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Columnista - Semanario Expresión

Ing. Roberto Zamora Nevado

Director de la Escuela de Ingeniería de Minas

UCV Chiclayo.

 

EL YESO: RIQUEZA MINERA LAMBAYECANA

Escribe Roberto Zamora Nevado para la edición N 952

Una de las zonas mineras más importantes del departamento de Lambayeque, se ubica a aproximadamente 82  km NO de Chiclayo; en medio del pavimento desértico de Mórrope,  se encuentran los depósitos no metálicos de yeso.

 

Territorio caracterizado por escasas precipitaciones, ausencia de agua y elevadas temperaturas, manteniendo cotas  de 1 metro sobre nivel del mar, y en algunos casos por debajo de él, en una extensión aproximada de 10 Km2.

 

Estos importantes depósitos minerales explotados, quizás desde inicios de la colonia, forman parte de la riqueza mineral de Lambayeque; y ha sido, durante generaciones, el medio de subsistencia de muchas familias asentadas en los predios de la comunidad campesina San Pedro de Mórrope.

 

De génesis sedimentario, sobre formaciones geológicas pertenecientes al cuaternario pleistoceno continental, los mantos de yeso se presentan en horizontes de 20 a 25 cm, en algunos casos llegando a los 50 o 60 cm. El contenido de yeso, según análisis realizados por el INGEMMET, es del 98% y la blancura de 82.1%. Las reservas se estiman en 2’000,000 TM y el potencial en 5´000,000 TM. Se pueden diferenciar hasta tres clases de mineral según su textura, el yeso en roca, el molido fino y el granular.

 

La explotación de estos depósitos es realizada artesanalmente; fundamentalmente a pico y barreta por cuadrillas de obreros, en condiciones de trabajo extremas pues carecen de equipos de protección personal, por lo tanto expuestos a una serie de accidentes y lesiones; además, son afectados por el inclemente calor y la sequedad del terreno.

 

 El  yeso crudo extraído de estos mantos, se calcinan en hornos con capacidad de 7 a 10 TM cada uno, para después pasarlo a molienda y una vez ya pulverizado es embolsado para su comercialización. El yeso se produce por encargo del cliente, la producción se utiliza en el Perú y otra parte se exporta al Ecuador.

 

Uno de los factores de rentabilidad de todo negocio se centra en la mayor cantidad de valor  que se le pueda añadir al producto durante su proceso, es decir se podrá obtener mejores ganancias, no tanto vendiendo el yeso en bruto, sino en productos más elaborados, el uso del yeso en nuestro país se asocia fundamentalmente a la industria de la construcción, como estabilizador de suelos alcalinos y salinos en la agricultura,  retardador en la industria del cemento portland o para elaborar aislantes térmicos y acústicos.

 

Actualmente el uso intensivo de paneles de yeso para múltiples usos se ha convertido en una excelente oportunidad comercial pues existe una demanda creciente tanto en el mercado interno como externo, pero para ello los fabricantes deben poseer altos estándares en sus procesos como por ejemplo cumplir con las normativas ASTMC36 o C1396.

 

Así pues existe un desafío para darle a esta actividad minera la verdadera dimensión que se merece, para que se constituya en un verdadero polo de desarrollo generador de bienestar. Se plantea aquí el compromiso tripartito empresa-gobierno-universidad, fundamental para un desarrollo sostenido.

 

Para nuestra institución académica estos yacimientos constituyen un excelente laboratorio natural, experimentar en el campo de los no metálicos en nuevos usos y procesos, el compromiso de brindar asistencia técnica, direccionado a darle un mayor valor agregado.

 

El compromiso por parte de nuestros gobiernos (local, regional y central) en apoyar este tipo de actividades es también fundamental, canalizando líneas de crédito  para la adquisición de equipos y nueva tecnología.

 

El entender por parte de estos emprendedores que todo evoluciona en el tiempo, y que existen ventajosas y enormes oportunidades a las que ellos pueden acceder, oportunidades que van más allá de nuestras fronteras, siempre y cuando se desprendan de esos viejos paradigmas que los hace reticentes al cambio.

 

Nuestros estudiantes, deben empezar valorando estas riquezas minerales y valorando también el esfuerzo de estos mineros lambayecanos; que sin muchas veces tener el conocimiento, la tecnología ni el capital, suelen llevar adelante con perseverancia y determinación estos emprendimientos.

 

 

 

Roberto Zamora Nevado
Fecha 2016-03-11 13:15:31