A casi tres meses de iniciado el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori, el reconocido empresario y expresidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Manuel García Peña, analiza cómo se ha desenvuelto el Ejecutivo frente a temas clave como la lucha contra la inseguridad ciudadana y la prevención ante el Fenómeno El Niño. En diálogo con Expresión, muestra su preocupación por cómo desde el Congreso se estarían poniendo trabas a las acciones del Ejecutivo, una situación que —según refiere— no perjudica a la mandataria, sino al desarrollo de todo el país.
A tres meses de este gobierno de Keiko Fujimori, ¿se están haciendo bien las cosas?
Calificar un gobierno en solo tres meses es difícil porque es un tiempo muy corto; sin embargo, debemos saludar la estabilidad macroeconómica y el hecho de que no se hayan roto las reglas fiscales. Quedan puntos pendientes como el destrabe de obras, puesto que el consumo interno se ha desacelerado enormemente. También está el problema de la inseguridad, un desafío crítico, ya que los emprendedores sufren constantemente por las extorsiones. Pese a ello, se emiten buenas señales al exterior debido a que el sector privado continúa invirtiendo. Desde hace casi dos décadas observamos un flujo constante de inversión porque los empresarios apuestan por el Perú, pero para sostener esa tendencia necesitamos reglas claras.
¿Qué debe hacer el Ejecutivo para ajustarse a la agenda que planteó en la campaña electoral?
Hay más de 2300 obras paralizadas en el país; de esas, en nuestra región tenemos 200 que requieren ser destrabadas con urgencia. Tampoco nos olvidemos de la corrupción: muchas veces nos preguntamos por qué se frena la economía, pero obviamos este factor. Hablamos de inseguridad, pero no de corrupción, y ese es uno de los problemas más latentes. Es un cáncer para el país.
Por otro lado, debemos aplicar tecnología para combatir la delincuencia. No basta únicamente con que el gobierno se haya adherido al Escudo de las Américas; tenemos que mirar lo que falta por hacer internamente. Poseemos una Policía Nacional que conoce el mapa delictivo, pero carece de las herramientas fundamentales para vencer a las bandas. Asimismo, hace falta una reingeniería en los sectores de la Policía, el Ministerio Público y el Poder Judicial. Es imprescindible fortalecer de forma conjunta esa "triple hélice", porque si cada institución trabaja por su cuenta, poco o nada se podrá lograr.
¿Desde la Cámara de Diputados existe una postura responsable hacia el país?
Lo que uno analiza como empresario es que predomina un cálculo político que juega en contra de los emprendedores. No olvidemos que el 98 % de las Mypes espera respuestas claras sobre la inseguridad y la reactivación económica. Los microempresarios necesitan una macroeconomía sólida para acudir al sistema financiero y acceder a un crédito. En ese contexto, se han solicitado facultades en 66 puntos y solo se están aprobando 20. Considero que tanto diputados como senadores deben trabajar en favor de la nación; están en un juego partidario constante cuando es momento de pensar prioritariamente en el Perú, pues el país los necesita.
¿El bloque de izquierda es un gran obstáculo para el gobierno de la presidenta Fujimori?
Se percibe que sí. Ciertamente, la ideología está pesando más que la democracia y el desarrollo nacional. Esa ideología debe modernizarse. Nadie opone resistencia a la existencia de la izquierda ni a que funcionen como oposición, pero debemos tomar en cuenta que el mundo ya cambió; un ejemplo es China, que se abrió a una economía de mercado. Hay países que avanzan a pasos agigantados mientras que aquí seguimos poniéndole trabas al desarrollo. Con esta actitud no se frena a la presidenta o al Consejo de Ministros, sino a todos los sectores productivos, lo que a su vez genera informalidad e irrespeto por las leyes.
¿Qué medidas deberían tomarse a nivel macro, tanto en el país como en Lambayeque, para afrontar la inseguridad?
Considero que se deben blindar las fronteras, pues representan pasos sin mayor control para el flujo migratorio. Debemos auditar quiénes ingresan al país, ya que afrontamos un problema severo con la delincuencia extranjera. No estamos en contra de la migración en sí, siempre que sea para aportar al crecimiento nacional, tal como lo hacen los peruanos que emigran a Estados Unidos u otros destinos con el afán de trabajar y emprender.
Por otra parte, se debe priorizar la inteligencia. Es indispensable reactivar los aparatos de inteligencia de la Marina, el Ejército y la Policía Nacional, instituciones que antes operaban de forma articulada para mapear a las grandes organizaciones criminales.
Además, si no combatimos la informalidad ni generamos empleo para los jóvenes, la inversión activa decaerá. Se requiere implementar zonificaciones industriales; actualmente solo Lima cuenta con ello. Necesitamos descentralizar e industrializar las regiones para garantizar puestos de trabajo formales a la juventud.
Mística y coherencia institucional para devolverle la seguridad al país...
Así es. Debemos constituir una mesa de trabajo multipartita integrada por el Estado, la academia, el sector privado y los comités vecinales. No es viable que cada actor trabaje por su cuenta sin consensuar. Si carecemos de esa mística, perderemos una oportunidad valiosa. Arrastramos un atraso severo tras más de una década de constante inestabilidad presidencial. Necesitamos despegar y ofrecer oportunidades a miles de jóvenes que egresan año tras año y no logran insertarse en el mercado laboral.
Como vecino de Chiclayo, ¿cuáles son las tareas inmediatas que debe asumir el alcalde electo?
Chiclayo padece un rezago de más de dos décadas. El nuevo alcalde debe realizar un diagnóstico interno sobre las deficiencias acumuladas. Se menciona con frecuencia el Terrapuerto, pero es un proyecto postergado desde hace veinte años a pesar de contar con el terreno disponible.
Asimismo, urge reordenar el tránsito. El parque automotor en Chiclayo ha crecido de forma desmedida con la proliferación de taxis, mototaxis y motocicletas, mientras que las vías urbanas —angostas y tomadas por el comercio ambulatorio— no están preparadas para dicho flujo.
Debemos proyectar grandes mercados minoristas descentralizados por sectores para que los comerciantes laboren con dignidad. Este modelo debe ser planteado como una obra de carácter social; no debe repetirse lo ocurrido en el mercado de Reque, donde tras la construcción se fijó un alquiler de S/ 500 por puesto. Se requieren mercados sociales donde el comerciante pague un monto razonable por merced conductiva y cuide la infraestructura.
Otra prioridad para el alcalde provincial es convocar a las autoridades distritales e integrar la red de cámaras de videovigilancia entre José Leonardo Ortiz y Chiclayo. Finalmente, es impostergable el plan maestro de agua, desagüe y drenaje pluvial. Los colectores instalados hace 40 o 50 años colapsaron; se necesita renovar la red y construir más sistemas integrados.
¿Cuál es la principal acción que debe ejecutar la próxima autoridad regional?
Existen múltiples ejes estratégicos. Se deben destrabar proyectos pendientes como el reservorio La Calzada y las defensas ribereñas. Enfrentamos un clima de características tropicales con eventos meteorológicos progresivamente más agresivos.
Por otro lado, el terminal marítimo resulta prioritario para el desarrollo regional. De todas las regiones costeras del Perú, Lambayeque es la única que adolece de infraestructura portuaria. Un puerto en Puerto Eten generaría miles de puestos de trabajo directos e indirectos, máxime considerando que Salaverry sufre por el embalse de arena y Paita afronta problemas topográficos vulnerables ante El Niño. El presupuesto estimado bordea los 500 millones de dólares, una suma perfectamente viable si se pone en valor mediante ProInversión.
¿Qué opinión le merece el mecanismo de Obras por Impuestos?
Es una herramienta extraordinaria. Desde su implementación hace veinte años, los resultados en diversas ciudades han sido muy favorables producto del consenso entre autoridades, líderes comunitarios y el empresariado. En nuestra región, entidades financieras y cajas rurales podrían ejecutar proyectos bajo esta modalidad continuamente, tal como sucede en la avenida Diego Ferré.
El problema radica en la resistencia de ciertas autoridades al mecanismo de Obras por Impuestos debido a los rigurosos controles de fiscalización y transparencia que exige. Este año, de un techo presupuestal asignado de 800 millones de soles para Obras por Impuestos, solo se ejecutó el 15 %, aun cuando el próximo año se dispondrá de 1250 millones. No podemos desaprovechar estos recursos. Lo que el Estado no logra ejecutar por vía directa lo puede asumir el sector privado; la voluntad existe, pero es imprescindible generar confianza.
¿Qué recomendación les daría a los lambayecanos frente al Fenómeno El Niño?
Lamentablemente, las labores de prevención debieron ejecutarse con bastante anticipación; arrastramos esta problemática desde el año pasado. Como sociedad civil hemos planteado reiteradamente este tema en cada mesa de diálogo, señalando la urgencia de atender los colectores, muchos de los cuales han sido obstruidos por habilitaciones urbanas informales o lotizaciones no autorizadas.
Asimismo, apelamos a la responsabilidad ciudadana para no arrojar desperdicios a los drenes ni abrir las tapas de los buzones durante las precipitaciones pluviales. Se debe priorizar la cultura de prevención y la reserva de agua y alimentos ante escenarios críticos. La empresa privada mantiene el compromiso de apoyar, pero necesitamos que las autoridades nos convoquen.
¿Estamos preparados para la visita del papa León XIV?
Sinceramente, no. Carecemos de la capacidad hotelera necesaria y los establecimientos operativos han incrementado sus tarifas desmedidamente. La llegada del Santo Padre representa una vitrina inigualable y un potencial turístico permanente para la región. Si bien el sector gastronómico sí puede cubrir la demanda, los principales atractivos turísticos carecen de servicios básicos e infraestructura adecuada, sumado a la falta de operadores turísticos capacitados. Debería implementarse un programa de capacitación inmediata dirigido a unos 10 000 jóvenes para responder a la afluencia turística.
El aspecto de la seguridad también evidencia vacíos. Nuestro aeropuerto corre el riesgo de colapsar al no contar con las prestaciones de un terminal internacional; carece incluso de unidades de transporte de pasajeros dentro de la pista. Sufrimos un retraso estructural. Las autoridades no deben limitar su planificación al lugar donde se oficiará la misa, sino abarcar la logística integral. Se requieren inspecciones sanitarias y de seguridad en restaurantes y hoteles, así como mesas de trabajo con las asociaciones de taxis para ordenar el transporte durante la visita papal.
¿Cuál es su anhelo para Lambayeque?
Mi mayor preocupación radica en los jóvenes profesionales que se ven obligados a emigrar al no encontrar oportunidades laborales. El objetivo central debe ser el desarrollo integral mediante megaproyectos agrícolas, la expansión al 100 % del proyecto Olmos y el afianzamiento de los valles mediante infraestructura hídrica y reservorios. Con ello, la juventud no tendrá que migrar para progresar.
Necesitamos consolidar a Chiclayo como una metrópoli de crecimiento formal. Mi sueño es ver a Lambayeque convertida en una potencia agroexportadora y despensa alimentaria para el mundo. La demanda exterior es tal que la producción actual se encuentra vendida con hasta cuatro años de anticipación, y las exportaciones de este periodo superan los registros históricos.
Sin embargo, a pesar de que el empresariado cumple formalmente con sus obligaciones tributarias, la Sunat mantiene una actitud punitiva que frena el crecimiento. Hay temor hacia la administración tributaria. Se debe reformar el marco normativo para incentivar a quien declara su capital y genera empleo, reduciendo cargas e implementando un enfoque institucional amigable. La Sunat no puede presumir sistemáticamente la existencia de lavado de activos ante ciudadanos que han forjado un capital mediante el trabajo diario —como el lavado de vehículos o la comercialización de pescado en mercados localizados—. Es indispensable contar con instituciones promotoras del emprendimiento y no meramente represivas.
Finalmente, anhelo una región Lambayeque donde el gobernador ejerza un liderazgo enfocado verdaderamente en el desarrollo territorial y las obras macro, sin suplir ni duplicar las funciones del alcalde provincial de Chiclayo.
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