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EL PROFESIONAL BIÓLOGO MÁS ALLÁ DEL LABORATORIO: UNA PROFESIÓN QUE TRANSFORMA LA SALUD, EL AMBIENTE Y EL DESARROLLO

Escribe: Deysi Chávez Araujo (*)
Edición N° 1470

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Cuando pensamos en un biólogo, probablemente una de las primeras imágenes que viene a nuestra mente es la de un profesional frente a un microscopio, rodeado de tubos de ensayo y equipos de laboratorio. Esa imagen es correcta, pero representa apenas una parte de una profesión cuyo campo de acción se ha ampliado considerablemente frente a los desafíos científicos, sanitarios, ambientales y productivos de nuestro tiempo.

La Biología es, esencialmente, la ciencia de la vida, donde exista un organismo, un ecosistema, una enfermedad de origen biológico, un recurso natural que estudiar o conservar, un alimento cuya inocuidad garantizar, una tecnología basada en sistemas vivos o una pregunta científica acerca de la vida, existe también un espacio para la intervención del profesional biólogo.

En el Perú, la Ley N.° 28847, Ley del Trabajo del Biólogo, reconoce el ejercicio profesional de la Biología y su participación en diferentes ámbitos. Asimismo, el Colegio de Biólogos del Perú tiene entre sus funciones contribuir con las instituciones educativas, científicas y técnicas en la difusión del conocimiento, incentivar la investigación y colaborar en la protección y utilización racional de nuestros recursos naturales.

Durante muchos años ejercí mi profesión vinculada principalmente al laboratorio clínico. Esa experiencia me permitió comprobar de cerca cuánto puede aportar el conocimiento biológico a la prevención, diagnóstico, vigilancia y comprensión de los procesos relacionados con la salud humana. Sin embargo, el ejercicio profesional y, posteriormente, la responsabilidad de representar a mis colegas desde el Decanato del Consejo Regional II Piura, han fortalecido en mí una convicción: el aporte del biólogo no termina en el laboratorio; muchas veces comienza allí.

Hoy encontramos biólogos participando en microbiología, parasitología, genética y biología molecular, salud pública, epidemiología, biotecnología, biodiversidad, conservación, gestión ambiental, agricultura, acuicultura, industria alimentaria, docencia, investigación científica y diferentes áreas productivas.

Los avances en biología molecular, secuenciación, genómica, bioinformática y nuevas herramientas biotecnológicas están ampliando aún más esas posibilidades. En el Perú, por ejemplo, el Ministerio del Ambiente aprobó en 2026 lineamientos técnicos relacionados con la investigación y el desarrollo de productos obtenidos mediante nuevas herramientas biotecnológicas, entre ellas la edición genética. Esto demuestra que las ciencias biológicas no permanecen estáticas: evolucionan al ritmo de la tecnología y de las necesidades de la sociedad.

La Organización Mundial de la Salud reconoce la estrecha relación entre la salud de las personas, los animales, las plantas y los ecosistemas. Esta perspectiva adquiere especial importancia frente a problemas como las enfermedades infecciosas emergentes, las zoonosis, la resistencia a los antimicrobianos, la inocuidad alimentaria, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

La OMS señala que más del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes notificadas mundialmente proceden de animales domésticos o silvestres. Frente a esta realidad, resulta cada vez menos posible estudiar la salud humana separándose completamente del ambiente y de los demás seres vivos. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también incorpora el enfoque Una Salud en ámbitos como la agricultura sostenible, la sanidad vegetal y animal, la inocuidad de los alimentos, la resistencia antimicrobiana, la seguridad alimentaria y la protección de los ecosistemas. Precisamente, en esa intersección entre vida, salud y ambiente, la formación del biólogo adquiere especial relevancia.

Biología en el Perú

Hablar de Biología en nuestro país Perú, adquiere una dimensión particular, porque posee una extraordinaria diversidad biológica y, al mismo tiempo, enfrenta importantes desafíos relacionados con la conservación de los ecosistemas, las enfermedades transmitidas por vectores, la disponibilidad y calidad del agua, la producción sostenible de alimentos, la contaminación ambiental y los efectos del cambio climático.

La biodiversidad no constituye únicamente un patrimonio natural. También está estrechamente vinculada con la alimentación, la disponibilidad de recursos genéticos, la investigación científica y la salud de las poblaciones. Por ello, proteger nuestra biodiversidad, investigarla y utilizar responsablemente sus posibilidades requiere profesionales preparados y una articulación efectiva entre universidad, Estado, empresa, colegios profesionales y sociedad

Esta expansión de oportunidades también implica una responsabilidad, una actualización permanente para ofrecer un buen servicio, porque el conocimiento científico cambia rápidamente. Lo que aprendimos durante nuestra formación universitaria constituye una base indispensable, pero ya no puede considerarse suficiente para toda una vida profesional. La actualización continua, la investigación, la incorporación responsable de nuevas tecnologías y el trabajo interdisciplinario deben convertirse en componentes permanentes de nuestro ejercicio profesional.

Desafío institucional

Como Colegio Profesional tenemos también el desafío de promover espacios de capacitación, investigación, intercambio científico y vinculación con las universidades y demás instituciones de nuestra sociedad. Existe un principal e importante reto: hacer visible nuestra profesión.

Necesitamos que los jóvenes conozcan las posibilidades que ofrece la Biología; que las instituciones reconozcan las competencias del profesional biólogo y que la sociedad comprenda que detrás de muchos procesos relacionados con su salud, sus alimentos, el ambiente y la conservación de sus recursos existe la ciencia biológica. Después de muchos años de ejercicio profesional, las mayores fortalezas de nuestra profesión se encuentran precisamente en su capacidad de evolucionar.

Pero algo permanece invariable: nuestro objeto de estudio continúa siendo la vida. Por ello, el desafío de las nuevas generaciones no será solamente ejercer la Biología, sino llevarla allí donde pueda contribuir a resolver problemas reales. Hoy más que nunca necesitamos biólogos investigadores, docentes, gestores, especialistas y profesionales capaces de trabajar interdisciplinariamente; biólogos que generen conocimiento, pero también que sepan comunicar y transformarlo en soluciones.

Porque visibilizar nuestra profesión no significa solamente hablar de lo que hacemos. Significa demostrar, con ciencia, ética y servicio, para qué lo hacemos y cuánto podemos aportar al desarrollo sostenible de nuestras regiones y de nuestro país. ¡Soy Biólogo!

(*) Decana del Colegio de Biólogos del Perú – Consejo Regional II Piura. 

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