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PARA SABER CUÁNTOS SOMOS: CENSO MOVILIZARÁ A 25 MIL EMPADRONADORES DEL INEI

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1029

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El 22 de octubre próximo se realizará a nivel nacional el XII Censo de Población, el VII de Vivienda y el III de Comunidades Indígenas, esfuerzo que lidera el Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI, y que a marzo del próximo año permitirá saber cuántos habitantes tiene el territorio patrio y en qué condiciones de habitabilidad se encuentran.  

 

José García – Godos Jara, jefe departamental de los Censos Nacionales 2017, señala que el principal objetivo es cubrir la totalidad de viviendas a fin de recoger la información de la población peruana, para lo cual se desarrolla desde el 2014 un proceso de preparación que permita tener la logística y los recursos suficientes a fin de ejecutar con éxito la medición poblacional.

 

Menciona que uno de los insumos más importantes para el desarrollo de los censos es la actualización cartográfica y registro de viviendas y establecimientos a fin de permitir la segmentación del territorio para distribuir a los empadronadores.

 

Los censos se aplicarán en ocho millones de viviendas ubicadas en mil 874 distritos del país, para lo que será necesaria la participación de aproximadamente 550 mil personas, quienes asumirán el trabajo de empadronar de manera voluntaria a sus vecinos.

 

En el caso del III Censo Nacional de Comunidades Indígenas se tabulará la información de dos mil comunidades nativas y seis mil comunidades campesinas de todo el país.

 

DIFUSIÓN

 

“En estos momentos nos encontramos en la etapa de difusión buscando puntualmente dos objetivos: que el día de los censos la población se mantenga en sus viviendas y para ello se han diseñado una serie de estrategias, siendo la más importante el haber declarado para el domingo 22 de octubre la inamovilidad de la población, y completar la cantidad de funcionarios censales que necesitamos. En Lambayeque se necesitan aproximadamente 25 mil personas, entre jefes distritales, jefes de zona, jefes de subzona, jefes de sección y empadronadores tanto del área urbana, rural y especial”, explica José García.

 

Precisa que para ello el INEI ha establecido nexos de coordinación interinstitucional con todos los actores sociales que participan en las diferentes comunidades, implementándose los Comités de Cooperación y Apoyo a los Censos Nacionales.

 

“En Lambayeque, como en el resto del territorio nacional, hemos culminado con esa etapa exitosamente. Se han instalado 35 comités distritales de cooperación, lo mismo que en las tres provincias. De acuerdo a la normativa vigente estos comités están presididos por los alcaldes provinciales o distritales, según sea el ámbito, y lo conforman las principales autoridades representativas de cada sector como los subprefectos, las iglesias, los representantes de Agricultura, Salud, Educación e incluso las grandes empresas que tienen participación directa en la vida diaria de los distritos”, detalla.

 

Lo que se pretende con el trabajo de coordinación y difusión – afirma el funcionario - es que el poblador responda al empadronador todas las preguntas de la cédula censal con total normalidad y tranquilidad.

 

LAS PREGUNTAS

 

Todos los integrantes de un hogar serán censados, pero las preguntas serán diferenciadas de acuerdo a la edad de estos. Cada persona responderá, en promedio, 47 interrogantes.

 

En el caso de los menores de 12 años, las respuestas serán dadas por el jefe o jefa de la familia, lo mismo que cuando se trate de adultos que padecen de algún tipo de enfermedad que le impida responder por sí solo al empadronador.

 

“Para garantizar la seguridad del proceso, los funcionarios censales ese día acudirán a las viviendas debidamente identificados. El empadronador, jefe de sección o de zona portará una credencial, portará el legajo de cédulas y llevará un distintivo. Lo ideal es que el domingo 22 de octubre, entre las 8 de la mañana y 5 de la tarde, por las calles solo se desplacen los funcionarios del censo, los agentes de las fuerzas policiales y de las fuerzas armadas y el personal de serenazgo de los municipios, que también se está sumando para brindar seguridad”, destaca el responsable.

 

Anota que existiendo personas que el día de los censos se encontrarán en sus trabajos o negocios, estas también serán empadronadas, de tal manera que nadie quede fuera del registro informativo.

 

“El censo nacional de población de este año es un registro de hecho, lo que significa que las  personas serán empadronadas en el lugar en el que se encuentren durante el momento censal. Habrá personas que se encuentren en viviendas o ciudades en las que no residen permanentemente, igual estas serán censadas y con las preguntas que se les formulen será posible distinguir si son residentes permanentes o eventuales en el lugar”, precisa García – Godos Jara.

 

ACTUALIZAR LA INFORMACIÓN

 

Los censos de población se realizan cada diez años. En el Perú, el último fue el del 2007, que arrojó como resultado que la población nacional ascendía a 28 millones 220 mil 764 habitantes y que existían siete millones 566 mil 142 viviendas en todo el país. En Lambayeque, el censo indicó que la población era de un millón 112 mil 868 habitantes y había en total 268 mil 235 viviendas.

 

Los censos proveen de información estadística sobre la composición, distribución geográfica y crecimiento de la población, los patrones cambiantes de la concentración urbana y rural; así como las características y servicios básicos de la vivienda, que posibilitan contar con una completa base cuantitativa de información para el conocimiento de la realidad nacional y la formulación, evaluación y seguimiento de la planificación, de las políticas públicas y la administración de los recursos económicos del Estado.

 

Esta información será contrastada con la que ha venido proyectando el INEI en la última década, que ha permitido además medir el crecimiento por sectores y conocer las dinámicas referidas a hogares, empleos o sectores productivos como agro e industria.

 

“Es importante conocer las características de nuestras comunidades campesinas, porque nos permite identificar sus necesidades y, por lo tanto, atenderlas y fortalecer su desarrollo. El Censo de Comunidades nos permitirá conocer, por ejemplo, cómo está el acceso a servicios básicos, a salud, educación o el funcionamiento de los programas del Estado. En base a ello será mucho más sencillo para el Estado implementar políticas de apoyo, orientadas a atender lo que las comunidades necesitan”, manifiesta.

 

EN LA ZONA ALTOANDINA

 

El responsable departamental de los censos señala que para el caso de los distritos altoandinos, donde la población es quechuahablante, el INEI ha diseñado estrategias que permitirán garantizar el éxito de registro de información.

 

“Tanto en el ámbito urbano como en el rural, lo ideal es que la información sea recolectada por personas del mismo ámbito; es decir, que sea el vecino quien participe. En el área rural no es recomendable enviar personal de las capitales de provincia para que empadronen a la gente, porque en el caso de Lambayeque, por ejemplo, en la zona altoandina el lenguaje es una limitación bastante grande, por eso lo que queremos que sean los propios habitantes quienes de manera voluntaria se comprometan a colaborar en el registro de datos en la zona donde viven”, menciona.

 

El INEI cerrará en las próximas semanas las convocatorias para la inscripción de voluntarios, quienes empadronarán entre 13 y 14 viviendas en el área rural.

 

En el ámbito urbano, el censo se iniciará el lunes 23 de octubre considerando las distancias que se tienen para llegar hasta las viviendas.

 

Se estima que los resultados preliminares de los censos se tendrán en enero, mientras que a fines del primer trimestre del 2018 se publicarán los resultados definitivos para los ámbitos departamental, provincial, distrital y el compendio nacional.

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LUCIO ASALDE: “LA CORRUPCIÓN NOS QUITA COMPETITIVIDAD”

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1029

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“Las medidas contra la corrupción demandan de la participación de la ciudadanía”, afirma el past decano del Colegio de Ingenieros del Perú – CIP, Consejo Departamental de Lambayeque, Lucio Asalde Vives, quien señala que para ello es necesario emprender un pacto que involucre a todos los actores del país a fin de realizar acciones preventivas, de fiscalización y sanción para quienes son propensos o incurren en actos dolosos contra el Estado.

 

“La problemática por la corrupción en el Perú es muy alta, al punto que casi el 10 % del presupuesto nacional se pierde en coimas. Si consideramos que el presupuesto de la nación es de 147 mil millones de soles entonces estamos hablando de una gran cantidad de dinero que debería invertirse realmente en atender las necesidades del país”, señala Asalde Vives.

 

Explica que el dinero que año a año se pierde por la corrupción es justamente el que se necesita para acortar la brecha de infraestructura que tiene el Perú y que le impide equipararse a los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo – OCDE.

 

“Si no hubiéramos hecho trampa en los últimos 15 años seríamos una de las principales naciones que hubiera dado un gran salto hacia el desarrollo y hoy competiríamos en las grandes ligas. La corrupción nos detiene, es un freno tremendo no solamente para el desarrollo, sino también para la moral pública, que está siempre venida a menos. La corrupción nos quita competitividad”, asevera.

 

LA OMISIÓN

 

Asalde Vives, quien participó como conferencista en el Panel Fórum: “Ley de Contrataciones del Estado y sus implicancias en el desarrollo regional”, asegura que el problema de la corrupción no implica únicamente los sobornos que reciben ciertos funcionarios o el festín que hacen con recursos públicos ciertos contratistas, sino también incluye a la omisión.

 

“Dejar de hacer las cosas o dejarlas a medio hacer, en un país pobre como el nuestro, también es una falta. Puede que lo primero no sea ilegal, pero sí es antiético. Por ejemplo, devolver la mitad del poco presupuesto que se maneja es legal, pero no es ético, porque en medio de tantas necesidades eso atenta contra la calidad de vida de mucha gente que está a la espera de la obra pública, sobre todo los más pobres”, manifiesta.

 

CAMBIAR COMO SOCIEDAD

 

Añade que no es suficiente tener leyes mucho más severas en el país o que los colegios profesionales cuenten con un Código de Ética inflexible, porque en la mayoría de casos ambos factores no terminan por resolver el problema de fondo.

 

“La corrupción, como problema que corroe a toda nuestra sociedad, es un problema global, que implica a la formación de la persona. En el caso de los profesionales que participan de las obras o contrataciones estatales, el problema empieza desde su formación. A veces la gente se educa para buscar o alcanzar el lucro y no para ser buenos ciudadanos. ¿Para qué somos profesionales? ¿Para sentirnos útiles al país, a nuestras familias y a nosotros mismos o para obtener ganancias a como dé lugar, sin importar el efecto de nuestras acciones? Hay necesidad entonces de cuestionarnos que frente a la corrupción tenemos todos parte de responsabilidad y, por ello mismo, nos compete a todos luchar para que el problema se acabe”, manifiesta Lucio Asalde.

 

Plantea que urge tener una visión holística de la sociedad peruana lejos de la corrupción y que para ello es necesario tomar como referencia las experiencias exitosas de otros países que han solucionado el problema.

 

“Tenemos el caso de los países nórdicos, como Suecia donde solo hay cuatro cárceles y la mayor parte de los penales se han convertido o en museos o en oficinas públicas, donde la gente entiende que no tiene sentido infringir la ley, porque entendió que mucho más ganan ellos y su sociedad desempeñándose de manera honesta que delinquiendo. Esos países apostaron por la educación para salir del problema y para ello se requiere de un pacto social en el que todos los actores de la nación se involucren y fijen metas, que sean cumplidas y medidas”, sostiene Lucio Asalde.

 

LAMBAYEQUE

 

Añade que la situación de Lambayeque es preocupante, no solo por los indicadores que publica de manera periódica la Contraloría General de la República respecto a procesos de contratación viciados, obras paralizadas o resultados de las auditorías que se ejecutan en las diferentes entidades públicas.

 

“En Lambayeque existen problemas antes, durante y después de la ejecución de obras. Lamentablemente en los últimos 12 años hemos alcanzado un récord negativo, hemos visto cómo la mayor parte del dinero transferido a las entidades públicas, sobre todo a los municipios, se ha malgastado o perdido y como ejemplo tenemos los niveles de corrupción alcanzados por el gobierno municipal de Chiclayo, que además nos ha dejado un estigma que debemos quitarnos con el tiempo”, manifiesta.

 

Resalta que de los mil 125 millones de soles entregados por el gobierno nacional para la ejecución de proyectos de agua y alcantarillado, monto con el que pudo haberse resuelto el problema integral, el mayor porcentaje se desperdició en obras deficientes o que están abandonadas.

 

“Pese a esa millonaria inversión no hemos visto ni un centímetro de mejora en todo este tiempo y estamos para comenzar de nuevo, con el proceso de reconstrucción, pero con mil millones de soles menos. Es altamente preocupante lo que tenemos, porque más del 70 % de las obras de saneamiento están judicializadas o en arbitraje y de esos procesos no ganamos nunca uno”, asevera.

 

Finalmente, Asalde Vives considera que las alertas deben estar encendidas entre la ciudadanía frente al proceso de reconstrucción que significará la inversión de más de tres mil cinco millones de soles en los próximos años.

 

“Las alertas de las instituciones de control deben estar encendidas, pero también de la sociedad, porque esta es una oportunidad única que quizá no se va a repetir en décadas. Con lo mil 970 millones de soles que la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios asignará para la primera parte del proceso solo se tratará de volver a como estábamos antes de las lluvias e inundaciones de El Niño Costero, porque para llegar o alcanzar un cambio real requerimos de un presupuesto mayor. Si queremos que Lambayeque alcance, por decirlo así, la mayoría de edad como departamento en cuanto a condiciones urbanas, de servicio y producción, requerimos no menos de cuatro mil millones de dólares, una cifra por la que todos, ciudadanos y autoridades, debemos estar permanentemente trabajando y luchando. Solo así algún día podremos decir que vivimos en ciudades desarrolladas”, enfatiza.

 

PARA DESCOLMATAR RÍOS:  CONVOCAN A PRIMERAS LICITACIONES COMO PARTE DE LA RECONSTRUCCIÓN

 

El Programa Subsectorial de Irrigaciones – PSI, del Ministerio de Agricultura y Riego, convocó a las

primeras licitaciones para descolmatar tres ríos del departamento. Según el cronograma establecido, la buena pro de las obras se entregará a más tardar la primera quincena de septiembre próximo. Así lo informó el gerente regional de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, César Calderón Morales.

 

Uno de los procesos convocados por el PSI consiste en la contratación del servicio de elaboración de la ficha técnica definitiva y descolmatación del primer tramo del cauce del río La Leche en el que invertirán 30 millones 700 soles destacó el funcionario, quien indicó que el plazo para el otorgamiento de la buena pro será el próximo 8 de septiembre.

 

Igualmente, el PSI lanzó la licitación para contratar el servicio de elaboración de la ficha técnica definitiva y descolmatación del primer tramo del río Zaña por un monto de siete millones 200 mil. En este caso, el plazo para la buena pro será el 11 de septiembre del presente año.

 

Calderón Morales explicó que el tercer río a intervenir es el Olmos y para esto el PSI también inició el proceso para elaborar la ficha técnica definitiva y el retiro de los sedimentos del cauce por un monto de cuatro millones 414 mil soles.

 

Asimismo, por un monto de 362 mil soles el Programa Subsectorial de Irrigaciones inició el proceso de licitación para retirar sedimentos del canal principal de Mórrope, sistema que utilizan los agricultores asociados de la Comisión de Usuarios del Subsector hidráulico de ese distrito y que fue seriamente dañado por las lluvias y desbordes del río Motupe.

 

César Calderón detalló que también se han licitado una serie de actividades en otras cuencas de la región, las que forman parte de las labores de rehabilitación y prevención ante posibles lluvias que se podrían registrar en el verano próximo.

 

Según la información publicada en los portales del Estado, el monto de inversión de las primeras licitaciones para Lambayeque superan los 49 millones de soles y se prevé que las obras deberían iniciarse en octubre próximo.

 

Hasta el momento, la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios aprobó para Lambayeque 222 millones de soles, de los cuales 173 millones servirán para rehabilitar la infraestructura de uso público, principalmente en las cuencas de todos los ríos de la región.

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