Con la experiencia de haber recorrido el mundo, el vicepresidente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, Olivio Huancaruna Perales, expuso ante la comunidad educativa de las Franciscanas de la Inmaculada Concepción – FIC, sobre la importancia de que los alumnos crezcan desde las aulas con una visión holística, donde la generación de riqueza sea una línea transversal puesta al servicio de los más necesitados.
Nacido en el centro poblado Challuaracra, del distrito de Huambos, en la provincia de Chota, Cajamarca, Huancaruna Perales cuenta que su infancia estuvo marcada por el trabajo, puesto que todos coadyuvaban en las labores del campo para aportar a la familia. Ese inicio marcaría a la postre su visión empresarial, pues aprendió que todo se consigue con esfuerzo y trabajo.
Sacar lo bueno de lo malo
Relata que su inicio en la escuela no fue fácil, pues sufrió de discriminación. La primera vez ocurrió en Huambos, donde sus compañeros de aula lo marginaban por provenir del campo. Él toleró las primeras semanas ese trato hasta que un día decidió desafiarles en el ámbito deportivo. Junto a otros niños que también venían del campo hicieron equipo y jugaron contra los niños de la ciudad.
“Nosotros éramos pura fibra. Nunca nos pudieron ganar. Si acaso pasaba la pelota, no pasaban los jugadores”, contó Olivio Huancaruna.
Sin embargo, cuando llegó a Chiclayo, al Colegio Nacional de San José, la historia se repitió. Al ser un alumno nuevo y proveniente de la sierra del país, sus compañeros lo discriminaban con apelativos despectivos e incluso con alguna agresión física. No obstante, la astucia del entonces joven Olivio Huancaruna le permitió prontamente aprender a defenderse.
Visión global
Acabado el colegio, cuenta Huancaruna Perales que la mayoría de sus hermanos estudiaron en el extranjero, principalmente en Alemania. Él decidió quedarse en Lambayeque junto a su padre y trabajó y estudió a la par. No se arrepiente de esa decisión, pues fruto del negocio familiar del comercio del café fundaron ‘Café Altomayo’, marca comercial que hoy es líder en el país.
“Tuvimos que competir contra Cafetal, que era la marca más grande del Perú, y contra Nescafé, la marca líder en el mundo de café soluble. Siempre dicen que el pez grande se come al chico, pero yo les digo que el pez chico puede hallar ventajas y comerse al grande. Hoy nosotros tenemos increíbles resultados afuera y exportamos a Europa Central”, destaca.
Nada de esto hubiera sido posible -resalta Huancaruna- si no hubiese tenido esa visión global que a la postre le ha permitido recorrer el mundo buscando cada vez mejores oportunidades de negocio. Por eso, les exhorta a los docentes a inculcarles a sus alumnos que expandan sus horizontes y vivan nuevas experiencias fuera de su lugar de residencia.
“Ustedes, profesores, tienen que inculcarles a los alumnos que no se queden en sus casas. Que salgan de su barrio, de su pueblo, de su región, de su país. Hoy viajar no es difícil. Al que no quiera salir, impúlsenlo. No le van a hacer un daño. Salir del país te abre la mente, multiplica los desafíos. Siempre hay una infinidad de cosas por hacer”, destaca.
Asimismo, llama a los docentes a enseñarles a los alumnos desde los primeros grados a generar capital. Apunta que no es malo hacer riqueza, puesto que en un mundo capitalista eso es lo que se necesita, aunque aclara que esto debe ir acompañado de un criterio social.
“Hoy tengo dos hijos, uno tiene 36 años y está en Estados Unidos, y el otro tiene 21 años y acabó la universidad en Singapur y ahora hace su maestría en China. Lo que les puedo decir, además de enseñar a generar riqueza, es que enseñen idiomas. Hoy saber inglés ya no es ninguna ventaja. Los jóvenes deben dominar de tres a cinco idiomas, entre ellos el chino mandarín”, asevera.
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