up

AVANZAMOS TECNOLÓGICAMENTE Y TAMBIÉN AVANZAMOS EN MÁS POBREZA

Escribe: Rosa Amelia Chambergo Montejo (*)
Edición N° 1135

Cada vez nos sorprendemos de los avances de la tecnología, de lo que ha sido el hombre capaz de lograr con los años. Y también nos sorprendemos cómo la pobreza sigue en aumento en el mundo, cómo no podemos erradicar este flagelo que tiene condenados a niños, jóvenes y adultos a padecer hambre y no tener las condiciones mínimas para seguir subsistiendo. Y esto no solo sucede en otros países de América Latina, sucede en nuestro país, pasa en Lambayeque.

Se dice que la pobreza es una epidemia que afecta a millones de personas en nuestro planeta. Y las cifras son escalofriantes, en el mundo, 1.400 millones de personas sufren pobreza extrema y casi 900 millones sufren hambre, no tienen acceso al agua potable y a otros servicios básicos como la salud y la educación.

En el Perú se estima que cerca de medio millón de peruanos y peruanas cayeron en situación de pobreza en 2017, marcando así el rebrote de la pobreza monetaria en nuestro país, luego de más de una década y media de descenso sostenido. Así, la pobreza creció de 20.7% en 2016 a 21.7% en 2017, evidenciando el fracaso de las políticas sociales durante el periodo de estudio.

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas -ONU- que me ha llamada la atención señala que casi la mitad de los 1.300 millones de personas afectadas por la pobreza en todo el mundo son menores, 663 millones, según denuncia el último índice sobre Pobreza Multidimensional publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). De ellos, el 84,5% de las personas pobres viven en Asia del sur y África subsahariana, que tienen 800 millones más de pobres que las regiones del este de Asia

El estudio recoge información de 101 países, en su mayoría de ingresos medios y bajos, que albergan en torno a 5.700 millones de habitantes. Analiza la pobreza multidimensional de acuerdo con otras variables más allá del nivel de ingresos -se considera pobre a toda persona que cobra menos de 1,69 euros diarios-, que son la salud, la educación, el nivel de vida, el acceso a la electricidad y agua potable y la vivienda.

A nivel mundial, la organización destaca que uno de cada tres menores de edad es pobre multidimensional, comparado con uno de cada seis adultos. Advierte además de que los niños y niñas sufren la pobreza de forma más intensa y tienen mayor probabilidad de sufrir carencias porque no tienen acceso a agua limpia, saneamiento, una nutrición adecuada o educación primaria.

Más de dos tercios de los 792 millones de personas multidimensionalmente pobres viven en estados con ingresos medio-bajos, mientras que 440 millones lo hacen en países con ingresos bajos y 94 millones de pobres se encuentran en países con ingresos por encima de la media.

Comparto con ustedes algunas cifras propuestas por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo sobre ¿cuánta gente pobre hay?

Y es en este estudio que precisamente se corrobora que más de mil cuatro cientos millones de seres humanos viven con menos de un dólar por día.

2.800 millones de personas, es decir, cerca de la mitad de la población mundial, viven con menos de 2 dólares por día.

448 millones de niños sufren de bajo peso.

876 millones de adultos son analfabetos, de los cuales dos terceras partes son mujeres.

Cada día, 30.000 niños menores de cinco años mueren de enfermedades que podrían haber sido evitadas.

Más de mil millones de personas no tienen acceso al agua potable.

El 20% de la población mundial posee el 90% de las riquezas.

Diversos organismos han pedido a los poderos públicos que se doten de los medios necesarios a los diversos estados para medir de manera rigurosa cuantas personas son víctimas de la extrema pobreza y cuáles son los efectos de las políticas realizadas para vencer la miseria.

Poco a poco se han realizado estudios, sobre todo estadísticas sobre los ingresos por persona y familia, pero también sobre el acceso al trabajo, al alojamiento y al sistema sanitario, al sistema educativo y de formación para adultos. Los podemos encontrar en los documentos de organismos mundiales como el Banco Mundial y el PNUD, o en el órgano estadístico europeo Eurostat y en los informes nacionales de estadística por países.

Sin embargo constatamos que, en la mayor parte de las ocasiones, no hay un examen simultáneo que permita medir cuantas personas o familias acumulan circunstancias difíciles (falta de ingresos, de alojamiento, de trabajo, de acceso al sistema sanitario, de escolaridad, etc.) y desde hace cuánto tiempo. Porque sabemos que las personas y familias más pobres se encuentran en esta situación de manera permanente.

El Movimiento ATD Cuarto Mundo pide a los organismos que realizan las estadísticas que trabajen con representantes de las personas más pobres para definir juntos los indicadores participativos de la lucha contra lo pobreza y la exclusión.

Si nos remitimos a nuestro caso local por ejemplo en Lambayeque no tenemos cifras exactas de pobreza real en lugares de la zona alto andina como Incahuasi o Cañaris, Salas, Morrope y ello pasa porque desde los gobiernos locales o el regional no hay un equipo profesional que asuma una responsabilidad al respecto y están siempre esperando las decisiones del gobierno nacional para levantar cifras que finalmente resultan inciertas y por lo que no se puede atacar como debería ser este problema en zonas identificadas como muy pobres.

Ojala y podamos revertir esta situación que como lo señalo al iniciar este nota hay tanto avance tecnológico y no hemos sido capaces de normar para que la pobreza acorte su brecha. Mi deseo es que todos tengamos oportunidades, que no haya hambre, que los niños tengan oportunidad a educarse, que los mayores puedan acceder a trabajos dignos para tener mejor calidad de vida.

Leer más