Sube!

EPSEL LOGRÓ FINANZAS EN AZUL: Este año ejecutará plan para reducir pérdidas por clandestinaje

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1433

  comentarios   

  • El 60 % de las redes de agua y alcantarillado en Chiclayo y José Leonardo Ortiz ya es obsoleto.
  • Empresa ha reportado el robo de más de 13 mil medidores de agua.

Luego de más de una década marcada por pérdidas económicas recurrentes y debilidades estructurales en su gestión contable y financiera, la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento de Lambayeque - Epsel S.A. muestra hoy indicadores que evidencian una recuperación sostenible y técnicamente validada. Así lo sostuvo su gerente general, Eduardo Vásquez Figueroa, al detallar los resultados financieros, operativos y de gestión alcanzados en los últimos años, así como los principales desafíos que aún enfrenta la empresa para garantizar un servicio eficiente y sostenible a la población.

El funcionario explicó que, durante un período de entre 15 y 20 años previos a la incorporación de la empresa al Régimen de Apoyo Transitorio - RAT, Epsel acumuló pérdidas superiores a los 180 millones de soles, reflejo de serias deficiencias en la gestión contable y financiera. Esta situación comenzó a revertirse a partir de los años 2017 y 2018, cuando, bajo el marco del RAT, se implementaron acciones correctivas claves orientadas a ordenar la información financiera y fortalecer la gestión institucional.

Resultados positivos

Vásquez Figueroa señaló que las primeras medidas incluyeron la organización del sistema contable, la reevaluación y sinceramiento de los estados financieros, así como la depuración de saldos históricos que se arrastraban desde hacía muchos años. Este proceso permitió contar, por primera vez en largo tiempo, con información contable y financiera razonable y confiable.

Como resultado de estas acciones, a partir del año 2022, Epsel ha registrado resultados positivos de manera recurrente en los ejercicios 2022, 2023, 2024 y 2025. En promedio, la empresa ha alcanzado utilidades superiores a los 3.5 millones de soles anuales, cifra que contrasta con el escenario deficitario de décadas anteriores.

Un hito importante en este proceso fue la auditoría externa practicada a los estados financieros del año 2024, que concluyó con un dictamen limpio, hecho que, según el gerente general, no se registraba desde hacía muchos años en la historia de la empresa. Este resultado confirma que las acciones técnicas emprendidas en los ámbitos contable y financiero han sido implementadas de manera adecuada y sostenible.

No obstante, Vásquez Figueroa precisó que estas utilidades no se distribuyen, debido a tres razones fundamentales: primero, la necesidad de revertir las pérdidas acumuladas de más de 180 millones de soles; segundo, la obligación de reinvertir los excedentes en proyectos de mejora de la calidad del servicio; y, finalmente, solo después de superadas estas dos etapas, se evaluará un eventual reparto de utilidades, escenario que podría darse en los próximos años.

Recaudación, morosidad y cultura de pago

En cuanto a la situación de ingresos, el gerente general informó que, a diciembre de 2025, EPSEL registra una recaudación promedio mensual cercana a los 12 millones de soles. Sin embargo, advirtió que esta recaudación no es uniforme, debido a que existe un grupo significativo de usuarios que retrasa sus pagos y los regulariza después de dos meses.

Uno de los principales problemas que enfrenta la empresa es la morosidad, que actualmente supera los 30 millones de soles. Este monto representa aproximadamente el 20 % de la facturación mensual, porcentaje que Epsel deja de percibir de manera regular. Aunque una parte de estos pagos se recupera en el mes siguiente, las deudas que superan los tres meses se convierten en pérdidas para la empresa.

Vásquez Figueroa subrayó que, con esos 30 millones de soles, Epsel podría haber ejecutado numerosas obras de inversión, mejoras en su sistema operativo y proyectos orientados a elevar la calidad del servicio. En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer la cultura de pago, recordando que el agua potable es un servicio prioritario y que su provisión implica costos de captación, tratamiento, control de calidad y personal especializado.

Asimismo, anunció que este año la gestión comercial recibirá un impulso significativo, con el objetivo de mejorar la cobertura, reducir la morosidad y consolidar la sostenibilidad financiera de la empresa.

Conexiones, clandestinaje y agua no facturada

A la fecha, Epsel cuenta con 207 mil 568 conexiones reales facturadas, cifra que, según el gerente general, no refleja la totalidad de usuarios existentes, debido a la presencia de entre 30 mil y 40 mil conexiones clandestinas. Esta situación está directamente vinculada con el elevado nivel de agua no facturada, que actualmente alcanza el 46 %.

En términos prácticos, esto significa que de cada 100 litros de agua producida, solo 54 litros se facturan, mientras que los 46 litros restantes se pierden, principalmente por conexiones clandestinas y, en menor proporción, por pérdidas operativas asociadas a la antigüedad de las redes. Estas pérdidas operativas no superan el 10 %, precisó.

El impacto económico de esta situación es considerable. Epsel estima una pérdida mensual cercana a los 11 millones de soles, lo que equivale a más de 120 millones de soles al año. Frente a este escenario, la empresa ha diseñado para 2026 un programa agresivo de detección, cortes y regularización de conexiones clandestinas.

El gerente general exhortó a los usuarios en situación irregular a acercarse a las oficinas de Epsel antes del inicio de las intervenciones masivas, señalando que la empresa brindará facilidades para la formalización. Advirtió que, una vez ejecutados los cortes, los costos de reconexión serán significativamente mayores.

Proyectos de inversión y obras pendientes

En relación con el proyecto de saneamiento de los 12 pueblos jóvenes ubicados en la carretera Chiclayo–Pomalca, Vásquez Figueroa informó que, con el apoyo del organismo técnico correspondiente, se ha contratado a una empresa para realizar el peritaje de la obra, proceso que se inició el 30 de diciembre y que tiene un plazo de cuatro meses. Culminado este peritaje, se elaborará el expediente técnico para retomar la ejecución.

El proyecto, que presenta un avance del 86 %, quedó paralizado hace varios años, principalmente por problemas constructivos en la planta de tratamiento. El costo inicial fue de 60 millones de soles, y se estima que el saldo de obra podría bordear los 25 millones de soles, cifra que será precisada tras el peritaje. Actualmente, el proyecto contempla 2600 conexiones, aunque la demanda ha crecido en aproximadamente 800 conexiones adicionales dentro del área de intervención.

Respecto al casco urbano de Chiclayo, el gerente general alertó que más del 60 % de las tuberías de la ciudad, especialmente en Chiclayo y José Leonardo Ortiz, ya cumplieron su vida útil, superando en algunos casos los 60 años de antigüedad. Esta situación explica los colapsos del sistema de alcantarillado ante lluvias ligeras. Epsel ejecuta un programa de mantenimiento que incluye la limpieza de más de 3000 kilómetros de redes, priorizando los colectores principales.

Proyectos en cartera

Entre los proyectos estratégicos, Vásquez Figueroa destacó la nueva planta de tratamiento de agua potable, diseñada para un caudal de 1200 litros por segundo, con una inversión estimada de más de 200 millones de soles. Actualmente, el proyecto se encuentra en proceso de admisibilidad y se prevé levantar las observaciones técnicas en el primer trimestre del año.

En cuanto al recurso humano, Epsel cuenta con 761 trabajadores, de los cuales 281 son administrativos y 480 técnicos y operativos, reflejando la naturaleza operativa de la empresa, que atiende 26 localidades en el departamento.

Finalmente, hizo un llamado a los usuarios a denunciar el hurto de agua y el robo de medidores, recordando que EPSEL ha perdido más de 13 000 medidores, con un impacto económico superior a los 2 millones de soles. Asimismo, exhortó a hacer un uso adecuado del sistema de alcantarillado, evitando arrojar residuos sólidos que generan colapsos y afectan a la propia población.

“Queremos brindar un servicio óptimo, pero eso está directamente vinculado al pago oportuno de los recibos y al uso responsable del sistema. Solo así podremos reinvertir y mejorar la calidad del servicio que la población exige”, concluyó.

Deja tu Comentario