En un país marcado por profundas brechas sociales y múltiples desafíos, el voluntariado emerge como una de las expresiones más auténticas de compromiso ciudadano. No se trata solo de ayudar, sino de asumir la corresponsabilidad de construir un Perú más justo, solidario y humano. En ese contexto, la presencia de Red Espaz Chiclayo en la Ceremonia de Reconocimiento Nacional de Buenas Prácticas al Voluntariado (RENAVOL) 2025, realizada en el Palacio de Gobierno, trasciende el acto protocolar y se convierte en un mensaje potente sobre el valor del servicio desinteresado.
Este espacio nacional, que reunió a organizaciones de voluntariado de todo el país, permitió visibilizar el impacto que miles de voluntarias y voluntarios generan diariamente en sus comunidades, muchas veces desde el anonimato y con recursos limitados, pero con una convicción inquebrantable: servir para transformar realidades. La participación del Presidente de la República, José Jerí, y de la ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Sandra Gutiérrez Cuba, reafirmó el reconocimiento del Estado al voluntariado como un verdadero motor de cambio social.
Las palabras del presidente fueron claras y contundentes: “Cada vez que una voluntaria o un voluntario extiende la mano el Perú avanza. Avanzamos juntos y cerramos brechas en favor de las poblaciones que aún son vulnerables”. Esta afirmación no solo reconoce el esfuerzo ciudadano, sino que coloca al voluntariado como un actor estratégico en la construcción del desarrollo nacional.
Presencia lambayecana
En ese marco, la participación del equipo de voluntarios de la Red Internacional de Estudiantes por la Paz – Red Espaz, y en particular de su representación en Chiclayo, cobra especial relevancia. Red Espaz no solo promueve acciones solidarias, sino que impulsa una visión del voluntariado como una escuela de liderazgo, participación juvenil, ciudadanía y cultura de paz.
El reconocimiento a las buenas prácticas de voluntariado y a sus protagonistas evidenció el impacto real que estas iniciativas tienen en las regiones y comunidades, así como la importancia del trabajo articulado entre el Estado y la sociedad civil. No se trata de esfuerzos aislados, sino de una red de acciones que fortalecen el tejido social y generan esperanza donde muchas veces solo hay carencias.
Asimismo, la ceremonia también permitió dar a conocer iniciativas de desarrollo regional, como la Ruta Turística del Papa León XIV, que promueve el Gobierno Regional Lambayeque, que busca revalorar el patrimonio cultural y espiritual de la región, así como el anuncio de una próxima visita presidencial. Estos gestos, sumados al anuncio de la suscripción de un convenio para otorgar 40 mil becas por parte del Estado refuerzan la idea de que el voluntariado no solo necesita reconocimiento, sino también oportunidades de formación y fortalecimiento.
Definitivamente esta experiencia vivida en el RENAVOL 2025, deja una lección clara: el voluntariado no es un complemento del Estado, es un aliado estratégico. Apostar por él es apostar por una ciudadanía activa, consciente y comprometida con el bien común. Red Espaz Chiclayo, con su presencia y trabajo constante por dieciocho años consecutivos, demuestra que cuando los jóvenes deciden servir, no solo ayudan a otros, también construyen futuro, fortalecen la democracia y hacen del Perú un país más humano. Estas acciones de voluntarios nos invitan a continuar haciendo el efecto multiplicador del servicio y desarrollo social en nuestro país.
------
(*) Comunicador.
La Contratación Administrativa de Servicios (CAS) nació como un régimen excepcional, temporal y destinado a cubrir necesidades urgentes de las entidades del Estado. Sin embargo, más de quince años después de su creación, se ha convertido en el régimen con mayor número de trabajadores públicos, sin ofrecer las garantías mínimas de estabilidad laboral que exige un Estado Social y Democrático de Derecho.
A pesar de los avances normativos —como la aprobación de la Ley 31131— el problema estructural persiste: miles de trabajadores CAS continúan expuestos a la incertidumbre permanente, particularmente aquellos contratados bajo la modalidad a plazo determinado, hoy llamados CAS para labores de necesidad transitoria o de suplencia, conforme lo establece el artículo 5 del Decreto Legislativo 1057 modificado por la Ley 31131.
La falsa temporalidad y su impacto en la estabilidad laboral
El Tribunal Constitucional, al resolver la demanda de inconstitucionalidad contra la Ley 31131, precisó que los contratos CAS vigentes al 10 de marzo de 2021 deben ser considerados de plazo indeterminado, siempre que correspondan a labores permanentes. No obstante, en la práctica administrativa muchas entidades continúan calificando como “transitorias” labores que son, en realidad, plenamente permanentes y estructurales.
Esto genera una vulneración directa a la estabilidad laboral, pues la temporalidad injustificada coloca al trabajador en un estado de permanente vigilancia, de dependencia de la voluntad del jefe inmediato y temor ante la no renovación. La contratación CAS, que debió ser una excepción, se ha convertido en una herramienta de precarización.
La incertidumbre como condición laboral
Los trabajadores CAS transitorios viven una realidad que no suele discutirse con suficiente fuerza:
Cada fin de mes —y especialmente cada fin de año— esperan una carta, una llamada o un correo que determine si continuarán o no en el empleo.
Muchos realizan labores idénticas a las de personal 276 o 728, pero sin derecho a estabilidad.
Las entidades deciden renovar o no renovar según su disponibilidad presupuestal o criterios de gestión, lo que genera decisiones arbitrarias que afectan la continuidad laboral.
La consecuencia es un entorno emocional desgastante. Estudios en salud ocupacional demuestran que la incertidumbre prolongada es una de las principales causas de ansiedad laboral, elevando los niveles de estrés y reduciendo el rendimiento. El CAS, tal como se aplica hoy, contraviene los estándares de un trabajo decente.
Fin de año: la época de los despidos masivos “silenciosos”
Mientras en el sector privado existe un marco predecible para la terminación de contratos, en el sector público el fin del año fiscal provoca un fenómeno conocido por todos los trabajadores CAS: la “ola de ceses” por no renovación.
En diciembre, miles de trabajadores reciben la noticia de que sus contratos no serán renovados. No existe procedimiento previo, ni motivación clara, ni criterios uniformes. Simplemente se extingue el vínculo y el trabajador debe empezar de cero, muchas veces después de varios años desempeñando funciones permanentes.
Esta práctica, más allá de su legalidad formal, es incompatible con los principios constitucionales de razonabilidad, proporcionalidad y protección de la persona humana como fin supremo del Estado.
La interpretación de SERVIR y la persistencia del problema
La Autoridad Nacional del Servicio Civil, a través de diversos informes, sobre la identificación de los contratos CAS indeterminados, precisa que solo pueden ser temporales aquellos destinados a cubrir: labores de necesidad transitoria, suplencia, o puestos de confianza.
Además, ha señalado que la causal temporal debe estar justificada y documentada en el expediente de contratación.
Pese a ello, muchas entidades continúan utilizando esta clasificación para mantener a sus trabajadores en una situación vulnerable. La falta de control y la amplia discrecionalidad hacen que el espíritu de la norma —la eliminación de la temporalidad sin causa— aún no sea alcanzado.
El impacto humano detrás del régimen CAS
Detrás del contrato CAS no hay solo una categoría administrativa: hay personas, familias, proyectos de vida. La incertidumbre laboral afecta su salud emocional, su planificación financiera, su acceso al crédito y su bienestar general. La sensación de estar “pendientes de la firma del jefe” convierte al trabajador en sujeto de presión, muchas veces renunciando a derechos para evitar represalias.
El Estado, como principal empleador del país, debería ser ejemplo de buenas prácticas laborales. No obstante, mantiene un régimen que reproduce precariedad normalizada.
La transición hacia regímenes más estables y homogéneos debe retomarse con firmeza.
El Estado no puede sostener sus servicios esenciales sobre la base de trabajadores que viven en constante incertidumbre. La estabilidad laboral no es un privilegio; es un derecho que garantiza independencia, eficiencia y profesionalismo en la función pública.
La eliminación del CAS transitorio sin justificación real es una necesidad impostergable. El país no puede seguir permitiendo que miles de trabajadores concluyan cada año con el temor de no regresar en enero.
--------
(*) Abogada y asesora Legal del Consejo Regional III Lambayeque del Colegio de Biólogos del Perú.
La continuidad original de los bosques se ha interrumpido, rompiendo la frágil estructura de estos ecosistemas y alterando el equilibrio que siglos le tomó a la naturaleza construir. Latinoamérica en 2024 fue considerada el epicentro de la deforestación, en Perú la Amazonía pierde en bosque lo estimado a 6 campos de fútbol por minuto, y en Lambayeque es triste ver cada año la reducción de los pocos bosques que quedan y la insensibilidad del Estado y los actores políticos para su protección.
En un bosque no solamente está presente un conjunto de árboles, como la mayoría piensa, sino también la interacción de numerosos elementos que se relacionan y lo convierten así en un ecosistema. Los propios árboles, arbustos, hierbas, hongos, microorganismos, animales, relacionándose entre sí junto al suelo, agua, luz, etc. en un tiempo determinado modelan un escenario muy bien conocido, que a través del tiempo le ha servido al hombre como fuente de materia prima, de alimento, de medicina, de hábitat y de sus creencias más diversas.
Impulsores negativos del cambio
La necesidad del progreso y expansión humana ha llevado con el tiempo a un incremento del cambio de uso de la tierra, lo cual no es malo si se mantiene controlado, sin embargo, la experiencia en los países en desarrollo ha castigado duramente el entorno natural. La degradación de los bosques en el Perú tiene como principales causas a la tala indiscriminada, la gran minería, los incendios provocados, la agricultura masiva y migratoria, y la colonización irresponsable. En Lambayeque aún poseemos bosques nativos desde la franja costera hasta la zona andina, siendo estos últimos refugios de una importante y aún desconocida biodiversidad.
El Bosque Tropical Estacionalmente Seco (BTES)
Es cierto que el Desierto de Sechura domina toda la costa lambayecana, pero allí en ese clima tan agreste, donde casi no llueve, y ascendiendo hasta el piedemonte andino, está presente el BTES, siendo la especie bandera el “algarrobo” (Neltuma spp.) del cual se aprovecha su madera, pero también sus frutos, sin embargo, los extensos algarrobales de antaño están fragmentados, siendo posible apreciar esta continuidad original hoy solamente en algunas zonas como el Bosque de Pómac y La Otra Banda. Otras especies arrasadas por madera han sido el “hualtaco” (Loxopterygium huasango) y “guayacán” (Handroanthus chrysanthus) para parquet y el “palo santo” (Bursera graveolens) como incienso; y por agricultura intensiva son el sapote (Colicodendron scabridum) y faique (Vachellia spp.). Durante los eventos El Niño es impresionante observar el renacer de estos relictos de bosque como por ejemplo en la vía del Portachuelo de Olmos o hacia a Colaya o Penachí, bosques que por estar en pendientes escarpadas se “salvan” de la depredación humana. Otros BTES notables cerca al piedemonte andino son Laquipampa, Ñaupe, Moyán-Palacio, Coskef y algunas Áreas de Conservación Privada como Chaparrí.
El bosque montano
Este es el bosque húmedo, menos conocido y más frágil que tiene Lambayeque y que lamentablemente no tiene ninguna protección del Estado. Crece rodeando cabeceras de cuenca, en ambientes templados a fríos, desde los 2000 a 3000 m. aprox. siendo los más representativos los ubicados en Kañaris, Inkawasi y la parte alta de Penachí. Las amenazas visibles son la tala y los incendios provocados pro agricultura, donde especies como la palmera andina (Ceroxylon spp.) y los helechos arbóreos (Cyathea spp.) están desapareciendo cada año, las “cascarillas o quinas” (Cinchona spp.) parientes de nuestro “árbol de la quina” corren igual riesgo. La gran minería a tajo abierto se proyecta también con un gran impacto de deforestación, en los Andes lambayecanos.
Todo tiene consecuencias
En el ámbito rural el desequilibrio biológico por desbosque por ejemplo está ocasionando avistamientos inesperados de fauna en entornos humanos como el puma (Puma concolor) o el oso de anteojos (Tremarctos ornatus) que ven cada vez más reducido su hábitat, o los accidentes con serpientes venenosas en el BTES. La deforestación en cabeceras de cuenca altera el régimen anual hídrico, con graves estragos para la agricultura y consumo potable, asi mismo la mezquindad en iniciativas de “reforestación” con especies arbóreas introducidas (extranjeras) ralentizan o impiden la recuperación de los bosques nativos (el caso del boom pino-eucalipto). La pérdida de cobertura arbórea acelera los procesos de erosión y con ello los deslizamientos en época lluviosa especialmente en rutas viales. Todo esto contribuye inexorablemente al cambio climático. Por ello se recomienda una fuerte educación ambiental para la buena toma de decisiones a nivel local y departamental, y no esperar que la situación se complique y lleguemos hasta el “Punto de No Retorno” donde perderíamos los pocos bosques que aún tenemos en Lambayeque. Asi mismo se exhorta impulsar iniciativas de reforestación con la propagación de especies nativas, la conservación de germoplasma y la creación de áreas naturales protegidas que incluyan también a los bosques montanos húmedos.
--------
(*) Biólogo botánico; investigador RENACYT-Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo
Desde el tiempo colonial, Lambayeque, en el mes de diciembre, ha sido festivo. Según Sandra Negro (2013) “por influencia española, coloquialmente (…) es frecuente señalar esta fiesta con el apelativo de Pascua, que hace referencia al tiempo desde la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo hasta la Epifanía. En el Perú virreinal, el 25 de diciembre era el primer día de la Pascua de Navidad… En todas las ciudades del Perú virreinal la fiesta comenzaba el 8 de diciembre con las celebraciones de la Inmaculada Concepción; es notorio el énfasis con que se reseña la fiesta de la Pura y Limpia Concepción de María Nuestra Señora, que se celebraba, ayer como hoy, el 8 de diciembre…”.
Es posible inferir, por extensión histórica y ya que así se realiza en todas las ciudades principales que ingresaban por las calles de Saña y Lambayeque en dirección a la Iglesia “ocho carros decorados con flores. El número ocho hacía referencia al octavario dedicado a la Virgen María… Detrás de éstos seguía un carruaje (…) que contenía la efigie de un león que, representada al rey de España, Felipe IV. En este carro se exhibía una gran imagen de la Limpia Concepción y una espada desnuda defendiendo su pureza…”.
Entre el 9 y el 23 se instalaban los “Belenes” o nacimientos y después de la “Misa de Gallo” se preparaban para recibir las visitas o alternativamente salían para “dar las buenas Pascuas” a familiares y amistades. Para los nacimientos, desde el 13 (Día de Santa Lucía), se hacían germinar “los triguitos” elementos indispensables para la decoración. El tiempo de las visitas era usualmente desde las 6 de la tarde hasta las 11 de la noche. Los visitantes pasaban al principal (sala) o a la cuadra (comedor), no sin antes contemplar el belén que los dueños de casa exhibían.
El día 25 no se desayunaba pues debían guardar ayuno estricto para participar de la Misa de Navidad que se celebraba al mediodía. A los licores usados como asentativos se les llamaba “los orines del niño”. Las fiestas se extendían hasta recibir el año nuevo. Ya durante el gobierno del virrey Luís Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla, Conde de Chinchón, se usaban antorchas y fuegos artificiales dispuestos en “castillos”. Sobre los alimentos tradicionales, en la obra “La Navidad en el Perú” (2010) de Rodolfo Tafur Zevallos, indica “En el norte del Perú se consumía el Yupichín que era una mazamorra de bayas de algarrobo… Además, Se consumía el camote en mazamorra, que de acuerdo a las clases sociales tenía su nombre: para los pobres era ´Camote dulce´, para la clase media, ´Camotillo´ y los ricos lo llamaban ´Cabello de ángel´”. Sabemos que hubo otros platos como “puchero” (sopa), tamales, humitas, chicharrones, escabeches… para asentar: “mate de Paraguay” y licores diversos.
Cohetes y concursos
Según el historiador Miguel Díaz Torres en el trabajo monográfico “Del Chiclayo que se fue” y recogiendo la versión del recordado periodista lambayecano José Arana Cuadra, en la celebración navideña en Chiclayo de la década de 1920: "la gran novedad era la pascua, la noche buena en el Hospital de las Mercedes se celebraba con banda de músicos, fuegos artificiales, tómbolas; los muchachos iban a gastar su propina. Había un cuetero famoso: el cuetero Chávez, existían dos bandas de músicos en competencia: La Banda de Brenis y la del Sordo Gamarra".
Los ancianos recuerdan, desde la década de 1930, que se formaban, por barrios, grupos de niños que, a cambio de una propina y disfrazados de personajes navideños cantaban villancicos en las casas ante los nacimientos. Desde mediados del siglo XX se hicieron muy famosos los concursos de belenes, en especial aquel que propiciaba el Diario “La Industria”. Eran famosos los nacimientos en la Catedral, el Asilo de ancianos, el Parque Principal.
Villancicos y versos
En la década de 1970 e inicios de los 80, se realizaban los concursos escolares de villancicos en los que participaban las corales de los colegios “Manuel Pardo”, “Santa María Reyna” o “Nuestra Señora del Rosario”; eventos muy competitivos y de altísima calidad interpretativa. Recuerdo la presencia inolvidable del R.P José María Jubera. Un villancico chiclayano fue ganador en la edición de 1976, “Martín invierno”, interpretado por la coral del colegio “Santa María Reyna” y de autoría de Osterli Campos.
En Túcume, se cree que la Virgen María y el niño Jesús se instalaron en el cerro Cueto. Por eso, le he dedicado unos versos: Un cholito neonato /a Túcume llegó, pequeñito /cubierto con un ponchito /y buen espíritu innato. /Jesús, José y María /huyendo del vericueto /llegaron al cerro Cueto / ¡Bendita la tierra mía! /A Egipto debían ir /por Voluntad del Señor /protegiendo al Salvador /Aquí quisieron venir. /De Túcume a Lambayeque /Luego, en burrito a Chiclayo, /así probaron vichayo /también, el rico chumbeque. / ¡Señor, por tu santo celo /Nos trajiste al redentor /como fruto de tu amor / Después de mi tierra, el cielo!
Hoy todo ha cambiado. El consumismo materialista va acabando con nuestras mejores tradiciones. Desde ahora compartamos, en familia, los mejores recuerdos de un Chiclayo que se jamás se irá pues vive en nuestra memoria y se actualiza con nuestros recuerdos y tradiciones.
----------
(*) Historiador y docente.
En el marco de la promoción de los valores religiosos de Chiclayo se resalta la participación de la Casa Jesuita "Santa María" en la región. Esta obra de la Compañía de Jesús a la luz de la vida de San Ignacio de Loyola patrocina e irradia en Lambayeque -y en todo el norte peruano- la riqueza de la espiritualidad ignaciana. Su presencia fundacional en esta zona por medio de los ejercicios espirituales le hace tanto bien a toda la ciudad. Su nombre de "Santa María" es simbólico ya que representa aquel hilo conductor que trenza los orígenes históricos de Chiclayo tanto espirituales como culturales.
Por ejemplo, en el corazón de Chiclayo (cerca al parque principal de la ciudad) se aviva nuestro núcleo espiritual gracias a la Catedral "Santa María", denominación similar a la de la Casa Jesuita. Otro similar sucede así con el convento franciscano -actualmente en proceso de revalorización cultural- con el que titulado también como “Santa María” se comparte aquella raíz espiritual en la misma denominación de la Casa Jesuita. Estos vínculos no son fortuitos pues recordemos que oficialmente la ciudad fue fundada bajo el nombre de "Santa María de los Valles de Chiclayo".
Por tanto, “Santa María” ha trascendido en la historia de la familia chiclayana. Es un símbolo vivo de la fe de alto calibre que por su importancia e impacto cultural aviva su profundo valor religioso para el Perú. La entronización del nombre de “Santa María” aquí en el norte peruano refleja esa fe de un pueblo vivo que cree en sí mismo sin olvidar la presencia permanente de un Dios Padre y de una Madre que lo protege, custodia y acompaña siempre. El nombre de María en Chiclayo ha labrado con gratitud un cierto emblema espiritual que ha quedado grabado en la memoria transformándose así en esa acta fundacional que ha dado origen a nuestra ciudad.
Y es la Casa Jesuita “Santa María” testimonio diligente de dicha fe. Desde su creación hasta el día de hoy año 2025 su fin sigue siendo forjar una forma de amar en términos de solidaridad en la ciudad. Esta obra jesuita se constituye como punto de referencia y de conexión de la Compañía de Jesús con la macrorregión norte del país. Desde su centro se desprenden servicios importantes como: (a) ser un centro de espiritualidad ignaciana que a través de sus Ejercicios Espirituales irradia la práctica creada por San Ignacio de Loyola; (b) ser un espacio que ofrece un entorno sano, seguro y de oración para propiciar en jóvenes y adultos, escolares y universitarios, momentos de reconexión consigo mismos y de profunda reflexión en el sentido de sus vidas; (c) es un espacio diseñado para que sus visitantes impulsen procesos de discernimiento personal y comunitario siempre a la luz de un continuo acercamiento personal con el Dios de Jesús.
La Casa Jesuita “Santa María” acoge en sus instalaciones la vida apostólica de su plataforma regional ignaciana cuyo objetivo es formar a sus colaboradores a través de una especie de aula abierta impartiendo formación sobre ética, ecología, discernimiento, familia, liderazgo y todo tipo de formación que esté relacionada con el cuidado de la casa común. El objetivo jesuita es formar líderes sociales que como ciudadanos no solo se busque el éxito o el premio individual, sino que se sientan siempre aptos, competentes, compasivos y comprometidos en el progreso del bien común de la región. Además, en esta Casa Jesuita se acompaña en la fe y se forma en valores a través de programas y de redes juveniles (como Grupo Universitario Cristiano -GUC-, Ese Joven, Magis) a cientos de jóvenes de toda la región. La obra jesuita Santa María se torna así en un permanente semillero de formación social, espiritual y cultural para escolares, estudiantes universitarios, jóvenes emprendedores y para profesionales ya formados, vigorizando en ellos su pensamiento crítico frente a la realidad social, económica y política del país.
Durante este año 2025, la presencia de esta plataforma jesuita en Chiclayo ha colaborado en la conformación de la identidad de la comunidad chiclayana integrando en ella una dimensión espiritual encarnada en la promoción de la fe, de la ecología y de la justicia social como razón de vivir. Por ello, esta mirada jesuita -evangélica realmente- evidencia la mirada del Papa León XIV y la del Papa Francisco quienes nos motivan con insistencia el rescate del valor de nuestro patrimonio regional: vivir en unidad y fraternidad buscando sólo el bien común. Y es así que, desde la Casa Jesuita “Santa María” en el norte del Perú buscamos preservar estos espacios históricos comunitarios. Deseamos a la luz de la fe y de la justicia social resignificar nuestro camino siendo peregrinos de esperanza permanente para tantas personas que nos necesitan.
TRADI S.A., empresa peruana especializada en soluciones de acero para los sectores industrial, construcción, minería y pesquería, inauguró su primer local en la ciudad de Chiclayo, como parte de su plan estratégico de crecimiento y consolidación en el norte del país.
La elección de esta ciudad responde a su ubicación estratégica, su dinamismo económico y la creciente demanda de productos siderúrgicos destinados a proyectos industriales, pesqueros y de infraestructura. La nueva sede permitirá, además, mejorar la integración logística con regiones cercanas y reforzar la presencia de la empresa en el rubro.
El local cuenta con una extensión de apoximadamente 2,400 metros cuadrados y representó una inversión de 200 mil soles, destinada principalmente a la implementación de infraestructura, equipamiento y mejoras operativas. Desde este nuevo punto de atención, TRADI S.A. pondrá a disposición de sus clientes todo su portafolio de productos, que incluye tubos y perfiles de acero, planchas y bobinas, fierro corrugado, vigas, alambre, soldadura, máquinas eléctricas y equipos de protección personal.
La apertura de esta sede beneficiará directamente a empresas y proyectos de Chiclayo, Trujillo, Piura, Cajamarca y otras ciudades del norte, al reducir los tiempos de abastecimiento y ofrecer un punto de distribución más cercano y eficiente. Asimismo, contribuirá al impulso de la economía regional mediante la generación de empleo y la disponibilidad de precios más competitivos, lo que favorecerá el desarrollo de obras locales y regionales.
De cara al 2026, TRADI S.A. tiene como objetivo seguir expandiéndose a nivel nacional. En el último año, la empresa inauguró dos nuevas sedes en diferentes regiones del país, reafirmando su compromiso de convertirse en uno de los principales aliados estratégicos del sector siderúrgico, industrial y naval. Paralelamente, seguirá fortaleciendo su transformación digital mediante la difusión de contenido informativo y de valor para sus clientes a través de sus plataformas sociales.
Con una inversión de S/ 144 millones en proyectos urbanos que benefician a más de 21 mil ciudadanos, Lambayeque se consolida como referente nacional en la ejecución de infraestructura vial mediante el mecanismo de OXI
El Gobierno Regional de Lambayeque fue reconocido como la entidad con mayor inversión en Obras por Impuestos (OxI) en el sector transporte durante el 2025, tras ejecutar dos importantes intervenciones urbanas que representan una inversión de S/ 144 millones y benefician directamente a 21,436 habitantes de la región.
La distinción fue recibida por el Gobernador Jorge Pérez Flores.
El reconocimiento se realizó en el marco del evento nacional OXI Raymi 2025, organizado por PROINVERSIÓN, que reunió a entidades públicas y privadas para destacar a las instituciones con mayor participación en la ejecución de proyectos bajo este mecanismo, así como para presentar el balance y las perspectivas de las Obras por Impuestos a nivel nacional.
Las intervenciones ejecutadas por el GORE Lambayeque contribuyen de manera directa al cierre de brechas en infraestructura vial, mejorando la transitabilidad urbana y la calidad de vida de miles de familias lambayecanas.
Durante la ceremonia, el gobernador regional de Lambayeque, Jorge Pérez Flores, resaltó el desempeño económico de la región y el rol estratégico del norte del país en el crecimiento nacional.
“El Perú va a presentar un crecimiento de 3.3 %, y Lambayeque va a cerrar en 4.9 %. Eso significa que el norte se está poniendo de moda”, afirmó.
Asimismo, anunció que la región promoverá “el parque minero más importante del Perú, para proveer a la industria, dar el primer paso hacia la innovación e impulsar la industrialización del país”.
Por su parte, Yako Rosas Romero, director de la Dirección de Inversiones Descentralizadas de PROINVERSIÓN, destacó la efectividad del mecanismo de Obras por Impuestos.
“Este espacio busca reconocer a Obras por Impuestos como una herramienta exitosa, que ha demostrado ser eficaz para cerrar brechas, mejorar la provisión de servicios públicos y generar un impacto positivo en las comunidades”, señaló.
En tanto, el director ejecutivo de PROINVERSIÓN, Luis Del Carpio Castro, informó que en lo que va del año se han adjudicado S/ 4,600 millones en inversiones, correspondientes a 477 proyectos, cifra que supera ampliamente lo registrado en el 2024.
“Vamos a reconocer a quienes transformaron los impuestos en colegios, hospitales, carreteras y servicios. Detrás de cada obra hay una familia, y estoy convencido de que Obras por Impuestos será la modalidad de infraestructura más importante del Estado”, enfatizó.
Finalmente, Del Carpio destacó la ampliación de proyectos estratégicos, entre ellos el Puerto de Eten en Lambayeque, reafirmando el potencial de la región para atraer inversiones, fortalecer su competitividad y consolidar su desarrollo económico.
SENATI, institución líder en formación profesional tecnológica en el Perú, inauguró recientemente el nuevo edificio tecnológico en su sede de Chiclayo, en el marco de sus 63 años de fundación en esta ciudad. La institución educativa destaca por sus nuevos ambientes, laboratorios y tecnologías, como parte de su compromiso constante por elevar la calidad educativa y responder a las exigencias del sector productivo de la región y de todo el país.
El moderno espacio inaugurado incluye los nuevos laboratorios de Redes y Seguridad Informática y de Industria 4.0, que permitirán a los estudiantes desarrollar una formación práctica en entornos reales de trabajo.
La edificación de ocho niveles, que tuvo una inversión superior a 54.8 millones de soles, ha sido diseñada para ofrecer condiciones de enseñanza alineadas con los estándares de la industria actual.
Las nuevas instalaciones incluyen además un aula magna, que permitirá a los estudiantes llevar diplomados tecnológicos en el TECH SENATI, que es la primera Escuela de Postgrado Tecnológico del país. Además, se han implementado ambientes administrativos, zonas comunes y espacios complementarios, todos concebidos para crear un entorno de aprendizaje moderno, funcional y estimulante.
Gracias a esta ampliación, el aforo total se ha incrementado en 3,381 estudiantes en tres turnos, lo que permite atender a más jóvenes interesados en seguir una carrera técnica con alta empleabilidad. En ese sentido, este esfuerzo responde a la creciente demanda de talento especializado en la región norte, y se enmarca en el plan institucional por continuar invirtiendo y modernizar su infraestructura en todo el país.
José Luis Naranjo Correa, presidente del Consejo Nacional de SENATI, remarcó que “este nuevo edificio tecnológico marca un hito para la formación profesional en Chiclayo y el norte del país. Hemos creado espacios modernos y alineados con los estándares de la industria, porque los jóvenes merecen una educación conectada con la realidad productiva del Perú. Esta infraestructura fortalecerá las competencias técnicas y personales de nuestros estudiantes, preparándolos para liderar procesos, impulsar la innovación y contribuir al desarrollo de sus comunidades”.
Por su parte, Gustavo Alva, director nacional de SENATI declaró: "Tenemos carreras relacionadas con la industria 4.0 y un portafolio de profesiones que vamos actualizando permanentemente, como parte de nuestro rol como educadores. El 97 % de nuestros alumnos manifiestan que su primer empleo fue gracias a la formación dual que ofrecemos, logrando que el porcentaje de jóvenes egresados que cuentan con trabajo sea altísimo. Esto nos llena de orgullo".
Este importante evento también con la presencia de José Luis Soto Ortega, presidente del Consejo Zonal Lambayeque de SENATI, quien junto a otras autoridades de SENATI resaltaron a lo largo de toda la ceremonia el compromiso de la institución por una educación técnica de calidad y altamente tecnológica.
Las acciones ejecutadas durante el año fortalecieron la gestión pública del agua, aseguraron la continuidad del trasvase y mejoraron la operación y mantenimiento de la infraestructura clave en ambos sistemas.
El Proyecto Especial Olmos Tinajones – PEOT culmina el año 2025 desarrollando un conjunto de acciones estratégicas de operación y mantenimiento que fortalecen la gestión pública del recurso hídrico en los sistemas Olmos y Tinajones, orientadas a asegurar la continuidad del trasvase, la distribución eficiente del agua y la seguridad de la infraestructura hidráulica mayor. Estas intervenciones permitieron atender componentes críticos, prevenir riesgos asociados a eventos hidrológicos y garantizar el abastecimiento oportuno para los usos agrario, poblacional e industrial en el ámbito de influencia de ambos sistemas hidráulicos, estratégicos para el desarrollo regional de Lambayeque.
Retorno del trasvase Olmos a la gestión pública
Uno de los principales hitos del año fue el proceso que permitió al PEOT, como brazo técnico del Gobierno Regional de Lambayeque, asumir desde el 26 de septiembre de 2025, la operación y mantenimiento del componente de trasvase del Proyecto Olmos, ello tras la culminación, el 25 de septiembre, del contrato de concesión con la Concesionaria Trasvase Olmos - CTO. Este retorno a la gestión pública garantizó la continuidad del servicio desde el primer día y refleja la capacidad del Estado en la administración de una infraestructura hidráulica estratégica para el país.
Previo a la culminación de la concesión, el PEOT ejecutó un proceso técnico, legal y administrativo que incluyó la verificación e incorporación al patrimonio del Estado de más de mil bienes y activos del sistema de trasvase, el registro del personal especializado para la operación y mantenimiento y coordinaciones con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego - MIDAGRI, el Ministerio de Economía y Finanzas – MEF y la Autoridad Nacional del Agua - ANA, asegurando los recursos necesarios para una transición ordenada y sostenible.
Gestión de sedimentos del embalse Limón
En el marco de esta nueva etapa, el PEOT adjudicó el servicio de dragado del embalse de la presa Limón, al “Consorcio Dragatec”, empresa chileno alemana que efectuará los trabajos en el periodo de diciembre de 2025 a julio de 2026, con una inversión de $ 18 millones de dólares. Esta acción será fundamental para conservar la capacidad útil del reservorio y garantizar el trasvase continuo del recurso hídrico hacia las Tierras Nuevas y el Valle Viejo de Olmos. La intervención forma parte de la estrategia de gestión de sedimentos frente a la acumulación progresiva en el embalse provocada por la deforestación de la cuenca alta del río Huancabamba, además de otros factores.
Nueva flota para operación y mantenimiento
Con el objetivo de fortalecer su capacidad operativa, el PEOT adquirió una nueva flota de maquinaria pesada y vehículos especializados, destinada exclusivamente a las labores de operación y mantenimiento del sistema de trasvase Olmos. El equipamiento comprende 01 camión furgón de 5 toneladas, 04 camiones volquete de 15 m³, 02 tractores D8, 02 cargadores frontales 950 GC y 03 excavadoras de brazo corto 336, 16 camionetas pick up, 03 camionetas SUV, 02 minibuses y 01 minivan. Esta adquisición representa una inversión superior a los S/ 15 millones 222 mil soles.
Respaldo legal
Durante el 2025, como resultado de gestiones desarrolladas tras asumir la operación del sistema de trasvase Olmos, la Autoridad Nacional del Agua – ANA otorgó a la entidad la titularidad de la reserva hídrica del río Huancabamba, con un volumen anual de 47.29 hectómetros cúbicos. Este reconocimiento fue precedido por la elaboración y sustentación de informes técnicos, legales y operativos que acreditaron la capacidad del PEOT para administrar el recurso hídrico, garantizar su uso eficiente y asegurar la continuidad del servicio hacia las Tierras Nuevas y el Valle Viejo de Olmos.
De manera complementaria, y como parte del mismo proceso de fortalecimiento institucional, con Resolución Jefatural ANA Nº 242-2025 el PEOT obtuvo el Título Habilitante que lo acredita como Operador oficial del Sistema de Trasvase Olmos – Clase B, luego de cumplir con los requisitos exigidos por la normativa vigente y de sustentar ante la autoridad competente la idoneidad de su equipo técnico, los planes de operación y mantenimiento, y los mecanismos de gestión del riesgo.
Mantenimiento preventivo del túnel trasandino
Durante el 2025 se ejecutaron trabajos de mantenimiento preventivo del túnel trasandino, componente esencial del sistema de trasvase Olmos. Las labores incluyeron la reparación de dos sectores críticos ubicados a la altura de los kilómetros 15 y 16, donde se reemplazó el shotcrete desprendido de los hastiales en una extensión total de 45 metros, reforzando la durabilidad estructural y asegurando la continuidad del servicio de trasvase a los usuarios agrícolas.
Gestión del riesgo y simulacro de alerta roja
En el marco del Plan de Acción para Emergencias - PAE, el jueves 04 de diciembre se ejecutó un Simulacro de Alerta Roja por posibles grandes caudales del río Huancabamba, desde el embalse Limón hasta el distrito de Pucará. El ejercicio permitió evaluar los sistemas de alerta temprana y los tiempos de respuesta institucional, con la participación del PEOT, COER Lambayeque, COER Cajamarca, INDECI, autoridades locales y población asentada aguas abajo, siendo calificado como muy bueno.
Infraestructura vial
Como parte de compromisos pendientes en torno al Proyecto Olmos, el PEOT culminó en el 2025 la ejecución de cinco puentes sobre el río Olmos, adyacentes a la carretera Fernando Belaunde Terry. El principal de ellos es el Puente Carrozable El Palmo, en el kilómetro 4.50 de la mencionada vía, con capacidad para 30 toneladas. A este se suman los puentes peatonales El Molino (km. 22.00), La Pilca (km 9.50), Portada Overal (km 13.50) y Agua Blanca (km 12.50), beneficiando en conjunto a más de mil personas del ámbito del proyecto.
Estas infraestructuras viales fueron desarrolladas con el objetivo de restituir la conectividad afectada por la ejecución del proyecto Olmos, mejorar las condiciones de tránsito y garantizar el acceso seguro de la población a servicios básicos y actividades productivas. La ejecución de estas obras demandó una inversión que superó los S/ 33 millones de soles.
Operación y mantenimiento del sistema Tinajones
En el sistema Tinajones, el PEOT desarrolló una intensa labor de operación y mantenimiento orientada a garantizar la distribución eficiente del recurso hídrico para los usos agrario, poblacional e industrial del valle Chancay Lambayeque, priorizando la conservación de la infraestructura hidráulica mayor.
Destaca la ejecución del mantenimiento integral del canal Taymi, con una inversión de S/ 960 mil 510 soles, sobre una extensión de 48.880 kilómetros, desde el partidor Desaguadero hasta el repartidor Cachinche. Los trabajos incluyeron el retiro de más de 62 mil metros cúbicos de sedimentos, limpieza de alcantarillas y sifones, reparación de losas de concreto, mantenimiento de compuertas y mejoramiento de caminos de vigilancia, optimizando el funcionamiento de una infraestructura que cumplió 50 años de operación.
Seguridad y Mejoramiento del Sistema Tinajones
De manera estratégica, el PEOT continuó la ejecución del proyecto de mejoramiento de la instrumentación y seguridad de la presa Tinajones, con una inversión de S/ 14 millones 434 mil soles, orientado a modernizar los sistemas de monitoreo, automatizar la operación hidráulica y reforzar la seguridad de una infraestructura clave para la región.
Asimismo, se ejecutó la actividad denominada “Mantenimiento y reparación de obras hidráulicas en superficie y elementos electromecánicos en los túneles Chotano y Conchano”, ubicados en la provincia de Chota en Cajamarca. La intervención tuvo un plazo de ejecución de 60 días calendarios y permitió asegurar la operatividad y prolongar la vida útil de estos componentes estratégicos del sistema Tinajones. Esta actividad contó con un presupuesto referencial de S/ 481 mil 500 soles, financiado con recursos provenientes de la tarifa por el uso de la infraestructura hidráulica mayor del Sistema Tinajones.
Inversión histórica en Pampagrande
Y como parte de las inversiones estratégicas orientadas a fortalecer la infraestructura hidráulica y mejorar la eficiencia del uso del recurso hídrico en el ámbito agrícola, en el 2025 se dio inicio a la obra “Mejoramiento de la eficiencia del sistema hidráulico de conducción y distribución de Pampagrande”, que contempla el revestimiento de 20 kilómetros del canal Pampagrande, la construcción de tomas laterales, puentes vehiculares y peatonales, sifones invertidos y estructuras de control de caudales, con una inversión de S/ 54 millones 842 mil soles y un plazo de ejecución de 720 días calendarios, permitiendo reducir pérdidas por infiltración, optimizar la distribución del agua y mejorar la eficiencia del riego en 5,444 hectáreas agrícolas, en beneficio directo de más de 3,800 habitantes de los distritos de Chongoyape y Pucalá.
De otro lado, en el sistema Tinajones se intensificaron los operativos de fiscalización y control, ejecutados de manera conjunta con la Fiscalía de Prevención del Delito y la Policía Nacional del Perú, con el objetivo de combatir la extracción ilegal de agua y proteger la infraestructura hidráulica mayor. Estas acciones permitieron la incautación de motobombas y equipos utilizados de manera clandestina para el bombeo no autorizado de agua en el canal Lambayeque, práctica que afecta directamente la distribución equitativa del recurso hídrico y genera pérdidas económicas al Estado.
Adquisición de última tecnología
Al termino del año 2025, con la finalidad de fortalecer su capacidad técnica, se adquirió un equipamiento topográfico de última generación consistente en un dron Lidar con tecnología láser y un sistema GNSS Trimble 980, herramientas que permitirán realizar levantamientos topográficos de alta precisión en amplias áreas de influencia de los sistemas Olmos y Tinajones. Esta tecnología posibilita obtener información detallada y actualizada del territorio, superando las limitaciones de los métodos tradicionales y optimizando la planificación de estudios y proyectos hidráulicos.
La finalidad principal de esta adquisición es generar cartografía precisa aguas abajo de la presa Limón, especialmente en la zona de influencia del trasvase Olmos, con el objetivo de sustentar estudios técnicos, análisis hidráulicos, determinación de la faja marginal y evaluaciones vinculadas a la seguridad de la presa, además de futuras ampliaciones del embalse. La inversión total en ambos equipos asciende aproximadamente a S/ 576 mil soles y representa un avance significativo en la modernización del equipamiento estatal.
Finalmente, con este conjunto de acciones e inversiones, el PEOT, con el Ing. Luis Piedra Nuñez como gerente general, cierra el año 2025 fortaleciendo la seguridad hídrica, demostrando su eficiencia operativa y la gestión eficiente de las infraestructuras estratégicas de los sistemas Olmos y Tinajones, marcando a la vez su compromiso con el desarrollo agrícola, la sostenibilidad ambiental y el desarrollo económico de las presentes y futuras generaciones de la región Lambayeque.
En Pampa Grande, Saltur y Pomalca por fiestas navideñas se realizó la chocolatada y entrega de juguetes para 10 mil niños
Magia, alegría desbordante y mucha ilusión envolvió a miles de familias de Pomalca y sus anexos, en el tradicional encendido de tres árboles navideños de Azucarera Pomalca, evento que desde hace 4 años viene congregando y uniendo a los pomalqueños, para dar inicio a las fiestas navideñas.
Cientos de niños y sus familias disfrutaron del gran espectáculo de música, luces y fuegos artificiales que durante tres días consecutivos se presentó en Pampagrande el 3 de diciembre, en Saltur el jueves 4 y cerrando con broche de oro, el viernes 5 en la sede principal de Pomalca.
El show incluyó duces cánticos del coro “Los niños cantores de Azucarera Pomalca”, el cual está conformado por 80 niños de entre 7 a 11 años, que fueron seleccionados a través de un casting, siguiendo una preparación de casi dos meses a cargo del profesor pomalqueño Miguel Ángel Espinoza Barreno.
Entre los integrantes se encuentran hijos y nietos de trabajadores y jubilados de la empresa, así como de la comunidad en general, que acudieron a la convocatoria que realizó la azucarera semanas previas al gran acontecimiento.
El ambiente se llenó de magia con la presentación de un hermoso musical navideño, preparado por los propios trabajadores y alumnos del centro pre universitario de Azucarera Pomalca. La impresionante puesta en escena es resultado de largas jornadas de ensayos y mucho esfuerzo de los colaboradores que participaron.
El momento más emocionante y esperado, fue el encendido de los árboles, cuya cuenta regresiva fue entonada a viva voz por directores, gerentes, trabajadores, autoridades y público en general, permitiendo a todos los presentes unirse en una sola familia para admirar el espectacular juego de luces que iluminó el cielo.
Así se vivió la gran fiesta, con la cual Azucarera Pomalca dio inicio a sus actividades navideñas.
El director ejecutivo, Edwin Oviedo al momento de dar su mensaje de unidad, amor y esperanza, anunció para el domingo 21 de diciembre, la entrega chocolatadas y juguetes para 10 mil niños de la comunidad azucarera.
Es así como una vez más Azucarera Pomalca sin escatimar esfuerzos y de la mano de todo su equipo de trabajadores, se une para llevar un poco de alegría y esperanza a los niños, en estas fechas tan importantes para toda la familia.
Durante más de tres décadas, Beder Bocanegra Vilcamango ha construido una trayectoria académica que se sostiene en la docencia, la investigación y la escritura como ejes inseparables. Licenciado en Educación en la especialidad de Lengua y Literatura, magíster en Gerencia Social y doctor en Educación, su recorrido profesional refleja una vocación que se inició en la escuela pública y que hoy se proyecta desde la universidad hacia el debate nacional sobre el rumbo de la educación peruana.
Su historia docente comenzó hace 31 años en una escuela de Mochumí, cuando aún era evidente la precariedad estructural del sistema educativo. “Me inicié en la escuela pública, ahí aprendí a entender la realidad concreta del aula”, recuerda. Esa experiencia temprana marcó su mirada crítica sobre las políticas educativas y la distancia persistente entre los discursos oficiales y las condiciones reales en las que se forman niños y jóvenes.
Actualmente, Bocanegra Vilcamango es docente principal de la Facultad de Ciencias Histórico Sociales y Educación de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, donde ejerce desde hace dos décadas. Investigador Renacyt nivel 5, ha publicado más de diez libros —literarios y académicos—, es conferencista internacional y creador de la estrategia pedagógica de La Chacana, una propuesta que ha comenzado a generar producción científica estudiantil incluso en revistas indexadas del extranjero. En 2016, el Estado peruano le otorgó las Palmas Magisteriales, máximo reconocimiento a la labor docente.
Un sistema educativo sin horizonte claro
Para Beder Bocanegra, la crisis educativa del país no es reciente ni coyuntural. A su juicio, el magisterio peruano careció durante décadas de un horizonte curricular definido. “Hasta antes del 2016 el magisterio no tenía claridad sobre un modelo curricular. El enfoque por competencias se implementó, pero hasta hoy no termina de ser comprendido ni asumido”, sostiene.
Desde su análisis, los avances han sido más normativos que reales. El tránsito hacia una educación basada en competencias no ha logrado consolidarse en las aulas, lo que deja un balance “relativo” y una deuda pendiente con la formación integral de los estudiantes. Esta situación, afirma, se agrava por la ausencia de una mirada técnica sostenida desde el nivel político.
“El problema educativo es el más abandonado”, señala con énfasis. Aunque algunos ministros han tenido formación académica, el componente político termina imponiéndose sobre el criterio técnico. Como ejemplo, menciona el caso Qali Warma, que considera “una evidencia desagradable” de cómo decisiones políticas afectan directamente la dignidad y la salud de los escolares.
Infraestructura precaria y negación del problema
El inicio de cada año escolar vuelve a poner en evidencia las mismas carencias: aulas deterioradas, falta de mobiliario, escasez de material educativo y sobrepoblación estudiantil. Para Bocanegra Vilcamango, el problema no es solo presupuestal, sino de negación de la realidad. “El Ministerio cree que ya no existen escuelas unidocentes o polidocentes, y sí existen. Cree que no hay sobrepoblación, y sí la hay”, advierte.
Esta desconexión entre diagnóstico y realidad explica, en su opinión, por qué las políticas de infraestructura no responden al contexto ni a la demanda. “El Estado no siente que sea su responsabilidad”, afirma. Como consecuencia, los colegios sobreviven en condiciones mínimas, reproduciendo inequidades que se arrastran desde hace décadas.
La universidad: inercia y repetición
Esa misma lógica, sostiene, se reproduce en el sistema universitario. Beder Bocanegra es crítico con el rol que hoy cumplen muchas universidades públicas, a las que describe como “colegios grandes”. Desde su experiencia, el énfasis en la investigación y en la producción científica sigue siendo precario, especialmente en las ciencias sociales.
“En el Perú hay más de 10 000 investigadores, pero solo alrededor de 320 escriben sobre ciencias sociales”, explica. La cifra, para él, revela una responsabilidad colectiva. “¿Qué hacemos los de ciencias sociales que no investigamos?”, se pregunta. La escasez de producción científica limita la generación de conocimiento y convierte a las universidades en espacios que repiten contenidos, sin cuestionarlos ni renovarlos.
La infraestructura universitaria, aunque mejor que la escolar, tampoco escapa a estas limitaciones. Menciona el caso de la Universidad Pedro Ruiz Gallo, donde los laboratorios y equipos siguen siendo insuficientes para el desarrollo pleno de competencias científicas. “No basta con implementar una vez; la tecnología exige actualización constante”, señala.
Liderazgo académico y vocación docente
Para el docente, el problema también tiene que ver con el liderazgo institucional. “En la universidad, muchas veces se relega a quien realmente puede dirigir”, afirma. Los intereses políticos, advierte, terminan imponiéndose sobre la meritocracia y la visión académica.
Su propio tránsito hacia la docencia universitaria estuvo marcado por una aspiración temprana. Formado en la Universidad Nacional de Cajamarca, Bocanegra soñaba con llegar a la cátedra universitaria desde joven. Ese objetivo se concretó en 2004, cuando inició su labor como docente superior. “Fue un reto enfrentar el sílabo, la dinámica con estudiantes que ya transitan hacia la autonomía”, recuerda.
Desde entonces, su concepción del docente universitario ha evolucionado hacia un modelo que articula investigación, creatividad e innovación. “Investigo y creo; sobre esa creación sigo investigando”, resume. Para él, esa relación es inherente a la labor académica y constituye una exigencia ética frente a los estudiantes.
La Chacana: investigar para producir conocimiento
Esa reflexión lo llevó a desarrollar la estrategia de La Chacana, una propuesta pedagógica que cuestiona el uso tradicional de los organizadores visuales. Bocanegra identifica un error epistemológico en la educación peruana: “Se enseñó a organizar información, pero no a generar conocimiento”.
La Chacana, concebida inicialmente para educación secundaria, propone nueve espacios de análisis, aunque el Ministerio de Educación solo incorporó cinco, dejando otros en blanco. Esa omisión fue el punto de partida de una investigación que culminó en la publicación de la “Chacana pregunta” en 2019, con difusión internacional.
Tras la pandemia, la estrategia migró a la educación superior y se orientó a la producción de textos académicos. El resultado ha sido significativo: estudiantes universitarios publicando en revistas indexadas de América Latina y Europa. “Tenemos jóvenes de primer ciclo que ya están postulando a revistas en Portugal”, comenta con orgullo.
Escribir para enseñar a escribir
Además de investigador, Bocanegra es escritor de literatura y de textos académicos. Alterna ambos géneros de manera deliberada, convencido de que escribir es una forma de responsabilidad social. “Vivimos en un país donde se lee poco, pero igual debemos dejar algo a las nuevas generaciones”, afirma.
Su producción —más de diez libros— no responde solo a un interés personal, sino a una coherencia pedagógica. “¿Cómo le digo a un estudiante que escriba si yo no lo hago?”, plantea. Para él, el ejemplo es una herramienta formativa fundamental.
En ese sentido, considera que fomentar la lectura pasa necesariamente por incentivar la escritura. “Si el estudiante redacta, va a leer consecuentemente”, sostiene. Por ello, impulsa que los productos académicos universitarios tengan como finalidad la publicación científica, fortaleciendo así el hábito lector y la formación crítica.
La literatura, en su visión, no debe ser solo narrativa, sino una forma de pensamiento crítico que dialogue con la realidad. Esa mirada se refleja en su próximo libro, La metáfora del poder y un Rolex de sarcasmo, una obra que aborda, desde la ironía y el análisis simbólico, el contexto político actual del país.
Para Beder Bocanegra, educar, investigar y escribir no son actividades aisladas, sino expresiones de una misma vocación. Una vocación que, desde Lambayeque, busca incidir en el debate nacional y formar generaciones capaces no solo de repetir conocimientos, sino de producirlos con rigor, creatividad y compromiso social.
Desde sus años de formación como biólogo en la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo - UNPRG, Jorge Luis Chanamé Céspedes ha recorrido las playas y ecosistemas costeros de Lambayeque y el Perú con una preocupación constante: entender cómo las actividades humanas están transformando el mar peruano y qué consecuencias tendrá ello para las generaciones futuras. En diálogo con Expresión, el investigador y docente universitario cuestiona cómo las decisiones de las autoridades, el crecimiento urbano y la expansión agrícola han afectado al medioambiente.
Pero, además, cuenta un hecho importante que marcó su vida y cuya vivencia la traslada hoy a las aulas universitarias: haber participado como expedicionario en la Antártida a inicios del nuevo mileno.
Aguas servidas y la contaminación
En el plano de la contaminación, Chanamé Céspedes señala que los drenes y canales que fueron diseñados para controlar la napa freática e irrigar los campos agrícolas hoy funcionan como colectores de aguas residuales domésticas, agrícolas e industriales. Todo ese flujo termina desembocando en el mar, afectando directamente la franja costera y la calidad de las playas.
“Desde que era estudiante he recorrido todo el litoral y la preocupación más grande que existe actualmente son las aguas servidas. Estudios de la ANA determinan que hay casi 300 puntos a lo largo de la cuenca del río Chancay y todo eso llega a Boró, a Tinajones, y de allí tomamos nuestra agua”, advierte el especialista, quien agrega que la mayoría de playas no está en buenas condiciones, lo cual se refleja en la presencia de coliformes (restos fecales).
“Si uno transita de Pimentel hasta San José encuentra salidas de aguas servidas con olores terribles que afectan al mar y su línea costera”, señala.
Jorge Chanamé explica que, aunque las corrientes marinas ayudan a dispersar parte de la contaminación, el incremento de la población y la falta de mantenimiento de las pozas de oxidación hacen que el problema se agrave. A ello se suma la presencia de metales pesados provenientes de talleres informales, así como residuos químicos de la agricultura intensiva.
“Todo va llegando al mar: insecticidas, herbicidas, metales pesados. Al final tenemos un basurero en el mar, y eso afecta las zonas de reproducción de peces juveniles y estados larvarios”, afirma.
Microplásticos: la contaminación invisible
Más allá de los desechos visibles, Chanamé alerta sobre una amenaza menos perceptible, pero más persistente: los microplásticos. Estas diminutas partículas, producto de la degradación de plásticos y fibras sintéticas, ya forman parte del interior de los organismos marinos y se acumulan a lo largo de la cadena alimenticia.
“Cada vez que hacemos estudios y abrimos la cavidad visceral de los organismos encontramos partículas de plástico. El gran agente de daño es el microplástico, porque las especies marinas juveniles lo confunden con el plancton y lo ingieren”, explica.
El investigador pone como ejemplo la ropa de uso cotidiano. Hoy, gran parte de las prendas están hechas de fibras sintéticas que desprenden pelusas en cada lavado. Estas terminan en los desagües y, finalmente, en el mar, donde son ingeridas por organismos microscópicos.
“Ese espécimen pequeño, durante todo su desarrollo, va acumulando plástico. Luego viene un depredador, se lo come, y así se va magnificando el microplástico. Eso incrementa la mortalidad de las especies”, advierte.
Indica que la gravedad del problema se confirma con estudios recientes que han detectado microplásticos incluso en organismos de la Antártida, lo que demuestra que se trata de una contaminación global asociada directamente a los hábitos de consumo humano.
Ecosistemas fragmentados
Pero el impacto ambiental no se limita al mar. El investigador describe cómo el crecimiento agrícola y urbano ha fragmentado ecosistemas terrestres, reduciendo los espacios naturales de aves, insectos y otros animales que cumplen funciones clave como la polinización y el control biológico.
“Hace unos años fui a Motupe a ver a unos familiares y me dijeron que estaban en el campo con los trabajadores que estaban polinizando. Yo me quedé muy sorprendido. ¿Y las abejitas? ¿Y los insectos? Me pregunté. Hoy hay cultivos donde ya no hay abejas ni aves y se tiene que polinizar flor por flor. Eso muestra el impacto enorme que tiene la pérdida de ecosistemas”, relata.
En el ámbito marino, menciona el caso del tiburón martillo, especie catalogada en peligro de extinción, cuya captura incidental sigue generando conflictos entre pescadores y autoridades. La falta de articulación entre regulación, fiscalización y los pescadores alimenta prácticas ilegales y comercio informal.
“Hay especies que no se quieren capturar, pero caen en las redes. El pescador entra en conflicto, vienen las multas, pero no se soluciona el problema de fondo”, explica Chanamé, quien cita como ejemplo el caso de Ecuador, donde está prohibida la pesca de este ejemplar, pero lo traen como contrabando al Perú.
El especialista destaca también el trabajo realizado desde la academia y organizaciones civiles para promover áreas protegidas, corredores biológicos y una mayor conciencia sobre la conservación de especies, especialmente en zonas marinas y costeras del norte del país.
La experiencia Antártida
De otro lado, cuenta que la experiencia de viajar a la Antártida marcó un antes y un después en su formación científica. Participó en la XI Expedición Científica Peruana a la Antártida, en el año 2000, siendo uno de los primeros egresados de la UNPRG en integrar una misión de ese nivel. Estar en ese entorno extremo le permitió comprender de manera integral el funcionamiento del planeta.
“Estar en la Antártida te hace entender cómo funciona la Tierra, cómo se conectan los ecosistemas. Es una experiencia que marca”, recuerda.
Hoy observa con orgullo que varios de los egresados de su casa de estudios también han participado en expediciones científicas y ocupan cargos importantes en áreas naturales protegidas del país. Destaca, además, que los nuevos planes curriculares incorporen de manera obligatoria asignaturas vinculadas al ambiente y al desarrollo sostenible.
Para el biólogo, el desafío ahora es lograr que ese conocimiento se traduzca en decisiones políticas, presupuestos adecuados y acciones concretas. El cuidado del medioambiente, señala, no es un tema accesorio, sino la base sobre la cual se sostiene la vida y el desarrollo.
“Cualquier político, cualquier gobernante, debe pensar en la parte ambiental. Es nuestra casa. No podemos negarnos al desarrollo, pero sí buscar un equilibrio”, enfatiza.
Finalmente, exhorta a los jóvenes y futuros profesionales a incorporar la variable ambiental en cada proyecto, emprendimiento o decisión. Para él, detener el avance del deterioro ambiental es una tarea colectiva que empieza con la conciencia y se consolida con la acción informada.
“Que la palabra ambiente esté siempre en sus neuronas. Esa es la tarea de nuestros jóvenes: cómo hacer que nuestra tierra no se pierda tan rápido”, concluye.
La gestión ambiental de Chiclayo se ha convertido en uno de los principales desafíos urbanos de la región Lambayeque. Más allá de los discursos recurrentes sobre cambio climático o contaminación, existe una problemática profunda que atraviesa lo social, lo cultural y lo institucional. En ese contexto, Expresión conversa con Jorge Fupuy Chung, biólogo especializado en Pesquería, docente universitario y expresidente de la Comisión Ambiental Regional de Lambayeque.
La voz de Jorge Fupuy cobra especial relevancia, debido a su trayectoria académica y su paso por espacios de gestión ambiental, que le permiten ofrecer una lectura crítica y propositiva de tema.
Gestión ambiental
Fupuy Chung señala que tratar de medioambiente implica necesariamente hablar de la población y de las condiciones sociales que atraviesa el país, pues los temas ambientales no pueden reducirse a conceptos técnicos aislados, sino que deben entenderse como parte de una crisis más amplia.
“Cuando hablamos de temas ambientales no solo es hablar de cambio climático o contaminación, sino que tenemos que ver la población en conjunto. Tenemos una crisis bastante grande en la población que se refleja en la pérdida de valores, la inseguridad ciudadana, todo aquello que impide que nos animemos a ver el medioambiente de manera global. Lo vemos como algo muy fragmentado”, indica.
Para muestra, Fupuy Chung pone a Chiclayo, ciudad que considera reflejo de las decisiones improvisadas, ausencia de planificación y una débil articulación entre instituciones. Es la falta de una mirada integral -indica- la que termina afectando directamente la calidad de vida de la población y limita cualquier intento serio de mejorar la gestión ambiental urbana.
Residuos sólidos
En esa línea, uno de los temas que más preocupa al especialista es el manejo de los residuos sólidos. Chiclayo, señalada a nivel nacional e internacional como una de las ciudades más sucias del país, enfrenta un problema que, a su juicio, no puede seguir siendo atribuido únicamente a las autoridades.
“Lamentablemente es algo que nos avergüenza a nivel nacional e internacional, pero es importante que el problema sea abordado de manera integral. Y cuando digo de manera integral me refiero que no solo veamos y digamos que este es un problema que le compete a las municipalidades y al gobierno regional, sino a nosotros como pobladores, quienes tenemos que participar en los programas que generan nuestras autoridades para ayudar al manejo de residuos sólidos”, apunta.
En ese sentido, cuestiona la percepción generalizada de que los residuos no tienen valor. Menciona que, en otras ciudades del país, como Surco, el manejo adecuado de los residuos sólidos permite incluso cubrir planillas municipales.
“Pensamos que los residuos sólidos no sirven o no tienen un valor, y eso es un error. La Municipalidad de Surco es un ejemplo. Ellos pueden pagar su planilla con el manejo de los residuos sólidos, eso es algo que deberíamos valorar e imitar. No le damos la importancia al reciclaje, a la segregación de residuos, actividades que bien podríamos hacer desde casa, pero le damos el valor que deberíamos”, afirma.
Educación ambiental
Fupuy Chung remarca que la educación ambiental es una herramienta clave que no ha sido aprovechada adecuadamente. Recuerda que este enfoque está presente en el país desde 1992, pero considera que los resultados han sido, en muchos casos, decepcionantes.
El investigador comenta que el proceso de educación ambiental no es continuo, dado que solo se dan intervenciones aisladas que no logran sostenerse en el tiempo. A modo de ejemplo, compara la educación ambiental con la formación en el hogar. “Es como cuando un padre le aconseja a un hijo todos los días. En la educación es casi lo mismo”, señala, resaltando la importancia de reforzar permanentemente los mensajes ambientales.
Desde su experiencia docente, observa una paradoja en los estudiantes: “los niños suelen estar muy identificados con el cuidado del ambiente, pero en la adolescencia ese compromiso se diluye”. Frente a ello, considera que la educación superior debe cumplir un rol clave para reforzar lo aprendido en etapas tempranas.
Acequias contaminadas
Precisamente, uno de los ejes centrales de la investigación de Fupuy Chung ha sido la situación de las acequias en Chiclayo. Estas infraestructuras, fundamentales para la agricultura y el abastecimiento de alimentos, han perdido progresivamente su valor ambiental y social.
“Dentro del recorrido que tienen las acequias en la zona urbana vemos como cada vez el valor que se le da es menor, a tal punto que la población las ha convertido en vertederos de basura. En algunos casos son las mismas instituciones las que arrojan sus residuos. Y no solo hablamos de sólidos, sino de efluentes, es decir de líquidos, que al final revierten en nosotros, porque esa contaminación llega a los cultivos que luego terminan en nuestras mesas”, apunta.
El investigador señala que estudios recientes han permitido medir el impacto de esta contaminación y ya se han encontrado concentraciones que sobrepasan hasta siete u ocho veces el límite máximo permisible de metales como cadmio, plomo y mercurio”, indica.
El biólogo resalta que la investigación científica ofrece alternativas, como el uso de determinados hongos para capturar metales pesados, pero lamenta que estos resultados no siempre sean socializados ni aprovechados por las instituciones responsables.
Labor desde las instituciones
De otro lado, Fupuy Chung recuerda que durante su paso por la Comisión Ambiental Regional de Lambayeque pudo constatar las dificultades de coordinación entre instituciones. En ese contexto, destaca como un avance la sentencia que le impide a Epsel verter aguas residuales en las acequias, aunque advierte que el reto va más allá de lo jurídico, pues este tipo de decisiones deben ir acompañadas de una mayor conciencia institucional y social.
“La población e incluso las instituciones consideran a la acequia como una corriente de agua que se va a llevar el problema, pero el problema no se lo lleva, lo acarrea hacia otro punto”, explica.
Asimismo, cuestiona la falta de continuidad en las políticas públicas. “Cada cambio de autoridad es borrón y cuenta nueva, como si descubriésemos la pólvora”, señala, recordando que existe una agenda al 2030 que debería guiar las acciones de las autoridades.
Entre sus recomendaciones a los gestores públicos, plantea tres puntos clave: conocer la ciudad recorriéndola, desarrollar sensibilidad social y fortalecer la capacidad de gestión. Añade que la continuidad de los programas debería ser una regla y no una excepción.
Mirada al futuro
Pese al panorama crítico, Jorge Fupuy mantiene una mirada esperanzadora. Destaca los avances en agricultura, como la reducción del uso de agroquímicos, la implementación del control biológico y los sistemas de riego por goteo, así como los esfuerzos del sistema educativo por incorporar el enfoque ambiental de manera transversal.
“El tema ambiental va a estar en cada ámbito profesional, ya sean abogados, médicos, administradores, psicólogos, enfermeros, todos deben aportar desde su campo. Por eso considero que el tema ambiental no solo debe estar en la educación básica, sino superior”, afirma.
Hablar con Víctor Alvitres Castillo es recorrer, al mismo tiempo, la historia reciente de la universidad lambayecana, el desarrollo de la biología pesquera en el país y la vida de un académico profundamente arraigado a esta tierra. Investigador reconocido por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación - Concytec, exvicerrector de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – UNPRG (y circunstancialmente rector), exrector de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo – USAT, y hoy dedicado de lleno a la investigación formativa, Alvitres Castillo conversa con Expresión sobre su trayectoria profesional y da una crítica a la universidad en Lambayeque.
Víctor Alvitres llegó a Lambayeque en 1973 tras ganar un concurso para cátedra en la novel Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, recientemente creada de la unión entre la Universidad Agraria del Norte y la Universidad Nacional de Lambayeque. Pero la relación de Alvitres Castillo con Lambayeque va más allá de lo profesional. Su esposa, hoy fallecida, era lambayecana, bisnieta de un cacique de Monsefú, y una profesional de destacada carrera académica.
Se trata de Adela Chambergo Llontop, fue docente, investigadora, directora de posgrado y decana de la Facultad de Ciencias Biológicas, con estudios especializados en plancton de agua dulce y marina. Su trabajo la llevó incluso a realizar una pasantía de tres meses en la Universidad de Sao Paulo, en Brasil, investigando fitoplancton.
“Lamentablemente el estrés, el trabajo, la universidad, en momentos en que no había desarrollo virtual ni licenciamiento, acabaron con ella”, recuerda. La mención no es anecdótica: pone en evidencia las exigencias y carencias que durante años marcaron el quehacer universitario en el país y que afectaron directamente a quienes apostaron por la investigación desde regiones fuera de Lima.
Antes de su paso por Lambayeque, trabajó en el Instituto del Mar del Perú – Imarpe, en Lima. “En los programas de la Universidad Pedro Ruiz Gallo estaba la biología pesquera. Eso me motivó, entonces yo participé, gané y me vine. Era el único en esa especialidad en la Facultad de Ciencias Biológicas”, recuerda.
De las aulas a la gestión universitaria
Su carrera académica pronto se amplió hacia la gestión. Director de departamento, decano en más de una oportunidad, vicerrector académico y, circunstancialmente, rector de la UNPRG, Alvitres Castillo reconoce que cada cargo le permitió comprender mejor las necesidades reales de docentes y estudiantes. Incluso fue convocado por la entonces Asamblea Nacional de Rectores para asumir el rectorado por un periodo corto en medio de una crisis institucional.
Esa experiencia sería clave años después, cuando monseñor Ignacio María de Orbegozo le pidió apoyo para la creación de la USAT. Allí protagonizó una anécdota que revela su visión institucional. Aunque tenía todos los grados académicos para asumir el rectorado, se negó inicialmente. “Le dije: esta universidad nace de cero, no hay sílabos, programas ni examen de admisión, y yo manejo eso. Hay que empezar por construir”, relata.
Años después, tras un proceso inicial liderado por otro colega, Alvitres Castillo terminaría asumiendo el rectorado. Desde la USAT impulsó cambios sustantivos: fortaleció la investigación, introdujo la tesis como parte central de la formación y promovió la capacitación pedagógica de los docentes. “La universidad se mueve dentro de la investigación científica, porque el estudiante debe terminar haciendo una tesis”, sostiene.
Estudioso de la biología marina
Paralelamente a la gestión, nunca dejó la investigación. Su especialidad en organismos marinos y costeros lo llevó a integrar y promover la Red de Biología para el Estudio del Fenómeno El Niño, junto a investigadores de diversas universidades y con financiamiento del Concytec. Uno de los hitos de ese trabajo ocurrió en 1997, cuando, desde el análisis biológico de especies como el ‘muimuy’, anticiparon la llegada de un Fenómeno El Niño de gran magnitud.
“Nosotros estudiábamos la biología, no la oceanografía. Y los organismos nos estaban dando avisos”, explica. Fue por ello que convocó a un foro con participación de Concytec, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú – Senamhi. Sin embargo, en ese momento Senamhi no dimensionó la alerta de lo que vendría. Meses después, el Fenómeno El Niño 1997-1998 se presentó como uno de los más intensos de la historia reciente.
Asimismo, Alvitres Castillo expresa una profunda preocupación por la actividad petrolera en zonas marinas. Advierte que cualquier derrame afecta directamente la flora y fauna y, por extensión, la seguridad alimentaria. “Lambayeque es una zona muy rica en pesca. Aquí tenemos los pescados más frescos y una gastronomía reconocida. Eso se puede destruir”, alerta, al referirse a posibles proyectos petroleros en la costa.
El investigador pone como ejemplo el derrame petrolero ocurrido en el mar de Ventanilla, el cual fue provocado por Repsol en enero del 2022. Según el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental – OEFA, el derrame de crudo afectó a 1187 kilómetros de mar.
“Indudablemente, toda actividad petrolera hará daño, ya sea en tierra o en mar. Pero es peor en el mar porque el crudo se disemina rápidamente. Y la actividad petrolera en sí no es mala, sino que circunstancialmente siempre hay rupturas, derrames que no se manejan técnicamente. Lo que vimos hace tres años tuvo un impacto muy dañino y la empresa nunca pagó nada. Siempre habrá posibilidad de que ocurran derrames y se afecte a toda la flora y fauna marina”, afirma.
Investigación formativa y desafíos actuales
En los últimos quince años, su atención se ha centrado en la investigación formativa. Para Alvitres Castillo este enfoque debería atravesar a toda la carrera universitaria, desde los primeros ciclos hasta la tesis. “Todo debe estar concatenado. Eso es investigación formativa”, señala. Sin embargo, reconoce que en la mayoría de universidades este proceso no está bien estructurado.
“Hoy la universidad se ha vuelto una granja de tesis. Los docentes que enseñan investigación no son los más preparados ni adecuados. Ellos deberían capacitarse más. Ahora le dan curso de tesis a cualquier profesor que le falte carga lectiva, se lo dan como relleno, cuando debería ser, al contrario. Es más, tenemos profesores Renacyt reconocidos por Concytec, que deberían ser los primeros en dar los cursos de investigación, pero a ellos no se les convoca. Es una incongruencia”, opina.
A ello se suma, según su análisis, un divorcio entre la clase política y la universidad, pues se crean universidades sin financiamiento adecuado, mientras las existentes no reciben presupuesto suficiente. Para él, el desarrollo científico y académico requiere planificación, inversión y coherencia entre normas y realidad.
El investigador llama a las autoridades y a la ciudadanía a comprometerse con Lambayeque, puesto que en su recorrido por el Perú -señala- no ha encontrado ciudad más desordenada y sucia que Chiclayo, esto pese al enorme potencial que tiene esta tierra, debido a su gente pujante y emprendedora.
“Todos tenemos que ver por la ciudad, no solo el gobernador, no solo la alcaldesa. Hay un componente esencial que tiene que ver con la formación del ciudadano en cuanto al cumplimiento de reglas. Vemos motos, combis, es un desastre la parte vial dentro de la ciudad. Es fundamental retomar la educación cívica desde las escuelas. Falta mucho por hacer”, concretiza.
El sector turístico de la región Lambayeque ha marcado un hito en su estrategia de internacionalización. En un esfuerzo conjunto sin precedentes, la Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo - Apavit Lambayeque, y la Cámara Gastronómica Turística del Perú - Filial Lambayeque, llevaron a cabo una exitosa misión comercial en el hermano país de Ecuador, recorriendo las ciudades estratégicas de Guayaquil, Cuenca y Loja.
El objetivo central de esta incursión fue claro y ambicioso: establecer relaciones comerciales serias, formales y duraderas que permitan generar un flujo de negocios de "ida y vuelta". La delegación, compuesta por cinco agencias de viajes líderes, se enfocó en posicionar a Lambayeque como un destino preferencial para el turista ecuatoriano, resaltando nuestra riqueza arqueológica, biodiversidad y la mundialmente reconocida gastronomía chiclayana.
Ruedas de negocios y alianzas estratégicas
El corazón de la misión fueron las intensas ruedas de negocios. En cada ciudad, se sostuvieron encuentros directos con agencias de viajes mayoristas y minoristas locales. Estos espacios permitieron cerrar brechas logísticas y diseñar paquetes turísticos a medida de las necesidades del mercado del país vecino.
El éxito de estas jornadas se debió, en gran medida, al respaldo institucional de alto nivel recibido en territorio ecuatoriano:
El Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones brindó apoyo total en las tres sedes, facilitando los espacios de articulación; la Fundación Municipal de Turismo para Cuenca fue una aliada clave para entender la dinámica del viajero cuencano, y la Mesa Turística de Loja colaboró estrechamente para fortalecer los lazos con el sur de Ecuador.
Resultados Inmediatos
A diferencia de otras misiones diplomáticas, esta expedición comercial cosechó éxitos inmediatos. Las cinco agencias participantes no solo regresaron con promesas, sino con compromisos concretos: la atención de los primeros grupos de turistas ecuatorianos que visitarán Lambayeque en el corto plazo.
Este logro demuestra que la demanda por el destino Lambayeque está latente y solo requería de una gestión comercial directa y profesional. La conectividad terrestre y aérea entre ambos países se presenta ahora como una oportunidad de oro que los empresarios lambayecanos están decididos a capitalizar.
Hacia un turismo sostenible y recíproco
Más allá de la promoción, la misión buscó sentar las bases de una reciprocidad turística. Se trata de entender que el turismo es un motor de desarrollo para ambos países. Al promover Lambayeque en Ecuador, también se abren canales para que el flujo de visitantes peruanos hacia Guayaquil, Cuenca y Loja sea más dinámico, fortaleciendo la economía regional de todo el bloque fronterizo.
"Esta misión no es solo un viaje de promoción; es el inicio de una nueva era de integración turística donde Lambayeque asume un rol protagónico en el mercado sudamericano", señalaron los representantes de la delegación.