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A sus 86 años, Enrique Arbulú Aguinaga, o simplemente Keke para los amigos, es una de las voces más lúcidas en Lambayeque. Agricultor y empresario constructor, supo abrirse camino en una época donde la digitalización era una quimera y lo que valía era la palabra y la honradez. Uno de los hitos más destacados a lo largo de su trayectoria fue haber presidido el Consejo de Administración del extinto Instituto Peruano de Seguridad Social – IPSS, hoy el Seguro Social de Salud – EsSalud, cuya experiencia recoge Expresión en una entrevista exclusiva con él.
Enrique Arbulú Aguinaga nació en 1940. Es ahijado de Almanzor Aguinaga Asenjo, hermano de su madre y padrino de bautizo de él. Está casado con Susana Burga Seoane, con quien tiene tres hijos (dos mujeres y un varón), fruto de quienes hoy es un feliz abuelo con seis nietos. Amante de Pimentel, vive actualmente en el balneario donde creció de chico y cuya playa sale a trotar todas las mañanas.
Una experiencia, una decisión
Keke Arbulú relata que la propuesta de asumir la presidencia del Consejo de Administración del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo le vino de Luis Castañeda Lossio, quien por entonces en los noventa era presidente Ejecutivo del Instituto Peruano de Seguridad Social.
“No me costó tomar la decisión cuando me propusieron el cargo. Fue inmediata, ya que yo había visitado antes el hospital para ver a una persona que estaba internada y sentí indignación por la calidad de atención que allí daban. Recuerdo que una madrugada me desperté a las 2:00 a.m., me vestí y fui al hospital y realmente era una cosa indignante. Me dije a mí mismo que no quisiera que algún día yo o alguien de mi familia tenga una emergencia y termine en ese corral, porque eso no era un hospital. Recorrí los baños y todos apestaban, las camas de los enfermos daban pena, las enfermeras dormían en las sillas. Es algo que nunca me olvidaré”, cuenta.
Fue así que Arbulú Aguinaga llamó a Luis Castañeda y le dijo que aceptaba su propuesta. De esa forma, se convirtió en el presidente del primer Consejo de Administración del Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, mediante la R.P.E. N°104-PE-IPSS-91.
Diagnóstico desalentador
Menciona que el diagnóstico inicial de lo que encontró en el hospital era desalentador. Los desagües, por ejemplo, que en aquella época eran de fierro, estaban podridos, lo cual generaba constantes colapsos. El hospital tampoco contaba con luz de forma permanente. Se usaban velas y los doctores tenían que operar con linternas.
“Yo tenía la experiencia de que mis hijos habían nacido en el extranjero, en Estados Unidos, donde los hospitales son lujosos. Tú entras a un cuarto y es como si estuvieras en un hotel de cinco estrellas”, cuenta Enrique Arbulú, quien pudo contrastar la realidad del Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo con la de otros nosocomios de afuera.
Cambios trascendentales
Fue así que los primeros cambios en el hospital empezaron desde la infraestructura. Se hizo la renovación total del sistema de alcantarillado y se adquirió un gran motor, el mejor que existía entonces en el mercado internacional, a fin de que se garantizara la luz para todos los procedimientos en el hospital.
“Le agarré mucho cariño también al área de Cocina. Cuando yo llegué, disculpando, era un asco. No era una cocina para enfermos. Tuvimos que cambiar todos los utensilios, las ollas, todo se cambió”, cuenta Arbulú, quien se preocupó así por las necesidades del personal de servicio, abandonado durante muchos años.
En cuanto a los medicamentos, impulsó un sistema para garantizar que el abastecimiento del depósito principal nunca esté por debajo del 50 % y se garanticen los fármacos a los asegurados.
“Yo averigüé cuáles eran las medicinas que necesitaba el hospital y se adquirieron. Hacía que todos los medicamentos que salían desde el área central se censaran durante el día para que ese porcentaje de abastecimiento del depósito principal no baje del 50 %. Hoy existe desabastecimiento porque el personal no sabe qué se acabó. Yo impulsé un sistema innovador para la época, de modo que cuando el stock llegaba al 50 % inmediatamente se reponía. Siempre estuvo al máximo”, recuerda.
Operaciones que salvaron vidas
En paralelo con las mejoras estructurales que se emprendieron en el hospital, también se mejoró la parte médica. Uno de los logros que él destaca fue la realización de las cirugías laparoscópicas, las cuales eran inéditas en Sudamérica. El único país donde se estaban realizando era en Chile, motivo por el cual -a enterarse de esto- mandó a cuatro médicos a especializarse al país sureño para que replicaran lo aprendido en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo.
Pero lo que sin duda más resalta de su gestión al frente del nosocomio fue la realización de la primera operación a corazón abierto en el Perú, la cual se hizo en el Almanzor gracias a una decisión suya.
“Yo tenía un pariente ‘Harper Hospital’ de Detroit (Estados Unidos), que era el hijo del doctor Agustín Arbulú Neyra, famoso cardiólogo. Este pariente mío era el segundo al mando en ese hospital, así que fue al primero a quien llamé. Le dije «mira, estoy dirigiendo este hospital acá en Chiclayo y me gustaría hacer una operación a corazón abierto aquí». De inmediato me dijo «primo, me has llamado en el mejor momento. Yo te doy la mejor capacitación que pueda haber. Mándame a tus mejores médicos que acá van a tener alimentación, capacitación y estadía. Lo único que le va a costar al Hospital Almanzor es el pasaje de ida y vuelta»”, recuerda.
Cuenta que cada uno de los grupos de médicos que envió a capacitarse a Estados Unidos estuvo cuatro meses. Regresaron e hicieron la primera operación a corazón abierta en Chiclayo y el Perú, la cual fue un rotundo éxito. A partir de entonces se programaron más cirugías y llegaban incluso pacientes desde Ecuador a operarse.
Sin embargo, un hecho ensombreció este hito. Revela que en aquel entonces hubo una orden de la Seguridad Social para que este hecho, tan importante para el país, no fuera comentado con ningún medio de comunicación, por lo que al día siguiente de la primera operación ningún diario ni canal de televisión local contó lo sucedido.
“En ningún periódico usted encontrará el día en que se hizo la primera operación a corazón abierta desde Lambayeque. No sé quién fue el que no permitió que se hiciera ninguna publicación al respecto. Fue una tarea linda la que se hizo, pero salí desilusionado. La envidia es horrible. Finalmente, estos médicos que mandé a capacitar gratuitamente terminaron yéndose a hospitales de Lima. Tampoco continué más tiempo al frente del Consejo de Administración. Estuve poco menos de dos años y ya no quise más. Esa situación me indignó”, devela.
Hoy, que la Seguridad Social es ampliamente cuestionada por la deficiente atención, cuenta que él no necesitó de presupuestos adicionales para realizar todos los cambios que hizo, pues en aquel entonces todos los hospitales del Seguro contaban con un presupuesto fijo. Hubo un control estricto en el uso de los recursos y se hizo gestión para no incurrir en gastos mayores como fue con el caso de las capacitaciones gratuitas en el extranjero.
Reflexiones de vida
Finalmente, Enrique Arbulú reflexiona sobre lo rico que es el Perú, pero la decadencia en la que se encuentra la formación en principios y valores, ámbito que él evidencia en la política.
“Hoy usted encuentra muy poca gente con principios y valores. Todos ven la política para solucionar sus problemas. Es una verdadera desgracia. Creo que nos falta un presidente con carácter y que realice cambios radicales”, manifiesta.
Por ahora, Arbulú disfruta de su familia y de lo cosechado a lo largo de su vida. Amante de los caballos, cuenta con un criadero de caballos de paso, donde más de cincuenta equinos conviven y son reconocidos en los principales concursos a nivel nacional e internacional. Y Pimentel, desde luego, sigue siendo su lugar seguro.
A poco más de un mes para las elecciones regionales y municipales, el hoy candidato a la alcaldía provincial de Chiclayo, Elber Requejo Sánchez, avanza a paso firme en su campaña en aras de sacar a Chiclayo de lo que él llama el “hoyo” en el que se encuentra metido.
En esa línea, el postulante de Somos Perú resalta que su candidatura busca capitalizar el caudal político obtenido en uno de los distritos históricamente más complejos de Lambayeque como lo es José Leonardo Ortiz.
"Lo que hemos hecho en José Leonardo Ortiz, esa experiencia, ese trabajo 24/7 que hemos desarrollado, lo vamos a trasladar para sacar adelante a Chiclayo. Ese es nuestro deber, porque yo a Chiclayo le debo muchísimo. He venido a la edad de 16 años, soy ingeniero graduado en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, he crecido aquí y tengo bastante gratitud. Le vamos a dar toda el alma y el corazón para sacar a Chiclayo del hoyo en el que está metido", asegura.
Infraestructura y saneamiento
Elber Requejo señala que José Leonardo Ortiz era un distrito caracterizado históricamente por el colapso del sistema de saneamiento y la acumulación de residuos sólidos. Según el candidato, el principal avance de su gestión no se limitó a obras superficiales, sino a intervenciones profundas en la red de alcantarillado que no son visibles a simple vista pero que garantizan la viabilidad urbana a largo plazo.
Entre estas acciones, destacó el destrabe del Emisor Norte-Norte, una obra paralizada por más de 26 millones de soles que era señalada como la causa principal de los colapsos sistemáticos de desagüe en el distrito. Asimismo, detalló la rehabilitación integral de los colectores y subcolectores de las zonas norte y sur de José Leonardo Ortiz, complementada con la sustitución de conexiones domiciliarias en las principales arterias viales del distrito, incluyendo las calles y avenidas España, Bolívar, Kennedy, Argentina y México.
Para organizar de manera eficiente el crecimiento urbano y las inversiones, la gestión implementó una ordenanza municipal que dividió las 198 habilitaciones urbanas del distrito en 42 sectores diferenciados. A través de esta reestructuración, el postulante de Somos Perú argumenta que dejó las bases listas para que la administración siguiente dé continuidad a los perfiles de proyectos de pistas y veredas que ya cuentan con redes de agua y desagüe renovadas.
Intervenciones en Moshoqueque
El mercado de abastos Moshoqueque, uno de los centros de comercio ambulatorio y mayorista más grandes del norte del país, también fue abordado durante la gestión de Requejo Sánchez. El candidato explicó que el principal obstáculo para intervenir dicho recinto era la falta de saneamiento físico-legal, una situación de informalidad jurídica que impedía históricamente la viabilidad de cualquier proyecto de inversión pública por parte del Estado, debido a que el predio no pertenecía legalmente a la municipalidad.
Paralelamente a las acciones legales que tomaron cerca de año y medio para formalizar la propiedad del mercado a favor del distrito, Elber Requejo detalló la instalación de infraestructura básica de salubridad para el beneficio de comerciantes y usuarios de los cuatro sectores del complejo.
Estrategia financiera y reordenamiento
Uno de los puntos más críticos es la viabilidad económica de los gobiernos locales en Lambayeque. Al asumir la alcaldía de José Leonardo Ortiz, la comuna enfrentaba una deuda acumulada que superaba los 100 millones de soles, situación que mantenía al municipio al borde del colapso operativo y con retrasos significativos en los pagos de planillas y beneficios sociales de los trabajadores.
Durante el periodo de su mandato, la gestión logró reducir la deuda pública heredada de gestiones previas a un aproximado de 80 millones de soles, consiguiendo al mismo tiempo ordenar las cuentas internas y poner al día las obligaciones laborales de los trabajadores municipales, impidiendo la generación de nuevas deudas por beneficios sociales. A este proceso de saneamiento financiero se sumó la digitalización de los trámites y el fortalecimiento institucional del Servicio de Administración Tributaria – SAT, de José Leonardo Ortiz.
Carlos Loayza Rivas fue elegido como rector de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – UNPRG, al imponerse en segunda vuelta ante Percy Morante Gamarra. Con ello, se convierte en el primer ingeniero civil en llegar al más alto cargo de la primera casa de estudios superiores de Lambayeque.
Loayza Rivas lideró la Lista N.° 4 – Movimiento de Concertación Universitaria, que llevó como candidatos a Jorge Luis Sosa Flores, como vicerrector Académico, y César Ahumada Abanto, como vicerrector de Investigación.
El nuevo rector
Con 44 años de sólida trayectoria profesional y docente, Carlos Loayza Rivas cuenta con experiencia tanto el sector público como el privado, desempeñándose en áreas claves de la construcción, docencia universitaria, asesoría, consultoría, además de ejercer roles de promotor, inspector, supervisor y residente de obras.
Egresado de las aulas de la UNPRG en la carrera de Ingeniería Civil, ha complementado su perfil con un grado de maestro en Tecnología de la Construcción por la Universidad Nacional de Ingeniería – UNI, y un doctorado en Ciencias Ambientales por la propia UNPRG. Actualmente es docente principal a dedicación exclusiva en la UNPRG y dicta cátedra en la Maestría en Gerencia de Obras y Construcción.
En el ámbito de la gestión institucional, destaca su labor como decano de la Facultad de Ingeniería Civil, de Sistemas y de Arquitectura - FICSA, cargo que ejerció como encargado (2011, 2012) y por elección (2013-2015), desempeñándolo también en la actualidad. Fue también jefe del Departamento Académico de Ingeniería Civil y jefe del Laboratorio de Hidráulica.
Jorge Sosa Flores
Jorge Luis Sosa Flores destaca como un referente en la formación médica, la investigación de la salud y la gestión universitaria. Docente principal de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo desde abril de 1986, actualmente ejerce el cargo de decano de la Facultad de Medicina Humana de dicha casa de estudios, puesto que asumió desde abril de 2024.
En el ámbito académico, obtuvo el título de médico cirujano en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, y se especializó en Pediatría en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos - UNMSM. Su perfil de posgrado incluye el grado de maestro en Ciencias con mención en Salud Pública, así como el grado de doctor en Ciencias de la Educación, ambos otorgados por la UNPRG.
Su producción científica registra publicaciones con código DOI enfocadas en pediatría, epidemiología, enfermedades infecciosas y resistencia antimicrobiana. Asimismo, cuenta con trayectoria como revisor por pares, evaluador de artículos científicos y asesor de tesis de pregrado y posgrado. En materia de gestión universitaria, se desempeña como docente coordinador de las asignaturas de Pediatría I y II, además de participar en comisiones académicas, comités de calidad, procesos de acreditación y en el impulso de la gestión por procesos dentro de la institución.
César Ahumada Abanto
Con más de 31 años de labor docente universitaria —23 de ellos en la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión – UNJFSC, y 8 años en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo -UNPRG —, César Augusto Ahumada Abanto ostenta una trayectoria en el ámbito de la enseñanza superior, la investigación y la gestión institucional. Actualmente se desempeña como docente principal a tiempo completo en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas – FACFYM, de la UNPRG.
Su perfil académico incluye el título de bachiller y licenciado en Matemáticas por la FACFYM. A nivel de posgrado, cuenta con una maestría en Ciencias con mención en Docencia Universitaria e Investigación Educativa, un doctorado en Educación y estudios concluidos de doctorado en Derecho por la Universidad Inca Garcilaso de la Vega. Asimismo, registra una maestría en Derecho, Ciencias Penales y Criminológicas por la UNJFSC.
En su producción científica y bibliográfica destacan obras y materiales de enseñanza como Los Estilos de Aprendizaje y las Inteligencias Múltiples, Matemática I, Teoría de los Números y el texto Matemática Básica, disponible en el repositorio de la UNPRG. Su experiencia administrativa contempla responsabilidades como exdirector de la Unidad de Posgrado y exdirector de la unidad de investigación de la FACFYM, además de contar con trayectoria en la gestión académica en ambas casas de estudios superiores.
La Universidad de San Martín de Porres realizó la edición N.° 141 de la Cátedra Perú, un foro académico centrado en el análisis de las “Medidas de prevención frente al Super Niño Global”. La actividad tuvo lugar en el Auditorio de la Filial Norte de la universidad, ubicado en Pimentel, donde se reunieron especialistas, autoridades locales, empresarios y estudiantes para abordar la problemática de las amenazas climáticas en el país.
El evento fue inaugurado por David Cunza Delgado, director de Cátedra Perú, quien destacó la trascendencia de la sesión y cómo la universidad aborda temas de relevancia nacional a través de la cátedra, que nació como una iniciativa en alianza con la Organización de Estados Americanos – OEA.
A su turno, el director general de la USMP Filial Norte, Carlos Mechán Carmona, resaltó el compromiso e involucramiento de la casa de estudios con el desarrollo regional. Dijo que analizar de manera conjunta la situación del Fenómeno El Niño y sus impactos en la vida de los peruanos, es una tarea en la que la academia debe estar permanentemente involucrada.
Conferencistas
Entre los ponentes destacaron el arqueólogo Ignacio Alva Meneses, quien presentó una exposición detallada de la evolución de la civilización en Lambayeque y cómo a lo largo de los siglos esta supo adaptarse y responder ante El Niño, fenómeno del que existen registros que datan de hace miles de años y han quedado plasmados en los monumentos arqueológicos que existen en el territorio departamental.
Asimismo, participó el investigador científico del Instituto Geofísico del Perú, Kobi Mosquera Vásquez, presentando aspectos fundamentales para comprender, por ejemplo, el proceso cíclico de El Niño y las diferencias entre el fenómeno Global y el Costero. Advirtió que El Niño empezó desde enero de este año y se prolongará hasta fines de marzo del 2027.
En tanto, el exministro de la Producción, Alfonso Velásquez Tuesta, abordó el impacto económico de El Niño y expuso una serie de medidas de mitigación que se pueden implementar, sobre todo en los sectores agricultura y pesca. Mencionó que El Niño también presenta oportunidades para la producción, pero se requiere asistencia técnica desde el Estado.
La jornada incluyó también una mesa de discusión con la participación de Jennifer Harvey Recharte, directora de la Dirección Desconcentrada de Lambayeque del INDECI, y de Yonny Ureta Núñez, gerente regional de Salud de Lambayeque. En conjunto, los expertos y panelistas evaluaron estrategias integrales de prevención, gestión del riesgo de desastres y respuestas del sector salud para mitigar los eventuales impactos del fenómeno meteorológico en la región.