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CEREAL BENDITO: Siembra y procesamiento de arroz genera empleo para más de 1700 productores

Escribe: Semanario Expresión
Edición N° 1437

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  • El cultivo representa cerca del 24% de la producción agrícola regional y posiciona a Lambayeque como un importante proveedor para el abastecimiento nacional, aunque enfrenta retos vinculados a la inversión pública y la sostenibilidad del sector.

El tradicional arroz con pato a la chiclayana no solo es uno de los platos más representativos del norte del país, sino también el reflejo de un cultivo que sostiene gran parte de la economía regional. Detrás de su sabor y color característico se encuentra el arroz, grano que se ha convertido en símbolo de identidad y sustento diario para miles de familias lambayecanas.

En los extensos campos verdes que rodean la región, este cultivo representa alrededor del 24 % de toda la producción agrícola de Lambayeque, consolidándose como uno de los principales motores del agro regional, de acuerdo con estimaciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

Más allá de las cifras, detrás de cada hectárea sembrada hay historias de esfuerzo. Alrededor de 1700 productores se dedican al cultivo de arroz en Lambayeque, y la mayoría de ellos proviene de Chiclayo. Gracias a este trabajo constante, la región logra aportar más del 14 % de la producción nacional de arroz, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego - Midagri.

En Lambayeque, el arroz es mucho más que un cultivo: es el eje de una cadena que sostiene empleo, mueve el comercio local y garantiza alimentos en miles de hogares. Detrás de este grano hay más de 1,700 productores cuya estabilidad depende directamente de su desempeño. Por ello, apostar por mayor productividad, mejor acceso a tecnología y una gestión eficiente del agua no es opcional: es la condición para que este motor de la economía regional se fortalezca y crezca en el tiempo”, señaló Carlos León, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).

Restricciones e infraestructura

Sin embargo, este reto regional se desarrolla en un contexto nacional de restricciones fiscales y de limitaciones en la inversión para infraestructura productiva. Un estudio del Banco Mundial señala que la recaudación tributaria del país se ha mantenido por debajo del 15 % del PBI en la última década, lo que limita la capacidad del Estado para invertir de manera sostenida en agricultura, riego e infraestructura rural.

Esta situación reduce el margen para cerrar brechas productivas, especialmente en regiones agrícolas como Lambayeque, donde el arroz cumple un rol estratégico en la seguridad alimentaria, el empleo rural y el desarrollo del territorio. Aun así, el organismo advierte que el Perú tiene un importante potencial para mejorar su recaudación y fortalecer su sistema tributario, lo que permitiría ampliar de forma gradual la inversión pública en sectores esenciales.

“Desde esta mirada conjunta, el desafío para Lambayeque no pasa solo por producir más, sino por producir mejor. Con una recaudación tributaria limitada, cada sol de inversión pública debe ser estratégico. En regiones donde un cultivo como el arroz concentra buena parte del empleo rural y de la actividad agrícola, invertir en infraestructura de riego y asistencia técnica no representa un gasto, sino una apuesta directa por la estabilidad económica y alimentaria. En ese sentido, la eficiencia en el uso de los recursos será determinante para que sectores productivos como este sigan siendo motores de desarrollo y no pierdan competitividad en el tiempo”, sostuvo León.

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