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VIII SEMANA DE LA INCLUSIÓN SOCIAL: ELABORAN ESTRATEGIA DE INTERSECTORIALIDAD PARA LUCHAR CONTRA LA POBREZA RURAL

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1135

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  • La Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza propone que se vea a la pobreza como un fenómeno multifactorial.
  • En Cañaris e Incahuasi los índices de pobreza alcanzan hasta el 90 %.

 

Según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI, del 2017, el índice de pobreza en Lambayeque es de 18.5 %. Según los reportes de la Gerencia Regional de Salud – GERESA, el porcentaje de desnutrición crónica y anemia en niños menores de cinco años en Chiclayo provincia es de 11.4 %, en Lambayeque 21 % y Ferreñafe 25.8 %. Con esos indicadores, el presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, Luis Montenegro Serquén, señala que de la VIII Semana de la Inclusión Social, que organiza el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social –MIDIS, ha surgido la iniciativa de elaborar una estrategia de intersectorialidad que permita combatir este problema.

 

Montenegro Serquén explica que esta estrategia consiste en que todos los sectores involucrados en la lucha contra la pobreza trabajen articuladamente en aras de combatir la pobreza rural, de modo tal que, por ejemplo, Salud sepa cómo trabaja Educación y este a la vez conozca de la labor de Transportes y así generen sinergia.

Además, menciona que debe entenderse la pobreza como un fenómeno multifactorial, es decir, cuyo origen se debe a distintas aristas entre las que se encuentran no solo el tema económico, sino el acceso a servicios básicos, a la educación, el saneamiento físico, la interconectividad, etc.

“Por lo pronto se van a unir el sector Salud, Educación, Agricultura, Desarrollo e Inclusión Social y Transportes. El enfoque está en la población de las zonas rurales, donde se encuentra la pobreza más fuerte, para lo cual vamos a trabajar con mujeres, niños, adultos mayores, personas con discapacidad y jubilados”, refiere.

Apunta que según las cifras que maneja la Mesa de Concertación, Incahuasi registra un 80 % de pobreza y Cañaris un 90.1 %, constituyéndose como el séptimo distrito más pobre del Perú.

 

DESATENCIÓN DE LAS AUTORIDADES

El dirigente señala que tanto la anemia, la desnutrición, el acceso a los servicios básicos y la educación, son temas que han estado presentes en la agenda desde que la Mesa de Concertación inició sus actividades en el 2001. Menciona que en un inicio se propuso erradicar la pobreza como uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, los cuales apuntaban a lograr este cometido hasta el 2015, hecho que no sucedió. Hoy, la meta es alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible - ODS, dentro de los cuales se encuentra erradicar la pobreza en todas sus formas.

“Si los Objetivos de Desarrollo del Milenio no se cumplieron fue porque no hubo líderes en nuestras comunidades. ¿Qué hacen los mejores elementos de un distrito? Salen de sus pueblos en busca de algo mejor y, al no encontrarlo, se aventuran en la informalidad, lo cual muchas veces no es su culpa, sino que fue lo único que la sociedad les ofreció. Los responsables de la pobreza siempre serán las autoridades”, sostiene.

Montenegro Serquén afirma que esto se ve graficado en la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios - ARCC, iniciativa que considera fue alentadora en su momento, pero que no ha rendido sus frutos por la falta de cuadros técnicos capaces (el avance de ejecución en el departamento es del 28 %).

“Quizá existe voluntad política, pero no hay cuadros técnicos. ¿Por qué Mochumí, Íllimo o Pacora que fueron distritos severamente afectados por las inundaciones no han podido presentar proyectos? Porque no hay forma de darles sustento, el Ministerio de Economía y Finanzas los observa. Allí debería intervenir el gobierno regional que sí cuenta con el equipo capacitado. Sus funcionarios deberían enseñarles a los distritales cómo formular proyectos de inversión pública”, asevera.

 

UNIVERSIDADES

En esa línea, señala que la responsabilidad de la pobreza la tienen también las universidades, pues considera que no forjan profesionales comprometidos con sus comunidades ni elaboran proyectos que estén orientados a sacar de la pobreza a los distritos. 

“¿Cuántos profesionales tenemos en el Perú? ¿Cómo han contribuido las universidades y su responsabilidad social con la erradicación de la pobreza? La universidad no debe ser solo un espacio académico, sino uno que mire el desarrollo de las comunidades. Desde la época de los 90 sabemos que Cañaris e Incahuasi son los distritos más pobres del departamento y no se ha hecho nada”, cuestiona.

 

ANEMIA

Montenegro Serquén afirma que el índice de anemia infantil a nivel regional es del 41 % y entre los distritos de Cañaris, Incahuasi y Mórrope hay una media del 60 %, lo cual condena en cierto modo a que aquellos niños no puedan competir en igualdad de condiciones frente a otros que no padecen esta afección.

Explica que una de las consecuencias de la anemia es que los niños no puedan hacer una correcta sinapsis neuronal, lo cual a nivel cognoscitivo les significa una desventaja. “Si el niño tiene anemia porque la madre no llevó los controles adecuados que exige el protocolo de salud, lo estamos condenando a que siempre parta desde atrás y nunca llegue a la par de los demás”, menciona.

Anota que los suplementos de sulfato ferroso y ácido fólico que entrega el Estado para combatir la anemia sirven como paliativo, pero no son la solución, pues existe el factor de biodisponibilidad que es la capacidad que tiene el organismo para captar un medicamento o un alimento, la cual por lo general bordea el 60 %. Es decir, hay un 40 % de niños que por más que reciban dichos suplementos, igual padecerán de anemia.

“A todos no les hace bien lo mismo, hay que observar la biodisponibilidad del organismo del menor  para aceptar, tolerar, metabolizar y lógicamente llevar hasta el torrente sanguíneo el fierro que requiere”, sostiene.

 

ACCESIBILIDAD Y EDUCACIÓN

Por otro lado, Montenegro Serquén afirma que la accesibilidad a la educación en las zonas rurales va de la mano con la cercanía de los colegios, pues en zonas como Colaya, Penachí y los ya mencionados Cañaris e Incahuasi, las instituciones educativas se encuentran muy dispersas, ocasionando que los niños deban caminar entre dos a tres horas para recibir sus clases.

“Un niño desnutrido consume los pocos nutrientes que tiene en las horas de caminata que realiza y al llegar a la escuela se queda dormido. Necesitamos mejores caminos y carreteras para evitar que nuestros niños tengan que recorrer todo este trayecto”, apunta.

Añade que, si bien el índice de analfabetismo en Lambayeque es del 4 %, esta cifra no refleja la realidad de los distritos de la sierra de Ferreñafe, donde este asciende al 70 %, del cual el 90 % corresponde a las mujeres.

“Necesitamos que los mejores profesionales, entre ellos los docentes, vayan a estas zonas a educar a nuestros niños, pero para eso hay que darles sueldos que sean atractivos para ellos. Los Colegios de Alto Rendimiento – COAR, deberían encontrarse en estos distritos para que los alumnos de lunes a viernes puedan estudiar y alimentarse bien allí, de modo que se formen nuevas hornadas de líderes en sus pueblos”, asegura.

Asimismo, indica que el círculo de pobreza continúa cuando, además de la dificultad para el acceso a la educación, se suscitan los embarazos no deseados, pues considera que esto prácticamente restringe las oportunidades de progreso de los adolescentes, dado que las menores suelen quedarse al cuidado de los hijos y los jóvenes terminan siendo subempleados.

“Gran cantidad de los embarazos adolescentes en zonas rurales son ocasionados por algún tío o primo de la menor. Lo que preocupa y duele es que el pobre al final cree que nació para ser pobre y sus hijos también lo van a ser, completándose el círculo de pobreza”, apunta.

Según el Programa en temas de Adolescencia y Juventud del Fondo de Población de la Naciones Unidas – UNFPA, el índice de embarazo adolescente en Lambayeque es del 9.8 %.

 

HERRAMIENTAS

Por otro lado, Montenegro Serquén señala que se están haciendo esfuerzos por concluir un plan concertado con el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico – CEPLAN, así como la inclusión de los 38 distritos en el Plan de Desarrollo Regional Concertado, pues señala que no todos los distritos se sienten parte de esa visión

“Estamos acostumbrados que los planes se elaboren y terminen con el gobierno de turno. En vez de convertirse en planes de Estado y servir al bien común, terminan convirtiéndose en un bien individual, partidario y los gobiernos subnacionales no comparten la misma visión que el gobierno nacional”, comenta.

En tanto, menciona que la Mesa Regional tiene a su vez conformadas mesas provinciales y distritales, pero no siempre cuentan con la disponibilidad de los alcaldes para conversar con la sociedad.

Por último, considera que la gestión del gobernador regional de Lambayeque, Anselmo Lozano Centurión, tiene buenas intenciones, pero tropieza con su experiencia de alcalde distrital, pues hasta el momento no ha podido manejar con eficacia la gestión pública regional, la cual amerita un acercamiento a los cuadros técnicos.

 

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