Una frase que podría describir perfectamente la situación de la matriz energética del Perú es la que erradamente se le ha atribuido a Antonio Raimondi: “El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro”. Y es que, con tanta abundancia de fuentes de energía renovable, en el Perú apenas el 8 % de la energía eléctrica se produce a partir de fuentes renovables, según da a conocer Lizandro Rosales Puño, presidente de los Capítulos de Ingeniería Mecánica Eléctrica del Colegio de Ingenieros del Perú.
El especialista en hidrocarburos, seguridad industrial y energía revela que más del 70 % de la matriz energética peruana es a base de gas natural y petróleo, siendo este último hidrocarburo escaso en el país, lo que obliga al gobierno a importar. Mientras que la matriz eléctrica está dividida básicamente en dos: en energía hidroenergética y energía térmica producida a partir de la quema del gas natural.
“La energía eólica y la fotovoltaica casi no se utilizan. En realidad, tenemos muy pocos parques eólicos. Tenemos uno en Cupisnique (San Pedro de Lloc – Pacasmayo) y en Cajamarca en Huambos y Duna, que son parques pequeños. Sin embargo, el potencial eólico de la región Lambayeque es inmenso y no se está aprovechando. En el sur se están desarrollando proyectos solares fotovoltaicos que de alguna manera incentivan la mayor participación de las energías renovables”, manifiesta.
Incentivo a la producción
El especialista explica que este tipo de energías son las denominadas renovables no convencionales, debido a la variabilidad que tienen a lo largo del día. Por ejemplo, en el caso de la fotovoltaica, la intensidad del sol es variable a lo largo del día, extinguiéndose en la noche. Lo mismo con la velocidad del viento.
Sin embargo, advierte que hay un tipo de energía que no se está aprovechando que es la geotérmica, pese a que la industria es abundante en el sur del país.
“No tenemos una sola central, un solo proyecto que esté utilizando energía geotérmica. El Estado Peruano en este caso cumple solo la función de promotor, no invierte en proyectos de generación de energía, sino que fomenta que los actores privados hagan esta inversión. Existen proyectos para energías renovables no convencionales. En Lambayeque tenemos uno, en Sechura, Piura, hay otro bastante grande por casi mil millones de dólares”, sostiene.
Añade que, desde el punto de vista de la promoción de energías renovables, lo mejor que puede hacer el Estado es mantener una matriz equilibrada, donde participen los diferentes tipos de energía para mantener un mix óptimo de generación”, sostiene.
Investigación
De otro lado, resalta la importancia de espacios como el Congreso Nacional de Ingeniería Mecánica Eléctrica y Ramas Afines – Conimera, para desarrollar investigaciones sobre ingeniería sostenible y seguridad energética para el desarrollo del país.
“Desde el punto de vista de la seguridad energética, somos vulnerables. Esto quiere decir que las energías fósiles a partir del gas natural y del petróleo siguen siendo mayoritarias dentro del ingreso de la energía primaria a transformación. Pero cuando miramos el panorama de la producción local, vemos que al petróleo y sus derivados debemos traerlos de afuera. No producimos ni siquiera un tercio de la demanda nacional, todo lo demás debe venir de afuera”, apunta.
Señala que el principal recurso energético que tiene el país es la energía hidroenergética, pero no se está aprovechando, dado que las investigaciones arrojan que solamente se aprovecha el 8 % de toda el agua que se va a la cuenca amazónica.
“¿Cómo queremos tener un país sostenible a partir de quemar gas natural? Ya se dio el 1 de marzo la emergencia nacional por este accidente en los dos tubos que traen gas de Camisea a Lima, pero las demás regiones están ausentes prácticamente del consumo, salvo Ica y Arequipa que llevan gas natural licuado desde la planta de Melchorita”, asevera.
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