bien no se ha tratado de una medida orgánica, porque no fue convocada por la dirigencia nacional del sindicato de maestros, fueron las bases las que la impulsaron desde el sur del país. Lo interesante de esta huelga, y esto lo digo como socióloga que soy, es que la medida fue creciendo conforme el docente se fue identificando con la problemática que se empezó a exponer a nivel nacional”, comenta Berríos Sánchez.

 

La decana del Colegio de Profesores de Lambayeque sostiene que uno de los principales puntos de encuentro del magisterio fue la exigencia de la homologación de remuneraciones para maestros nombrados y contratados, debido a que estos últimos, pese a realizar el mismo trabajo y encontrarse en igualdad de condiciones para el ejercicio profesional, venían percibiendo sueldos ínfimos, incluso sin acceso a la totalidad de derechos laborales.

 

“La gente empezó a identificarse con las demandas, incluso los maestros al inicio decían que no estábamos preparados para una huelga, hasta que poco a poco se fueron plegando a la protesta”, asevera.

 

CAMBIAR EL MODELO

 

Berríos Sánchez afirma que como consecuencia directa de la paralización de labores en el magisterio, que en algunas regiones llegó a prolongarse por más de 50 días, “a partir de ahora el Estado deberá repensar en el modo en que se diseñan y aplican las políticas educativas del país”.

 

“En el magisterio existen ya docentes analíticos que están criticando al sistema educativo como tal, porque antes hemos venido aceptando los modelos aplicados desde el gobierno de Alejandro Toledo, políticas que casualmente no surgen en el país ni responden a nuestra realidad. Muchos hemos analizado en fondo de estas medidas y hemos encontrado que se trata de directivas e imposiciones dadas por el Fondo Monetario Internacional – FMI y el Banco Mundial”, manifiesta.

 

Según señala, estas políticas apuntan a reducir el gasto público en el sector educación, que finalmente desencadena el debilitamiento de la escuela y las condiciones en las que se instruye a los alumnos.

 

“Ese debilitamiento no es gratuito. Si analizamos el Diseño Curricular Nacional encontraremos que este está dirigido a formar en el alumno la capacidad de hacer, dejando de lado lo que los maestros buscamos: el ser. En comparación con el currículo anterior, en el actual ya no se pone énfasis en el desarrollo del pensamiento crítico ni en la capacidad de emprender. El actual currículo busca que el alumno sea un ser pasivo, tolerante al sistema, que pueda hacer pero no emprender. Queremos un modelo educativo que se ajuste a nuestra realidad”, explica.

 

AVANCES TIBIOS

 

La decana reconoce que en los últimos años el presupuesto nacional para educación se ha incrementado en más de cuatro mil millones de soles, ubicándose actualmente en 3.7 % del Producto Bruto Interno – PBI, que permitió que durante el gobierno de Ollanta Humala los maestros puedan acceder a becas, se brinde capacitación pedagógica y administrativa a los directos de los colegios y se destinen importantes recursos a la reducción de la brecha en infraestructura y equipamiento. Empero, afirma que lo avanzado no es suficiente.

 

“Si bien se han implementado muchos proyectos y programas, como el acompañamiento pedagógico y la capacitación a directores, realmente el docente no ha sentido que haya mejorado, por ejemplo, el aspecto tecnológico. La brecha es aún muy grande. Sin ir muy lejos el Politécnico Pedro Labarthe tiene nueve computadoras para toda su población estudiantil, que se distribuye en aulas de 35 alumnos. Si empezamos a revisar en los demás colegios encontraremos situaciones similares”, manifiesta.

 

Anota que la accesibilidad educativa es otro de los problemas que se tiene aún en el Perú, lo que se hace mucho más agudo en la zona rural, “donde el maestro está solo”.

 

“Necesitamos mayor inversión, pero además que esta sea real, porque muchas veces se crean planes y programas que son muy buenos en los objetivos, pero que al momento de ser aplicados fallan, que desde el nivel intermedio hacia abajo son deficientes. Eso tiene que corregirse”, señala.

 

LA EVALUACIÓN

 

El principal escollo en las negociaciones entre el magisterio y el Ministerio de Educación, durante la huelga, fue la evaluación docente.

 

La ministra Mairlú Martens indicó que el gobierno nacional no daría marcha atrás en la aplicación de las rúbricas como mecanismo para evaluar el desempeño de los educadores en las aulas, recibiendo el airado rechazo de los maestros huelguistas.

 

Merly Berrios afirma que las rúbricas no son suficientes para medir la capacidad del educador, porque estas no consideran los factores ajenos a la competencia del docente y que sí influyen en su desempeño durante las clases. Dos de estos factores son la salud de los estudiantes y los problemas del entorno familiar y social.

 

“Se necesita una evaluación contextualizada, que se ajuste a la realidad del proceso educativo en cada zona del país, porque es absurdo que se aplique un mismo criterio sin que se tenga en consideración la diversidad de la problemática educativa. Nosotros como colegio vamos a seguir insistiendo en que se implemente una mesa de trabajo en la que los docentes podamos analizar, debatir y plantear propuestas para llevar adelante una verdadera evaluación formativa y no punitiva, como la que se tiene ahora”, señala.

 

Finalmente, Merly Berríos indica que se está trabajando con los maestros para que el proceso de recuperación de las horas de clases perdidas por la huelga sea exitoso y se garantice el derecho educativo de los estudiantes a nivel nacional.

 

Hay instituciones que prolongarán el año escolar hasta enero del 2018 y para ello – indica la decana del Colegio de Profesores de Lambayeque – es importante es apoyo y acompañamiento de los padres de familia, “quienes han entendido las justas demandas del magisterio”.

 

“Nosotros no nos corremos a las evaluaciones, estas deben ser permanentes para ir mejorando nuestro desempeño pedagógico, pero insistimos en la necesidad de que se consideren como factores que influyen en el aprendizaje de los niños su estado de salud, la situación de su entorno y la accesibilidad. También es necesario que se evalúe el desempeño de los técnicos, funcionarios y autoridades que tienen que ver con el sector Educación, porque si estos no están en condiciones de aportar lo mejor para optimizar el proceso, entonces se afecta directamente el cumplimiento de los objetivos que se quieren alcanzar respecto a calidad de la enseñanza y el aprendizaje”, concluye. 

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