En un importante paso hacia la modernización de sus campos y la sostenibilidad agrícola, la empresa agroindustrial POMALCA S.A.A. suscribió un importante contrato de compraventa para la adquisición de 35,553 plantines de caña de azúcar producidos mediante cultivo in vitro. Con esta inversión, la azucarera busca optimizar sus niveles de rendimiento y asegurar los más altos estándares de sanidad vegetal en sus cultivos.
El acuerdo comercial se concretó con el Proyecto Especial CHINECAS, institución que se encargará del suministro de este material biotecnológico de alta calidad. En la ceremonia de firma participaron la Ing. Gaby Becerra, jefa de Sanidad Vegetal y Variedades, y el Ing. Manuel Cepeda Arteaga, jefe de Aplicaciones Agroindustriales, quienes asistieron en representación del gerente general de Pomalca, Walter Culqui Carrera y Gerente de Campo, Ing. Fernando Rodríguez. Por parte de la entidad proveedora, el contrato fue firmado por el Lic. Héctor Rivera Prieto.
Innovación y uniformidad en el campo
Los más de 35 mil plantines que recibirá Azucarera Pomalca serán desarrollados íntegramente mediante avanzadas técnicas de micropropagación en el Laboratorio de Biotecnología de CHINECAS. Este método garantiza que las plantas posean una uniformidad genética perfecta, vigor en el crecimiento y un estatus libre de virus o patógenos, factores clave para potenciar la competitividad de Pomalca en el mercado agroindustrial.
La alta dirección de la azucarera viene impulsando este tipo de alianzas estratégicas para asegurar que sus procesos de renovación de campo cuenten con el respaldo científico adecuado, demostrando que el sector privado y los laboratorios especializados pueden generar sinergias de alto impacto para el desarrollo del agro nacional.
¿Por qué es tan importante este paso para una azucarera tradicional?
Históricamente, la renovación de campos de caña de azúcar se ha hecho mediante "estacas" o "semilla convencional" tomada de campos comerciales viejos. El gran problema de este método tradicional es que, con el tiempo, la semilla acumula enfermedades latentes (como el virus del mosaico o el raquitismo de las cepas) y va perdiendo su potencial de rendimiento.
Al adquirir plantines obtenidos por cultivo in vitro (micropropagación en laboratorio), Azucarera Pomalca está haciendo una jugada de alta eficiencia por tres razones:
Sanidad Absoluta: Entran al campo plantas 100% sanas, lo que reduce drásticamente el gasto en pesticidas o tratamientos fitosanitarios posteriores.
Multiplicación Acelerada: Permite introducir nuevas variedades de caña más productivas o resistentes a sequías en una fracción del tiempo habitual.
Rendimiento por Hectárea: Las plantas in vitro tienen un vigor híbrido que suele traducirse en un mayor tonelaje de caña por hectárea y, en consecuencia, un mejor porcentaje de recuperación de azúcar en la fábrica.
Con esta acción, Pomalca no solo se muestra como un comprador de insumos, sino como una empresa innovadora que eleva la valla tecnológica de la agroindustria en el norte del país.
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