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Pedro Castillo tiene gran audiencia en el extranjero

Escribe: Orestes Pantoja
Edición N° 1222

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La primera salida al extranjero del presidente Castillo ha sido exitosa, abre las puertas para importantes acuerdos gubernamentales y facilita la venida de inversiones acorde con los intereses del Perú, de la gente, del medio ambiente y de las leyes peruanas.

Los comentaristas lo compararon con la ridícula postura de unos parlamentarios peruanos, encabezados por el almirante en retiro Jorge Montoya Manrique, que viajaron a Estados Unidos para calumniar al Presidente Castillo sosteniendo que hubo fraude electoral y a quienes nadie les hizo caso.

Pedro Castillo se reunió en Méjico con los presidentes de Méjico y Bolivia, Andrés Manuel López Obrador y Guillermo Lazo Mendoza, y participó en la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Americanos y Caribeños (CELAC), nueva forma dd construir la unidad latinoamericana, afianzar el diálogo multilateral y redefinir las relaciones con el gigante del norte nuestro vecino más importante.

En la reunión de CELAC reafirmó los principios de no intervencion en los asuntos de otros países, de la solución pacífica de las controversias, de tener relaciones con todos los países y señalando que las tareas de su gobierno son el desarrollo, contra la pandemia, la corrupción y el crimen organizado.

Fue ocasión para que el presidente Castillo converse con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y trate el problema de los cientos de miles  de ciudadanos venezolanos que han migrado al Perú.

En Washington participó en la sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), la primera institución internacional en reconocer su triunfo electoral, detonante para el aluvión de felicitaciones y reconocimientos de todo el mundo para el sorprendente profesor rural que nos gobierna.

En ls OEA fue recibido con todos los honores por el secretario general Luis Almagro.

La agenda también incluyó reunión con Clarissa F Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud, con quien trató, entre otros temas, el dramatico problema de la  escasez de vacunas contra el Covid-19 y la crisis de los sistemas de salud en latinoamérica y el Perú.

Pedro Castillo también se reunió con la secretaria ejecutiva de Comisión Económica Permanente de América Latina (CEPAL), Alicia Bárcena.

Como sabemos la CEPAL ha sido actor principal en la generacion de políticas economicas del siglo XX para impulsar el desarrollo independiente y la industrialización, como la de sustitución de importaciones, arrasadas después por el neoliberalismo y la apertura indiscriminada del mercado mundial.

En la reunión con los dirrctivis de la AmCham (Cámara de Comercio Americana), Castillo pulverizó las mentiras y tergiversaciones de un sector de empresarios y políticos peruanos sobre la situación del Perú y el clima para las inversiones.

Por eso a mediados de octubre una delegación de empresarios norteamericanos nos visitará para directamente informarse de las oportunidades de inversion, de la política peruana de cautelar los intereses del país, la legislacion vigente, la defensa del medio ambiente y de los derechos de los trabajadores.

En Nueva York recibió el saludo  protocolar de Antonio Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y participó en el debate de la LXXVI asamblea general.

La gira  terminó después de importantes reuniones con David Malpass, presidente del Banco Mundial, y Kristalina Gueorguieva, directora gerente del Fondo Monetario Interna cional, de quienes recibió la promesa de ayudar oportunamente al Perú en caso de emegencia financiera.

El presidente Castillo viajó acompañado de una pequeña delegación de la cancillería y de su esposa, quien sorprendió por su sencillez y ecuanimidad.

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ESCENARIO PREOCUPANTE: Peligrosa violencia postelectoral

Escribe: Juan Vejarano Vergara (*)
Edición N° 1222

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  • El clima de polarización generado en la segunda vuelta aún no se disipa y tiende a profundizarse sino se pone coto a los extremismos

Una de las secuelas más riesgosas que nos dejó la segunda vuelta electoral en el país ha sido una peligrosa estela de violencia, producto de una campaña intestina, compulsiva, con ensañamiento entre los militantes y simpatizante de las agrupaciones políticas que disputaron la Presidencia de la República. Pese al tiempo transcurrido esas heridas abiertas aún no han podido ser cerradas por posiciones extremistas, que no comprenden el enorme daño que pueden acarrear sus exabruptos. Después del 6 de junio las agresiones físicas y verbales han sido pan de cada día, sobre todo cuando los abogados y seguidores de la candidata de la derecha, Keiko Fujimori, iniciaron una cruzada legal millonaria para tratar de demostrar que el hoy presidente Pedro Castillo había ganado el proceso en base a un supuesto fraude, el cual nunca se llegó a comprobar fehacientemente. Los ánimos de uno y otro lado (izquierda y derecha) estaban bastante caldeados; y actualmente esos sentimientos no han desaparecido por quienes creen que les robaron la elección.

Para el psiquiatra y psicoterapeuta, Jorge Lazo Manrique, el fanatismo y el mal manejo de las emociones se sumaron a la polarización en la segunda vuelta, potenciando la crispación y los altos niveles de violencia e intolerancia. (Gestión 30/05/2021). Este análisis que hizo en su momento el especialista en salud mental, ya advertía sobre las conductas agresivas de los seguidores de ambos candidatos, tanto en las actividades proselitistas y en redes sociales. Incluso precisó que no había antecedentes de este tipo de polarización, de fanatismo y de falta de control de impulsos de las personas. Y lo que acontece hoy en día en nuestra sociedad se aproxima a la definición de Lazo, pues bandos de derecha extrema e izquierda, en las calles y desde el Congreso, continúan con sus pugnas dañinas, queriendo demostrar supremacía y poder en base a insultos y diatribas.

Estas conductas agresivas e intolerantes se manifestaron de forma progresiva, días después de iniciarse la segunda vuelta. Las expresiones de odio, de segregacionismo puro, de menosprecio por la raza andina y campesina del Perú profundo, que endilgó una minoría representada por la extrema derecha cavernaria, generaron reacciones del otro lado que se sintieron ofendidos con esas calificaciones desproporcionadas. La situación se acentuaría una vez que se conocieron los resultados oficiales de la ONPE donde daban como ganador a Castillo, y cuando la Fujimori denunció ante la prensa que le habían robado la elección a través de un presunto fraude perpetrado en mesa (no admitía una tercera derrota consecutiva). El país quedó totalmente dividido y la crispación política se profundizó, el ambiente de odio entre peruanos se extendió por el territorio nacional. El objetivo de la derecha aglutinada alrededor de Keiko era encontrar las pruebas suficientes que respalden su denuncia de fraude, para ello no escatimaron esfuerzos económicos para contratar a los bufetes de abogados más prestigiados de Lima para emprender esa cruzada. Después de más de 20 días no aportarían ningún elemento que conduzca a avalar la tesis del fraude.

El papel de los medios

Los medios de comunicación también pusieron su granito de arena para engendrar este clima de inestabilidad política, producto de un evidente desequilibrio informativo en favor de la Fujimori y en desmedro de Castillo. La mayoría de empresas periodísticas trastocaron sus líneas editoriales y dieron un giro de 360 grados, obviamente para beneficiar con sus coberturas noticiosas a la candidata derechista. El grueso de canales de televisión, de radios y medios impresos al unísono tenían una agenda informativa casi similar, orquestada; el eje común era atacar y desvirtuar al aspirante izquierdista, y estigmatizarlo ante la opinión pública de la manera más vil. Tampoco se pedía un equilibrio uniforme de todos los medios, porque eso sería contraproducente con la esencia misma de informar; pero sí se exigía mayor objetividad y transparencia, contar la verdad de los hechos tal cual y no hacerlo de manera sesgada, y contrastar la noticia con todas las fuentes posibles antes de publicarla.

Al fin y al cabo, el espectro radioeléctrico que estas empresas administran le pertenece a todos los peruanos, por lo tanto la calidad de información que debían transmitir a sus audiencias tenía que ser la mejor, y ello no ocurrió en la segunda vuelta. Los conglomerados periodísticos digitaron la información de acuerdo a sus conveniencias y en defensa de sus intereses económicos. Todas esas acciones tendenciosas manipularon la conciencia de la gente y generaron ese clima de ensañamiento entre los partidarios de los grupos políticos en disputa.

Y digo que las heridas peligrosamente siguen abiertas, porque en días pasados el exfiscal que participó en el juicio al exdictador Alberto Fujimori, Avelino Guillén, fue agredido verbalmente en un centro comercial en Lima por el hecho de haber formado parte del equipo técnico de Pedro Castillo. Ello evidencia que los odios y resentimientos están a flor de piel, y si no somos capaces de dejar atrás esos rencores empozados en nuestros más íntimos sentimientos, como desenlace de una segunda vuelta electoral atípica, los hechos de violencia entre peruanos pueden profundizarse hasta llegar a hechos más graves. Por ello es muy importante que los líderes de las agrupaciones políticas dejen atrás los rencores e inquinas que se hayan producido en esa etapa, que sus declaraciones y posiciones sobre la coyuntura sean más responsables, llamen a la cordura y conciliación a sus militantes para evitar más fracturas sociales y que la inestabilidad política y económica se ahonde, porque ello afectaría enormemente a las clases más pobres. Como dice Jorge Lazo: “hay que aprender a perder y destacar construyendo y no destruyendo al contendor”.

Más respeto y tolerancia

Pero también es fundamental tener una prensa más seria, comprometida con el importante rol que cumple en la sociedad al erigirse como el “cuarto poder”, que informe con la verdad y nada más que la verdad, sin tendencias ni manejos interesados. Obviamente sin dejar de lado su papel fiscalizador, que por una cuestión inherente debe realizar y al cual jamás debe renunciar. Los medios de comunicación no tienen por qué ser complacientes con el gobierno, ni deben hacerle comparsa, ya que su propósito es el de investigar, inquirir sobre las acciones que realiza el Ejecutivo, para poner en alerta cualquier acto de corrupción que se produzca en sus diferentes instancias (esto también vale para los otros poderes del Estado). Por su parte, el presidente Castillo y su controvertido premier, tienen que brindar las facilidades del caso a los periodistas para que cumplan su labor con plena libertad de expresión, y no con cortapisas u obstáculos como viene ocurriendo ahora. El respeto y la tolerancia deben venir de ambos lados si se quiere construir una mejor sociedad y fortalecer la democracia.

(*) Licenciado en Ciencias de la Comunicación.

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