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Una frase que se acuña comúnmente para el atribulado contexto político del país es que la «política es un mal necesario». Ocho presidentes en nueve años y el doble de ministros de Economía en el mismo período es una muestra de lo inestable que es la clase política. Sin embargo, el presidente de la Centenaria Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque – CCLAM, Juan Manuel Scander Chikhani, tiene una visión diferente de las cosas. Para él, siendo necesaria, la política no es mala, mas los políticos sí tienen una forma más reducida de ver los problemas del país.
“El político se enfoca en el árbol, a él le interesa el voto. El empresario, en cambio, el bosque, las oportunidades. Pero es necesaria la alianza entre el empresario y el político para el desarrollo de la región”, sostiene Scander Chikhani, quien ve con optimismo el devenir de Lambayeque, pues considera que la actual gestión regional está dejando proyectos encaminados para su continuidad.
“La actual autoridad heredó un gobierno regional totalmente sin futuro, sin ningún proyecto. Y hacer un proyecto de desarrollo tarda tres, cuatro, cinco años. No es que yo hoy tomo la decisión y mañana tengo un puerto. Hay etapas y los períodos de gestión son tan cortos que no se puede desarrollar por completo. El gobernador está dejando buenos proyectos que ya hemos analizado como cámara de comercio. Son viables. Espero que el nuevo gobernador asuma la responsabilidad y no piense como político y diga: ‘Estos proyectos no son míos, voy a iniciar los propios’, sino que articule con el privado y le de continuidad a lo avanzado en el parque industrial y el terminal portuario de Eten”, asevera.
Grandes proyectos
Para el presidente de la CCLAM, la concretización del terminal portuario de Eten pasa también por una decisión política. Revela que en el último año se ha reunido con delegaciones de empresarios de Estados Unidos, México, Suecia y China, todos ellos interesados en invertir en el terminal portuario.
“¿Por qué tenemos que esperar 20 o 30 años para tener Puerto Eten? Debemos darle apertura a cada país interesado que viene para que se haga su estudio, un análisis donde realmente se den cuenta que instalar un puerto a una concesión de 15 o 20 años, asumiendo el 100 % de la inversión, es totalmente rentable. Pero esta es una decisión que no pasa por el gobierno regional, sino por el Estado”, sostiene.
Asimismo, señala como urgente la construcción de la segunda etapa de la represa Limón, bajo el paraguas de la licitación internacional. Acota que construida la presa al 50 % se generaron 72 mil nuevos puestos de trabajo, hecho que -a su parecer- ha impactado en diferentes esferas de la sociedad.
“Lambayeque no tiene tanta delincuencia como otras regiones porque hay trabajo, hay recursos. La gente no se da cuenta y piensa que Lambayeque está blindado, pero hay delincuencia cuando hay necesidad. Estos 72 mil puestos de trabajo le han generado un estatus comercial a Lambayeque. Las empresas transnacionales que llegaron a invertir aquí convirtieron a la región en un hub logístico”, señala.
Agrega que como Cámara de Comercio de Lambayeque se pondrán desde el primer día a disposición de las electas autoridades regionales y locales para brindar el soporte técnico, reforzar con ideas, proyectos, pero también para adoptar una actitud más fiscalizadora.
“No solo vamos a dar un consejo y esperar que se tome en cuenta, sino que adoptaremos una actitud más fiscalizadora. Estaremos atrás apoyando, dando la mano a las autoridades, encaminándolas. La articulación entre el empresariado y el Estado es importantísima”, menciona.
Asimismo, ve con buenos ojos que en Lambayeque se haya empezado a ejecutar obras bajo el mecanismo de Obras por Impuestos, aunque enfatiza que la parte operativa estatal sigue siendo muy burocrática y ralentiza este tipo de intervenciones.
“Como Lambayeque estamos un poco rezagados en las Obras por Impuestos. Pienso que inicialmente el gobierno regional no encontró la viabilidad para hacerlas, pero luego de una reestructuración, donde se trajo a un especialista en este mecanismo de inversión, se han empezado a ejecutar. Lamentablemente, la burocracia estatal no deja panificar”, apunta.
Política nacional
De otro lado, espera que el mensaje de 28 de julio de la presidenta electa Keiko Fujimori sea de aliento y esperanza para un país que ha pasado por momentos muy difíciles durante el último quinquenio. Anhela que sea un mensaje de confianza para el empresariado y de apertura a la cooperación.
“El tema político no nos ha dejado desarrollar a nivel económico. Se habla mucho de que la política no interfiere en lo economía, pero sí lo hace. Este es un país que debió crecer entre 7 % u 8 % al año, pero hemos crecido a un ritmo de 3 % por la desconfianza que genera la política en el empresariado. Los inversionistas dudan en poner su dinero en el Perú, dudan de las personas que dirigen el país. Espero que Keiko Fujimori, ya más madura políticamente hablando, tome los lineamientos necesarios para encaminarnos hacia un futuro próspero, sobre todo para las regiones donde la necesitamos mucho”, manifiesta.
Un buen síntoma de su madurez política es la actitud que ha demostrado durante la campaña política, refiere el líder del empresariado lambayecano, quien ve también un grupo importante al lado de la mandataria electa, quienes tienen visión de futuro, inversión y prosperidad, lo cual genera confianza.
“Como presidente de la cámara de comercio estoy más que seguro que no podemos bajar la guardia. Tenemos que estar atentos porque se vienen cosas buenas. El Perú está posicionado de una manera diferente ante el mundo. No es el Perú de antes. Ahora es un país que está en los ojos de todos por las condiciones que ha demostrado en la parte turística, gastronómica y ahora más con la elección del papa León XIV. Nos hemos posicionado también como un país agroexportador. Nuestra agricultura está en los países más importantes del mundo con productos que ocupan el primer, segundo y tercer lugar en exportación como el arándano, la uva y la palta”, asevera.
Cámara de Comercio
De otro lado, resalta que en la Cámara de Comercio han emprendido un trabajo firme para apoyar en la reducción de la informalidad, la misma que -refiere- se ha reducido de 82 % a 73 % desde que inició gestión el año pasado.
Explica que se han formado incubadoras comerciales donde la Cámara de Comercio incluso da capital semilla. Se han convocado a 800 emprendedores, personas muy talentosas, a las que se les ha dado cursos de estructura de costos, marketing, cadenas productivas y planificación, además de capacitaciones con la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria – Sunat y la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral – Sunafil.
“Acá estábamos malacostumbrados. Por ejemplo, un emprendedor quería hacer un jabón, tenía el arte en las manos, producía el jabón e inmediatamente decía vamos a venderlo. Su estructura de costos consistía en averiguar en cuánto vendía su vecino el mismo jabón y ponerle un sol menos. No sabía si estaba realmente perdiendo o ganando. Invertía mil soles en su emprendimiento, pero a los 60 días desaparecía porque trabajaba a pérdida. Los emprendedores no tenían antes esa preparación que ahora les estamos dando para que su emprendimiento adopte esa solidez. Ese emprendedor ya nace formal porque tiene un trabajo que se articula a través de las cenas de negocio, de los networking a los que los incluimos con las grandes empresas que necesitan”, sostiene.
Destaca que como cámara de comercio están ofreciendo los productos de estos emprendedores a las grandes empresas, a fin de que los incluyan en sus canastas navideñas. Cita, por ejemplo, a las agroexportadoras, que tienen 15 mil trabajadores y por tanto requieren 15 mil canastas. “Estamos hablando de que ese emprendedor va a vender 15 mil de sus jabones, lo que va a fortalecer su emprendimiento y lo hará crecer en una cadena segura”, sostiene.
Visita del papa
En tanto, refiere que la visita del papa León XIV al Perú, proyectada entre el 15 y 17 de noviembre, marca el inicio de un plan turístico para Lambayeque, el cual debe ser aprovechado. Para ello, señala que han sostenido reuniones entre el empresariado y el gobernador regional para poder apoyar en toda la logística que se requiera para la venida del santo padre.
“En lo que va del año hemos tenido un incremento de casi 10 % de pasajes aéreos. Eso se lo debemos al papa. El crecimiento comercial ha sido desbordante de Lambayeque en los últimos tiempos (…) Estamos como cámara de comercio impulsando a los inversionistas hoteleros, ya que ese es nuestro talón de Aquiles. No tenemos tanta capacidad hotelera, pero creo que poco a poco iremos encontramos inversionistas en este rubro que vengan atraídos por la visita del santo padre”, manifiesta.
La historia de los pueblos no solo se escribe en los libros de historia, sino también en los surcos de sus tierras y en las cocinas de sus hogares. En Lambayeque, existe un ingrediente que define su identidad gastronómica y cultural: el loche. Sin embargo, el reconocimiento de su exclusividad y valor no fue un hecho fortuito, sino el resultado de un arduo y coordinado esfuerzo liderado por la ingeniera Rosa Meléndez Malesta. Durante las gestiones gubernamentales de Yehude Simon y Nery Saldarriaga, ella asumió el desafío como gerente de Desarrollo Económico del gobierno regional, comprometiéndose a proteger este patrimonio histórico frente a la indiferencia y el desconocimiento generalizado.
El punto culminante de esta intensa labor administrativa y científica llegó en diciembre del año 2010. Tras meses de gestiones y rigurosos sustentos técnicos, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual – Indecopi, emitió la Resolución n.° 018799-2010/DSD-INDECOPI. Mediante este documento histórico, se otorgó oficialmente la denominación de origen al Loche de Lambayeque, que distingue del loche (Cucurbita moschata Duchesne). Este logro no solo significó un triunfo burocrático, sino la materialización de un esfuerzo colectivo por blindar legalmente un producto único en el mundo.
El camino hacia la identidad
El proceso para consolidar el expediente técnico exigido por las autoridades no fue sencillo ni inmediato; demandó más de un año de trabajo continuo y articulado. Desde la Gerencia de Desarrollo Económico, Meléndez Malesta asumió la responsabilidad de estructurar un equipo multidisciplinario capaz de coordinar las orientaciones necesarias para dar forma al proyecto. Sabían que el loche requería un respaldo institucional sólido que demostrara científicamente su singularidad, por lo que decidieron tender puentes y forjar alianzas estratégicas con destacadas entidades académicas y científicas del país.
“Para la investigación agronómica actual, el equipo recurrió al conocimiento de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo y de la Universidad Nacional Agraria La Molina. Estas instituciones analizaron minuciosamente la calidad de la semilla, las características del fruto y las particularidades de los cultivos existentes. No obstante, el expediente técnico necesitaba algo más que datos contemporáneos; requería un sustento histórico inobjetable. Fue en este punto donde el Museo Nacional de Sicán desempeñó un rol fundamental. Bajo la dirección del doctor Carlos Elera Arévalo, se recopilaron las evidencias arqueológicas y culturales que demostraban que este producto ya era consumido por las civilizaciones ancestrales de la zona, otorgándole al expediente el peso definitivo para su aprobación”, rememora Rosa Meléndez.
La ciencia del suelo y la exclusividad del cultivo
Uno de los aportes más valiosos de la investigación dirigida por la ingeniera Meléndez Malesta fue la delimitación exacta de las zonas geográficas que otorgan las propiedades únicas al producto. El estudio determinó con precisión que el suelo y el microclima de sectores específicos como Poma I, Poma II, Monsefú, Ferreñafe e Íllimo (en las cercanías de Mórrope) poseen particularidades químicas irremplazables. “Estas condiciones terrestres son las responsables directas de brindar al fruto su coloración característica y su aroma inconfundible, elementos imposibles de replicar fuera de los linderos lambayecanos”, remarca.
La exclusividad del territorio quedó demostrada con experimentos prácticos desarrollados por profesionales agrarios. En diversas ocasiones, agrónomos interesados en el éxito del proyecto intentaron trasladar las semillas originales hacia otras zonas vecinas, como el valle de Chepén, con la intención de reproducir el cultivo. El resultado fue contundente: las cosechas obtenidas fuera del suelo lambayecano perdieron su esencia originaria, dando como fruto un vegetal con el sabor y la textura de un zapallo común. Esto confirmó científicamente que la magia del producto no radica únicamente en su genética, sino en la íntima relación que mantiene con los nutrientes del suelo de Lambayeque.
La pared inconclusa
A pesar del júbilo inicial que provocó la entrega del certificado y el acrílico oficial de Indecopi, el camino posterior a la denominación de origen evidenció los problemas de las transiciones políticas en el Estado. La planificación original de la ingeniera contemplaba una segunda fase crucial: organizar, censar y capacitar a los agricultores locales, además de trazar alianzas con los gremios gastronómicos para estandarizar el uso de la etiqueta oficial “Loche de Lambayeque” en los menús y promover derivados innovadores como el polvo de loche deshidratado para la exportación. Sin embargo, la falta de continuidad política truncó estos avances institucionales.
"Como suele ocurrir con los cambios políticos, es común que la gestión entrante no preste atención ni priorice lo realizado por su antecesora, buscando siempre hacer algo que parezca más grande. Esto se convierte en una pared que nunca terminamos de construir: ponemos dos filas de ladrillos y, cuando llega un nuevo dueño, las derriba para volver a empezar desde cero, impidiendo que la obra avance. El proyecto merecía continuidad y atención. Nosotros ya habíamos iniciado un trabajo con los agricultores a través de la entonces Dirección Regional de Agricultura —actualmente gerencia— para identificar, organizar y capacitar a los productores. El objetivo era mejorar sus técnicas agrícolas mediante buenas prácticas, logrando así cosechas uniformes y de alta calidad”, menciona.
Hoy en día, el desafío sigue vigente en la agenda regional. Aunque el sector gastronómico y turístico ha mostrado una notable resiliencia al diversificar el uso del loche de Lambayeque en helados, postres, licores y repostería como el king kong, persiste la tarea cultural de corregir el lenguaje cotidiano y comercial. Para Rosa Meléndez Malesta, la denominación obtenida hace más de una década no debe ser vista simplemente como una bonita etiqueta archivada en el pasado. Es un derecho territorial ganado con esfuerzo que exige ser defendido por la comunidad, desterrando el término común de "zapallito" y llamándolo con orgullo por su nombre legal y legítimo: Loche de Lambayeque.
El Instituto Peruano de Economía – IPE, presentó los resultados oficiales del Índice de Competitividad Regional - Incore 2026, la herramienta de medición cuantitativa que evalúa anualmente el avance económico y social de las 25 regiones del país a través de 42 indicadores distribuidos en seis pilares fundamentales: Entorno Económico, Infraestructura, Salud, Educación, Laboral e Instituciones. Este año hay modificaciones en la cúspide del ranking nacional, donde Lima Metropolitana y el Callao (evaluados en conjunto como Lima) asumieron el liderazgo general, desplazando a la región Moquegua a la segunda posición. En el extremo opuesto, el estudio confirma la persistencia de brechas en la amazonia peruana, consolidando a Loreto como la región menos competitiva del territorio nacional por undécimo año consecutivo.
Lima experimentó un incremento marginal al pasar de 7.3 puntos en la evaluación del año 2025 a 7.5 puntos en la medición correspondiente al Incore 2026. Esta evolución técnica le permitió a la capital recuperar la máxima posición competitiva del país. El desempeño global de Lima se sustentó en su posicionamiento en la cima de 9 de los 42 indicadores individuales evaluados, así como en su ubicación entre el segundo y tercer puesto en otros 11 indicadores específicos. Sectorialmente, la capital retiene el primer lugar nacional en los pilares de Infraestructura y Educación, registrando además un avance en el pilar Laboral y en el pilar Instituciones. A pesar de estos avances institucionales y de capital humano, Lima experimentó un retroceso en el pilar de Entorno Económico, cediendo el primer lugar y descendiendo a la segunda posición de dicha categoría.
A nivel del pilar Laboral, el ascenso de la capital se vio favorecido por la dinamización del empleo formal y la reducción de las disparidades salariales por género. Sin embargo, el reporte del Instituto Peruano de Economía advierte que el liderazgo general de Lima coexiste con graves deficiencias en materia de seguridad y orden público. Los datos estadísticos integrados en el pilar de Instituciones reflejan que casi un tercio de la población capitalina de 15 años a más reportó haber sido víctima de un hecho delictivo durante el último año, lo que representa uno de los principales desafíos para la sostenibilidad de su competitividad urbana.
El atraso de Loreto
En el sector opuesto del escalafón socioproductivo, la región Loreto ratificó su posición como la menos competitiva de la república, una condición que mantiene de forma ininterrumpida desde el año 2016. Si bien su puntuación general registró una leve variación positiva al pasar de 3.4 puntos en 2025 a 3.6 puntos en el Incore 2026, dicha mejora no fue suficiente para modificar su ubicación en el ranking general.
El rezago sistemático de esta jurisdicción de la selva norte se concentra en las dimensiones asociadas al desarrollo de capital humano, ocupando de forma rígida el último puesto nacional en los pilares sectoriales de Educación y Salud. La debilidad institucional de Loreto se manifiesta de forma transversal en la matriz analítica del IPE, situándose en el último lugar en 14 de los 42 indicadores del índice, y en el último o antepenúltimo puesto en otros 10 indicadores evaluados.
" Este resultado se explica, principalmente, por su rezago en los pilares vinculados al capital humano. En Educación, apenas el 6 % de estudiantes de 4to de primaria alcanza un nivel satisfactorio en matemáticas, mientras que solo el 12 % de locales educativos cuenta con acceso a agua. En Salud, uno de cada cinco niños presenta desnutrición crónica y más del 45 % de niños de 6 a 35 meses tiene anemia”, revela el informe.
A este panorama se suman retrocesos en el pilar Laboral, donde la región descendió de la posición 19 a la 20, y en el pilar de Instituciones, cayendo del puesto 12 al 16 como consecuencia directa del incremento de la conflictividad social interna y la reducción en el porcentaje de expedientes judiciales resueltos por sus órganos jurisdiccionales.
Avances y retrocesos respecto a 2025
El balance comparativo del Incore 2026 con relación a la edición del año anterior identifica a Madre de Dios y Ayacucho como las jurisdicciones que experimentaron los progresos más significativos en competitividad territorial, tanto en términos de puntaje acumulado como en escala de posiciones en el ranking general. Madre de Dios escaló dos casillas, moviéndose del puesto 15 ocupado en 2025 al puesto 13 en 2026. Este avance se sustentó en el pilar de Infraestructura, donde la región se posicionó en el tercer puesto a nivel nacional tras haber ocupado el sexto lugar el año anterior, consolidándose como la segunda región del país con la tasa más alta de acceso a agua clorada apta para el consumo humano, alcanzando un 72.0 %. Adicionalmente, Madre de Dios mejoró en el pilar de Entorno Económico al subir del puesto 22 al 19, ubicándose como la quinta región con el mayor gasto real per cápita mensual del país, con una cifra de S/1026 por habitante.
Por su parte, la región Ayacucho avanzó dos posiciones en el cuadro general, transitando del puesto 17 en 2025 al puesto 15 en el INCORE 2026. La trayectoria positiva de Ayacucho se explica por mejoras concurrentes en tres pilares: Entorno Económico (donde pasó del puesto 20 al 17), Laboral (del 17 al 12) e Infraestructura (del 10 al 7). El informe destaca que Ayacucho se ubicó como la quinta región con el mayor porcentaje de unidades domésticas con acceso a agua por red pública o pilón, alcanzando una cobertura del 95.0 %, registro que se sitúa por encima del promedio nacional general, fijado en 90.7 %.
En sentido opuesto, la región Tumbes se constituyó como la jurisdicción con el mayor retroceso competitivo en el último año, descendiendo tres posiciones al caer del puesto 13 en 2025 al puesto 16 en 2026. La pérdida de competitividad en la región fronteriza del norte obedeció a su caída en el pilar de Instituciones, donde retrocedió de la posición 16 a la 19. Este descenso se vincula directamente con la contracción en la capacidad operativa de su sistema de justicia, donde el porcentaje de expedientes judiciales resueltos disminuyó de 38.7 % a 30.9 % de la carga judicial totalizada. Asimismo, la percepción ciudadana local mantiene un impacto negativo en los indicadores de gobernanza: por cuarto año consecutivo, el Gobierno Regional de Tumbes registró los niveles de aprobación popular más bajos del país, con solo un 4.8 % de su población calificando la gestión como buena o muy buena. Tumbes también cedió posiciones en el pilar de Educación, retrocediendo del puesto 9 al 12 tras registrarse una disminución en la tasa de conclusión de estudios secundarios, la cual cayó de 85.5 % a 78.0 %.
Análisis por pilares y brechas nacionales
En la evaluación específica del pilar Entorno Económico, la región Moquegua se ubicó en el primer lugar a nivel nacional, mientras que Huancavelica ocupó la última posición del ranking. Los datos compilados por el Instituto Peruano de Economía muestran la persistencia de asimetrías en el dinamismo productivo de las regiones: un total de 16 regiones del país registran un gasto real per cápita inferior al promedio nacional, el cual se sitúa en S/920 mensuales. Las brechas en materia de inclusión financiera resultan marcadas al contrastarse con el desempeño de Lima: mientras que en la capital más del 65 % de la población adulta accede a mecanismos de crédito formal y el 70 % posee una cuenta activa en el sistema financiero, en regiones como Loreto y Huancavelica los niveles de bancarización y financiamiento se reducen drásticamente.
En estas dos últimas regiones, apenas uno de cada cinco adultos cuenta con acceso a crédito, y solo la mitad de la población adulta dispone de algún tipo de cuenta financiera formal. Esta misma tendencia restrictiva se replica en los departamentos de la sierra y selva que poseen los menores niveles de Producto Bruto Interno (PBI) per cápita, entre los que destacan Ucayali, Madre de Dios, Cajamarca y Puno.
Pilar Laboral e Informalidad
El pilar Laboral posiciona a Moquegua en el primer lugar de la tabla, en contraposición con la región Huánuco, que se localiza en la última ubicación. Los resultados analíticos a nivel nacional evidencian problemas estructurales en el empleo: apenas el 35.6 % de la masa trabajadora del Perú se encuentra inserta en el mercado formal, y en seis regiones del país la tasa se reduce a solo uno de cada cinco trabajadores.
En los departamentos con menores niveles de ingresos promedio, las políticas de ajuste salarial —como el incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV)— operan como factores que elevan los costos de contratación para las unidades empresariales formales. En Huancavelica y Puno, la RMV representa el 78 % y el 71 % del ingreso laboral promedio percibido por sus trabajadores, respectivamente, escenarios donde las tasas de informalidad laboral superan el 80 % en ambos casos, limitando la absorción de empleo con plenos derechos de ley. Adicionalmente, el capital humano laboral muestra restricciones educativas: a nivel nacional, menos del 25 % de los trabajadores cuenta con estudios de educación superior completa, registrándose tasas inferiores al 15 % en los departamentos de Huancavelica, Huánuco, San Martín y Ucayali.
Pilar Infraestructura y Servicios Básicos
En el pilar de Infraestructura, Lima retiene la primera ubicación por undécimo año consecutivo, mientras que Puno se sitúa en el último lugar por segundo año sucesivo. A pesar de que la cobertura técnica de acceso a agua por red pública o pilón alcanza al 90.7 % de los hogares del país, el indicador de calidad sanitaria revela que solo cuatro de cada diez personas a nivel nacional reciben agua con niveles adecuados de cloro residual.
Esta deficiencia en la provisión del servicio básico es crítica en las regiones de la costa norte, específicamente en Lambayeque y Piura, donde el porcentaje de cobertura de agua adecuadamente clorada se ubica por debajo del 10 %. En lo que respecta a la conectividad digital, 15 regiones del país se encuentran por debajo del promedio nacional de acceso a internet (76.5 %), reportándose los niveles más bajos de conectividad en los departamentos de Huánuco (61.5 %), Amazonas (62.2 %) y Ayacucho (63.1 %).
El Instituto Peruano de Economía – IPE, presentó los resultados oficiales del Índice de Competitividad Regional - Incore 2026, la herramienta de medición cuantitativa que evalúa anualmente el avance económico y social de las 25 regiones del país a través de 42 indicadores distribuidos en seis pilares fundamentales: Entorno Económico, Infraestructura, Salud, Educación, Laboral e Instituciones. Este año hay modificaciones en la cúspide del ranking nacional, donde Lima Metropolitana y el Callao (evaluados en conjunto como Lima) asumieron el liderazgo general, desplazando a la región Moquegua a la segunda posición. En el extremo opuesto, el estudio confirma la persistencia de brechas en la amazonia peruana, consolidando a Loreto como la región menos competitiva del territorio nacional por undécimo año consecutivo.
Lima experimentó un incremento marginal al pasar de 7.3 puntos en la evaluación del año 2025 a 7.5 puntos en la medición correspondiente al Incore 2026. Esta evolución técnica le permitió a la capital recuperar la máxima posición competitiva del país. El desempeño global de Lima se sustentó en su posicionamiento en la cima de 9 de los 42 indicadores individuales evaluados, así como en su ubicación entre el segundo y tercer puesto en otros 11 indicadores específicos. Sectorialmente, la capital retiene el primer lugar nacional en los pilares de Infraestructura y Educación, registrando además un avance en el pilar Laboral y en el pilar Instituciones. A pesar de estos avances institucionales y de capital humano, Lima experimentó un retroceso en el pilar de Entorno Económico, cediendo el primer lugar y descendiendo a la segunda posición de dicha categoría.
A nivel del pilar Laboral, el ascenso de la capital se vio favorecido por la dinamización del empleo formal y la reducción de las disparidades salariales por género. Sin embargo, el reporte del Instituto Peruano de Economía advierte que el liderazgo general de Lima coexiste con graves deficiencias en materia de seguridad y orden público. Los datos estadísticos integrados en el pilar de Instituciones reflejan que casi un tercio de la población capitalina de 15 años a más reportó haber sido víctima de un hecho delictivo durante el último año, lo que representa uno de los principales desafíos para la sostenibilidad de su competitividad urbana.
El atraso de Loreto
En el sector opuesto del escalafón socioproductivo, la región Loreto ratificó su posición como la menos competitiva de la república, una condición que mantiene de forma ininterrumpida desde el año 2016. Si bien su puntuación general registró una leve variación positiva al pasar de 3.4 puntos en 2025 a 3.6 puntos en el Incore 2026, dicha mejora no fue suficiente para modificar su ubicación en el ranking general.
El rezago sistemático de esta jurisdicción de la selva norte se concentra en las dimensiones asociadas al desarrollo de capital humano, ocupando de forma rígida el último puesto nacional en los pilares sectoriales de Educación y Salud. La debilidad institucional de Loreto se manifiesta de forma transversal en la matriz analítica del IPE, situándose en el último lugar en 14 de los 42 indicadores del índice, y en el último o antepenúltimo puesto en otros 10 indicadores evaluados.
" Este resultado se explica, principalmente, por su rezago en los pilares vinculados al capital humano. En Educación, apenas el 6 % de estudiantes de 4to de primaria alcanza un nivel satisfactorio en matemáticas, mientras que solo el 12 % de locales educativos cuenta con acceso a agua. En Salud, uno de cada cinco niños presenta desnutrición crónica y más del 45 % de niños de 6 a 35 meses tiene anemia”, revela el informe.
A este panorama se suman retrocesos en el pilar Laboral, donde la región descendió de la posición 19 a la 20, y en el pilar de Instituciones, cayendo del puesto 12 al 16 como consecuencia directa del incremento de la conflictividad social interna y la reducción en el porcentaje de expedientes judiciales resueltos por sus órganos jurisdiccionales.
Avances y retrocesos respecto a 2025
El balance comparativo del Incore 2026 con relación a la edición del año anterior identifica a Madre de Dios y Ayacucho como las jurisdicciones que experimentaron los progresos más significativos en competitividad territorial, tanto en términos de puntaje acumulado como en escala de posiciones en el ranking general. Madre de Dios escaló dos casillas, moviéndose del puesto 15 ocupado en 2025 al puesto 13 en 2026. Este avance se sustentó en el pilar de Infraestructura, donde la región se posicionó en el tercer puesto a nivel nacional tras haber ocupado el sexto lugar el año anterior, consolidándose como la segunda región del país con la tasa más alta de acceso a agua clorada apta para el consumo humano, alcanzando un 72.0 %. Adicionalmente, Madre de Dios mejoró en el pilar de Entorno Económico al subir del puesto 22 al 19, ubicándose como la quinta región con el mayor gasto real per cápita mensual del país, con una cifra de S/1026 por habitante.
Por su parte, la región Ayacucho avanzó dos posiciones en el cuadro general, transitando del puesto 17 en 2025 al puesto 15 en el INCORE 2026. La trayectoria positiva de Ayacucho se explica por mejoras concurrentes en tres pilares: Entorno Económico (donde pasó del puesto 20 al 17), Laboral (del 17 al 12) e Infraestructura (del 10 al 7). El informe destaca que Ayacucho se ubicó como la quinta región con el mayor porcentaje de unidades domésticas con acceso a agua por red pública o pilón, alcanzando una cobertura del 95.0 %, registro que se sitúa por encima del promedio nacional general, fijado en 90.7 %.
En sentido opuesto, la región Tumbes se constituyó como la jurisdicción con el mayor retroceso competitivo en el último año, descendiendo tres posiciones al caer del puesto 13 en 2025 al puesto 16 en 2026. La pérdida de competitividad en la región fronteriza del norte obedeció a su caída en el pilar de Instituciones, donde retrocedió de la posición 16 a la 19. Este descenso se vincula directamente con la contracción en la capacidad operativa de su sistema de justicia, donde el porcentaje de expedientes judiciales resueltos disminuyó de 38.7 % a 30.9 % de la carga judicial totalizada. Asimismo, la percepción ciudadana local mantiene un impacto negativo en los indicadores de gobernanza: por cuarto año consecutivo, el Gobierno Regional de Tumbes registró los niveles de aprobación popular más bajos del país, con solo un 4.8 % de su población calificando la gestión como buena o muy buena. Tumbes también cedió posiciones en el pilar de Educación, retrocediendo del puesto 9 al 12 tras registrarse una disminución en la tasa de conclusión de estudios secundarios, la cual cayó de 85.5 % a 78.0 %.
Análisis por pilares y brechas nacionales
En la evaluación específica del pilar Entorno Económico, la región Moquegua se ubicó en el primer lugar a nivel nacional, mientras que Huancavelica ocupó la última posición del ranking. Los datos compilados por el Instituto Peruano de Economía muestran la persistencia de asimetrías en el dinamismo productivo de las regiones: un total de 16 regiones del país registran un gasto real per cápita inferior al promedio nacional, el cual se sitúa en S/920 mensuales. Las brechas en materia de inclusión financiera resultan marcadas al contrastarse con el desempeño de Lima: mientras que en la capital más del 65 % de la población adulta accede a mecanismos de crédito formal y el 70 % posee una cuenta activa en el sistema financiero, en regiones como Loreto y Huancavelica los niveles de bancarización y financiamiento se reducen drásticamente.
En estas dos últimas regiones, apenas uno de cada cinco adultos cuenta con acceso a crédito, y solo la mitad de la población adulta dispone de algún tipo de cuenta financiera formal. Esta misma tendencia restrictiva se replica en los departamentos de la sierra y selva que poseen los menores niveles de Producto Bruto Interno (PBI) per cápita, entre los que destacan Ucayali, Madre de Dios, Cajamarca y Puno.
Pilar Laboral e Informalidad
El pilar Laboral posiciona a Moquegua en el primer lugar de la tabla, en contraposición con la región Huánuco, que se localiza en la última ubicación. Los resultados analíticos a nivel nacional evidencian problemas estructurales en el empleo: apenas el 35.6 % de la masa trabajadora del Perú se encuentra inserta en el mercado formal, y en seis regiones del país la tasa se reduce a solo uno de cada cinco trabajadores.
En los departamentos con menores niveles de ingresos promedio, las políticas de ajuste salarial —como el incremento de la Remuneración Mínima Vital (RMV)— operan como factores que elevan los costos de contratación para las unidades empresariales formales. En Huancavelica y Puno, la RMV representa el 78 % y el 71 % del ingreso laboral promedio percibido por sus trabajadores, respectivamente, escenarios donde las tasas de informalidad laboral superan el 80 % en ambos casos, limitando la absorción de empleo con plenos derechos de ley. Adicionalmente, el capital humano laboral muestra restricciones educativas: a nivel nacional, menos del 25 % de los trabajadores cuenta con estudios de educación superior completa, registrándose tasas inferiores al 15 % en los departamentos de Huancavelica, Huánuco, San Martín y Ucayali.
Pilar Infraestructura y Servicios Básicos
En el pilar de Infraestructura, Lima retiene la primera ubicación por undécimo año consecutivo, mientras que Puno se sitúa en el último lugar por segundo año sucesivo. A pesar de que la cobertura técnica de acceso a agua por red pública o pilón alcanza al 90.7 % de los hogares del país, el indicador de calidad sanitaria revela que solo cuatro de cada diez personas a nivel nacional reciben agua con niveles adecuados de cloro residual.
Esta deficiencia en la provisión del servicio básico es crítica en las regiones de la costa norte, específicamente en Lambayeque y Piura, donde el porcentaje de cobertura de agua adecuadamente clorada se ubica por debajo del 10 %. En lo que respecta a la conectividad digital, 15 regiones del país se encuentran por debajo del promedio nacional de acceso a internet (76.5 %), reportándose los niveles más bajos de conectividad en los departamentos de Huánuco (61.5 %), Amazonas (62.2 %) y Ayacucho (63.1 %).