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Colaborador.

Comunicador Social.

 

LA PERIODISTA Y EL CARNAVAL

Escribe Gustavo Yep para la edición N 1153

Ya no quiero más chela me siento mareada mejor vamos a tu casa, me dice Karla al oído, la música en esa disco siempre es más alta que en otras. Decidimos ir a ese lugar porque sabíamos que estaría vacío ese día, casi todos los chiclayanos viajan a celebrar el carnaval de una ciudad cercana. Karla sabe muy bien que a mí no me gustan las discotecas ni lugares repletos de gente, a ella sí, sale con sus amigas divorciadas cada quince días a tomar daiquiris y a bailar, nunca me invita, esta vez fui yo quien le dijo para ir, y ella contenta aceptó.

En 1998 tenía 14 años y vivía enamorado de una presentadora de noticias de un canal de cable local, la veía todos los días, no me interesaba lo que decía ni lo que presentaba, solo quería verla, era linda. Cuando llegaron los Nosequién y los Nosecuantos –grupo de rock peruano- a la ciudad, esta cadena de cable fue el principal auspiciador, yo era fan del grupo y la chica bella del noticiero anunció que los entrevistaría y también firmarían autógrafos; salté de alegría, mi grupo favorito iba a firmar mis casetes y lo más importante: conocería en persona a la chica más bonita de la tele.

Mis padres me llevaron en su antiguo Volkswagen hasta el canal que quedaba en la Av. Salaverry, era grande, moderno, con muchos televisores y todo en tono azul. La firma de autógrafos era exclusiva para los clientes del cable. Llevé unos posters y casetes, mi padre tenía su cámara kodak colgada en el cuello. Esperamos en una sala junto a 20 personas más. Se abrió una puerta y aparecieron los cinco integrantes de la banda, la gente se abalanzó a saludarlos y pedirles fotos, yo esperaba a un lado con mis padres a que se dispersaran, igual nos iban a firmar a todos, entonces escucho una voz que pregunta: ¿no te vas a tomar fotos con ellos? volteo y era ella, la chica de la tele, la mujer más bonita que había visto hasta ese entonces. No pude contestar, me quedé pasmado, idiota, y mi madre como siempre salvándome de aprietos y sospechando por dónde iba al asunto le dijo: si muchas gracias, solo esperamos que la gente se calme un poco. ¿Eres la conductora de VC Cable Noticias verdad? Qué guapa eres en persona, mucho gusto en conocerte, él es mi esposo Arturo y mi hijito Gustavito que es tu fan. Ella sonrió y le comento que mucha gente no la reconocía y le agradeció por el cumplido, luego me agarró el rostro y me dio un beso que pareció eterno dejando sus labios rojos tatuados en mi inmenso y juvenil cachete izquierdo. 

Karla tiene 44 años, es una mujer muy segura y eso la hace muy sexy, sin mencionar lo hermosa que es. Adoraba ver su piel canela sobre la cama de ese hotel a donde solíamos ir en el centro de la ciudad. Nos conocimos hace años cuando llegó a ofrecer seguros de vida a la oficina donde trabajaba. De inmediato le dije que quería asegurar mi vida con ella y empezamos a frecuentarnos. Estaba separándose de su esposo, un tipo amable, apagado, escritor de libros para niños. Nuestros encuentros furtivos nunca subieron de escalón, se quedaron bajo esas sábanas de hotel que ella perfumaba antes de usar. Hace poco me envío un inbox por una columna que publiqué, conversando quedamos en viajar juntos al carnaval, luego desistimos y fuimos a la disco más famosa de Chiclayo. Ya en mi casa, aquella noche después de beber y bailar no quiso ir a ese hotel, tampoco entrar a mi cuarto, nos sentamos en los muebles: subió las piernas y las recogió como una niña. Llorando dijo que nunca había sido feliz. Le pregunté qué cosa la haría feliz ahora, si podía ayudar en algo. Ella lloró aún más: quisiera volver a tener mi programa de televisión como a los 20 años. ¿Tuviste un programa de tele y nunca me contaste? Si claro, era la narradora de noticias más joven, y sacó de su billetera la credencial donde estaba su foto a los 20 años, su nombre y el sello de VC Cable Chiclayo – 1998.

yep.gustavo@gmail.com  

 

Gustavo Yep
Fecha 2020-03-05 13:54:52