En una emotiva ceremonia realizada en la sede del Colegio de Periodistas de Lambayeque, el padre David Edgardo Farfán Guerrero, párroco de la histórica iglesia de Zaña, presentó su obra: Novena y Triduo a Santo Toribio de Mogrovejo. El evento no solo fue un acto de fe, sino una plataforma de reivindicación social y turística para la región.
Patrón de los Derechos Humanos
El padre David Farfán, quien cuenta con una sólida formación en Teología Espiritual en Roma y domina diversos idiomas como el quechua y el latín, enfatizó que Santo Toribio fue un “protagonista de la justicia”. Durante su exposición, el párroco lanzó una propuesta ambiciosa: que Santo Toribio de Mogrovejo sea reconocido oficialmente como el Patrón de los Derechos Humanos.
La nota crítica la puso la realidad actual de la “Ciudad Santa” de Zaña. El padre David denunció que, tras 420 años de la muerte del santo, la localidad, perteneciente a la provincia de Chiclayo, sigue sufriendo el olvido de las autoridades, contando con apenas 3 a 4 horas de agua potable al día. Resaltó que la capilla donde murió el santo es un recurso de valor histórico excepcional, calificado por el Ministerio de Cultura con el nivel 4, superado solo por hitos como Machu Picchu, que tiene el nivel 5.
Reitero que el legado de Santo Toribio de Mogrovejo como defensor de los derechos humanos se fundamenta en que no fue un simple espectador de la historia, sino un “protagonista de la justicia” que actuó firmemente contra los abusos de su época. Según lo expuesto por el padre David Farfán Guerrero, los puntos clave de su legado en esta materia son la defensa de la dignidad humana. El santo sostenía que la dignidad humana proviene de Dios y del hecho de ser Sus hijos. Por ello, su labor no se limitó a bautizar o predicar, sino que se centró en restaurar la dignidad de los oprimidos. Asimismo, desarrolló acciones legales y prácticas contra la esclavitud. Aprovechando su formación como abogado en derecho civil y canónico, Santo Toribio llevó su lucha a la práctica con medidas concretas.
El sacerdote recordó que el santo no se limitó a predicar, sino que actuó legalmente contra los abusos de la época, llegando a dictar excomuniones para quienes marcaran a los esclavos con fierro caliente para identificarlo como un objeto. Esta disposición fue comunicada mediante documentos oficiales al rey Felipe II y al papa Gregorio XIII. “La dignidad humana viene de Dios... su lucha no fue solo teórica, sino que la llevó a la práctica”, señaló el autor.
También destacó el compromiso con las poblaciones vulnerables. En Zaña, su corazón se conmovió ante el dolor y la invisibilidad de la población negra que sufría abusos. Su legado actual implica que amar a Santo Toribio es “amar la justicia y la verdad”, dijo.
En torno a la educación como herramienta de liberación, padre David recordó que Santo Toribio consideraba que la educación era el medio más poderoso para liberar y dignificar al ser humano. Bajo esta premisa, fundó colegios y fue uno de los impulsores de la Universidad de San Marcos, la primera de las Américas.
Por eso reiteró la propuesta de patronazgo oficial. Debido a esta trayectoria, existe una petición para que sea considerado oficialmente como el "Patrón de los derechos humanos", con el fin de despolitizar este concepto y basarlo en la dignidad intrínseca del ser hijo de Dios.
En resumen, señaló, el legado de Santo Toribio se define por un compromiso real con los vivos, donde la fe se traduce en acciones directas contra la injusticia y en favor de los más necesitados.
En el acto, Jorge Gasco Zárate, presidente de la Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo (APAVIT) en Lambayeque, y el empresario Eduard Montoya Altamirano, destacaron el potencial de Zaña dentro de la denominada “Ruta del Papa” y el turismo de fe. Montoya subrayó la importancia de conectar Zaña con otros polos de devoción como Motupe y su Cruz de Chalpón, así como Ciudad Eten y el Divino Niño del Milagro Eucarístico, para fortalecer la identidad regional.
Previas las intervenciones, el decano del Colegio de Periodistas de Lambayeque, Larcery Díaz Suárez dio la bienvenida a los asistentes, agradeciendo la presencia de padre David. “Gracias por haber escogido al local de esta orden como sede de esta extraordinaria misión que tiene el padre David de transmitir una parte del evangelio que nosotros día a día desarrollamos a través de nuestras acciones. Le agradecemos y le deseamos éxitos en toda esta acción que viene realizando”, remarcó el líder de los periodistas y comunicadores en esta parte del país.
Padre David
David Edgardo Farfán Guerrero, es nacido el 23 de enero de 1971 en Piura, con estudios en Relaciones Públicas, Filosofía, Teología en la Universidad Gregoriana de Roma y Máster en Teología Espiritual. Domina quechua, italiano, filipino, portugués y latín. Se ordenó sacerdote en 2001 y desde julio de 2015 es párroco de la histórica parroquia Santo Toribio de Mogrovejo en Zaña.
En sus palabras iniciales, padre David Farfán se presentó no solo como el autor de las páginas del libro que presentaba, “sino fundamentalmente como un sacerdote párroco que desde el año 2015 ha tenido el privilegio de caminar por las mismas calles que alguna vez recorrió el más grande de nuestros pastores. Hoy pongo en sus manos el Triduo y Novena a Santo Toribio de Mogrovejo, una obra que nace del encuentro entre la teología espiritual y el latido cotidiano de nuestro pueblo”, sentenció.
Enfatizó en que la devoción a los santos es incompleta si no se traduce en compromiso con los vivos. De allí, dijo, nació el esfuerzo por crear el colegio parroquial San Nicolás de Tolentino. “Santo Toribio no fue un espectador de la historia, fue un protagonista de la justicia. En Zaña, su corazón se conmovió ante el dolor de la población negra, víctimas del abuso. 420 años después, desgraciadamente Zaña sigue sufriendo del olvido de sus autoridades. Tenemos agua potable máximo 3 o 4 horas al día”, denunció.
Aprovechó el Colegio de Periodistas, donde disertaba, para solicitar a los comunicadores que promuevan la petición oficial para que Santo Toribio sea considerado Patrón de los Derechos Humanos.
Refiriéndose a su obra “Novena y Triduo”, padre David remarcó que “esta es una pequeña muestra de que los peruanos somos capaces de producir los devocionarios”. Añadió que la gracia de los 300 años de Santo Toribio nos trajo un papa peruano (en referencia espiritual a la conexión con el actual pontífice León XIV).
Respecto a Zaña y Santo Toribio, reveló que él se dedicó a buscar pruebas históricas. “Encontramos un mapa del obispo Martínez de Compañón que certifica que Santo Toribio murió en la casa del párroco, donde hoy hay una placa. Dio a conocer que el 27 de abril, el gobernador Jorge Pérez condecoró la imagen colonial de Santo Toribio, “lo cual es un paso para declararla patrimonio cultural”, dijo.
Hacia un futuro de peregrinación
Finalmente, se informó sobre los esfuerzos de hermanamiento entre Zaña y Mallorca (España), lugar de nacimiento del santo, para importar modelos de gestión de turismo religioso. El párroco concluyó instando a Chiclayo a “ponerse las pilas” y preparar la infraestructura necesaria para recibir a los futuros peregrinos que vendrán cuando llegue a esta capital el papa León XIV; a la vez que reclamó por la necesidad urgente de un hospital para el valle de Zaña.
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