Según estimaciones de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros – APESEG, en el Perú las familias destinan aproximadamente el 5 % de un salario mínimo a la compra de un seguro. Eso se refleja en que cinco de cada siete familias deben enfrenta la pérdida de un ser querido sin la protección de un seguro. Si no existe una cultura de seguros para cuidar la propia vida, menos aún se hace para la protección de los bienes muebles e inmuebles.
Para Pierre Barron, gerente general de McLarens Ajustadores Perú, existe una poca penetración de los seguros en el Perú, aunque esta situación va cambiando de a pocos debido a los sucesos climatológicos ocurridos en otras latitudes.
“La penetración de los seguros ha crecido a raíz de los terremotos que ha habido en Colombia, Venezuela y Panamá. La gente ha reaccionado favorablemente a comprar seguros. Y es lógico que uno quiera tener su casa protegida. Es muy sencillo. Si mi casa vale 50 mil dólares y se deteriora por un terremoto, no voy a tener los 50 mil en el bolsillo para reponerla. Es mejor trasladar ese riesgo a otra persona. Pagar una cantidad al año y dormir tranquilo. Esa es la función del seguro: trasladar el riesgo a otra empresa para que el problema sea suyo y ya no de uno”, explica en exclusiva para Expresión.
Gestión de riesgos
Barron explica que McLarens tiene un prestigio internacional que le permite gozar de la confianza en el mercado, pues como ajustadora es la bisagra entre el asegurado y la aseguradora.
“El ajustados McLarens tiene más de 90 años de existencia. Nació en Londres y al año siguiente abrió sucursal en Estados Unidos. Crecieron ambas en paralelo. Ahora somos más de 2500 trabajadores a nivel global. En Latinoamérica, tenemos oficinas en México, Panamá, Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil”, cuenta.
Agrega que atienden tanto al sector privado como al público. Sobre este punto, señala que las cuentas estatales son muy importantes para los corredores, debido al nivel de pago de las primas y comisiones. Sin embargo, señala que la naturaleza de ambos rubros es distinta y el público termina siendo más engorroso por la burocracia que existe.
“La diferencia entre el privado y el público es bastante. Cada uno tiene su proceso, pero es más largo el tema público. Por ejemplo, cuando hay que elegir un proveedor, se envía una terna de tres como propuesta y se elige a uno, el cual se le comunica a la aseguradora, mientras que en el privado yo puedo escoger a la empresa que más me gusta y se acabó. En cambio, en el público es así. Hay muchas empresas públicas que trabajan no con la indemnización en dinero, sino con reposición. Supongamos: me robaron una cámara de fotos. Quiero que me la repongas. Entonces me dan tres propuestas y elijo una. Pero cuando voy al proveedor me dicen ya no tengo el mismo modelo porque han pasado cuatro meses. Tengo este. Entonces otra vez comienza el proceso; mientras que un privado te dice me robaron la cámara de fotos, compré una y reembólsame. Es menos burocrático”, grafica.
Fenómeno El Niño
Recientemente, Pierre Barron se reunión con un promedio de 50 corredores locales, tanto de Chiclayo como de Trujillo, a fin de abordar lo que significará para el sector seguros el Fenómeno El Niño.
“Hemos estado en Piura, ahora Chiclayo y próximamente iremos a Trujillo a reunirnos con los corredores y darle consejos. Venimos a asistirlos sobre cómo portarse ante un evento que sabemos que se viene como es El Niño. Creo que los pronósticos son buenos, nos da tiempo parta prepararnos. Es como un partido de futbol, te da tiempo de entrenar y armar tu equipo, no te viene de sorpresa; mientras que un terremoto no te avisa”, señala.
En ese contexto, apunta que las agroindustrias son las que tienen más dinero en riesgo, aunque en cantidad de reclamos sigue siendo el rubro hipotecario el que más genera.
“Son personas que van, piden un crédito hipotecario para comprar una vivienda y buscan asegurarla. De esos casos hay muchos, pero en costos no es comparable con lo que cuesta asegurar un canal de regadío, por ejemplo, que puede ser de tres a cuatro millones de dólares”, comenta.
Del 4 al 6 de noviembre, la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo acoge a especialistas de todo el país para debatir sobre salud pública, biotecnología, biodiversidad y los retos del cambio climático.
Lambayeque ha asumido un rol protagónico en la agenda científica del país. Del 4 al 6 de noviembre de 2026, los auditorios de la Facultad de Ingeniería Civil, Sistemas y Arquitectura FICSA y de la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo – Unprg, congregan a destacados investigadores, profesionales, docentes y estudiantes en el marco del XXIII Congreso Nacional de Biología y la V Convención Nacional de Educación Superior en Ciencias Biológicas.
Este gran encuentro, oficializado mediante la Resolución de Consejo Directivo Nacional N.° 0038-2026-CDN-CBP, cuenta con el respaldo institucional del Colegio de Biólogos del Perú y es organizado de manera rigurosa por el Consejo Regional III Lambayeque, liderado por la decana Carlota Flores Arrascue. La magnitud del evento posiciona a Chiclayo no solo como una tierra de rica tradición cultural y paisajística, sino también como un polo estratégico de pensamiento crítico, innovación y articulación académica en el Perú.
La ciencia al servicio de la vida
Durante la ceremonia inaugural, la decana del Colegio de Biólogos del Perú – Consejo Regional III Lambayeque, Carlota Flores Arrascue, ofreció un discurso que conectó el rigor técnico de la disciplina con profundas reflexiones éticas y humanitarias.
Citando la reciente encíclica de su santidad León XIV, “Magnífica Humanitas” (del 15 de mayo de 2026), la autoridad gremial recordó el noveno acápite enfocado en la “Tecnología al servicio de la vida”:
“La tecnología puede curar, conectar, educar, cuidar la Casa común; pero también puede dividir, descartar, generar nuevas injusticias”.
A partir de esta premisa, la decana enfatizó que el quehacer biológico jamás debe desvincularse de la responsabilidad social.
“Este mensaje nos recuerda que la ciencia debe avanzar siempre acompañada de responsabilidad y compromiso humano. Porque nuestra vocación como biólogos es comprender, proteger y valorar la vida en todas sus manifestaciones. Queremos que Lambayeque sea una verdadera embajadora de la ciencia peruana”, señaló.
Asimismo, Flores Arrascue destacó que la biología actual ha roto las barreras de los laboratorios tradicionales para incidir directamente en la seguridad alimentaria, la preservación ambiental, la salud pública y el diseño de políticas públicas sanitarias.
De los estragos de El Niño a la cirugía robótica
El programa académico del congreso se ha estructurado para responder con agilidad a las problemáticas más apremiantes del contexto nacional y global. Entre los ejes de mayor repercusión destacan:
Salud Pública y Cambio Climático: Con especial énfasis en el abordaje epidemiológico y preventivo de enfermedades infecciosas y endémicas (como el dengue) agravadas por los ciclos del Fenómeno El Niño en la costa norte peruana.
Biotecnología e Ingeniería Genética: Avances en diagnóstico molecular, resistencia bacteriana, biotecnología vegetal y su aplicación en la optimización de la productividad agrícola sostenible.
Innovación Tecnológica en la Medicina: Nuevas fronteras asociadas a la incorporación de la cirugía robótica, el estudio de patologías complejas y la optimización de los estándares de calidad en laboratorios clínicos y forenses.
Gestión Ambiental y Conservación: Estrategias de fiscalización ambiental, microbiología marina y protección de los frágiles ecosistemas naturales que caracterizan la biodiversidad del país.
Junto a las conferencias magistrales, la programación contempla simposios especializados orientados a discutir la integración de la inteligencia artificial en la educación superior, la ética científica y las competencias que definen el perfil del biólogo en el siglo XXI.
Investigación aplicada y participación estudiantil
Un pilar fundamental del congreso es la difusión de la producción científica gestada en las diversas regiones del país. Las jornadas incluyen ponencias libres y una concurrida exposición de pósteres científicos, donde investigadores y universitarios exponen hallazgos empíricos sobre la anemia infantil, la contaminación de fuentes hídricas locales y los planes de vigilancia epidemiológica regional.
Para el comité organizador, propiciar este intercambio directo entre semilleros de investigación y científicos consolidados garantiza el relevo generacional y fomenta la creación de redes de cooperación interinstitucional entre universidades públicas y privadas.
Con la culminación de este encuentro científico el próximo 6 de noviembre, el Consejo Regional III Lambayeque consolida un hito en su gestión, demostrando que descentralizar el debate académico es clave para democratizar el conocimiento.
El compromiso asumido por los profesionales biólogos en Chiclayo reitera que la investigación rigurosa, la innovación tecnológica y la sensibilidad ambiental constituyen los cimientos indispensables para construir un Perú más resiliente, equitativo y consciente de su riqueza natural.