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ILUSTRE CREADOR MONSEFUANO: LIMBERG CHERO BALLENA

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1126

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En Monsefú no hay año en el que no se recuerde a Limberg Chero Ballena, sobre todo cuando todo el pueblo se organiza para participar de la Feria de Exposiciones Típico Culturales – FEXTICUM, la gran festividad que él creó hace 47 años.

“Atesoro con devoción sus enseñanzas. Él estudió varias cosas, pero su formación primigenia fue como educador. Me enseñó a valorar mis fortalezas e intentar siempre usarlas a favor del bien superior. Fue muy exigente con el conocimiento del pasado y el presente. Era un acto de amor intelectual, decía. Charlábamos de historia, política, matemática, anécdotas de la familia, todo a la vez”, recuerda Limberg Chero Senmache, su hijo.  

El creador del FEXTICUM amaba a Monsefú y amarlo implicaba conocerlo. “Él decía que somos como árboles y si queremos ser un árbol de copa grande debemos tener raíces grandes. Amar a Monsefú era conocer el presente y pasado. No conocerlo era como tener raíces pequeñas. Los árboles de raíces pequeñas no pueden crecer mucho porque se caen”, afirma.

Para Chero Senmache, el FEXTICUM ha sido la barrera infranqueable que resistió a la globalización y convivió con ella.

“Hoy en pleno siglo XXI tenemos un distrito pujante con su cultura intacta. El monsefuano es un buen ciudadano del siglo XXI, con raíces de más de mil años de cultura. Tenemos todos los años a niños bailando marinera tradicional, jóvenes cocinando con el secreto de la abuela y monsefuanos en general twiteando y globalizando nuestra forma de ser. Monsefú ha hecho que su forma de vida sea una fuente de ingresos. Se ha logrado sostenibilidad para la monsefuanidad. El objetivo fue logrado, pero es una labor que no admite descanso y grandes y conspicuos monsefuanos han ido tomando la posta año a año. Ya son 47 ediciones ininterrumpidas de la feria”, dice orgulloso.

Limberg Chero fue creador nato, uno de ideas arriesgadas.

“Recuerdo que hizo un congreso de locos, definiendo como locos a aquellos incomprendidos que tenían teorías alucinantes. Fue la primera vez que escuché sobre física cuántica, telequinesis, el número de Dios y la matemática de los colores. Otras veces iba detrás de ideas absolutamente fuera de precedentes, como cuando organizó la tortilla de raya más grande del mundo o cuando juntó en la Plaza de Monsefú a las imágenes religiosas más importantes de la región que venían a saludar a nuestro Cautivo. Otro año organizó la Feria de Creatividad de la Infancia. Los niños eran los invitados a exponer sus creaciones en poesía, pasos de marinera, formas de vender productos típicos, formas de hacer antorchas o darle uso al trompo y las canicas. Se invitaba a entrar solo a niños. Ese espacio se vendían mini platos de comida a 0.10 céntimos para aprendan a hacer actividades económicas con poca inversión”, resalta.

En Monsefú la gente recuerda los congresos de curanderismo y la llegada de la National Geographic y a la NHK que lo venían a ver. “Los curanderos se veían como competencia entre ellos. Fue todo un reto convocarlos. Les fue tan bien que formaron una asociación y nombraron a mi papá como su presidente. Muchos creyeron que mi papá desde entonces adquirió poderes de chamán. Fue muy hilarante”, rememora.

Chero Ballena nació el 1 de septiembre de 1945 y partió a la eternidad el 6 de julio del 2018. Fue director de colegios, dirigente magisterial y director regional de Turismo.

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