En el norte de Perú y en la última centuria han ocurrido tres episodios del Fenómeno El Niño catastróficos. Nos referimos al FEN de los años 1925, 1982-1983 y 1997-1998 y están dándose las condiciones para que este FEN ocurra entre fines de este año y principios del siguiente y que pueda considerarse catastrófico. No existe evidencias para hablar del “más catastrófico del siglo”.
El impacto de estos periodos es global y de larga duración pues empieza arruinando las actividades de pesca y recolección de especies hidrobiológicas y termina con la fuerte salinización de los suelos y los consiguientes daños en las viviendas e infraestructura pública, pasando por las inundaciones y colapsos del sistema de alcantarillado y ruina de vías de comunicación. El impacto es tal que no solo “paraliza el desarrollo”, lo que ya sería grave, sino que retrotrae por lo menos en 10 años el desarrollo de los territorios más impactados por este fenómeno.
Adicionalmente diremos que, en todos estos episodios, el Estado no ha estado a la altura de lo esperado, las situaciones lo han desbordado totalmente y, por ello, es la sociedad organizada, en este corto tiempo, la que debiera asumir la conducción de las labores de prevención, emergencia y restablecimiento de la normalidad en sus territorios y, desde allí, presionar para que el Estado funcione.
El fenómeno es conocido por sus siglas ENSO (Oscilación del Pacífico Sur) y también como el Fenómeno El Niño que es considerado como “la más importante interacción entre el mar y la atmósfera”. A nivel global se pronostica escasez de lluvias en el sudeste de Asia, América Central y el norte de América del Sur. Se pronostica lluvias intensas en Perú y Ecuador, entre otras zonas. Este fenómeno es causado por variedad de factores, siendo los más importantes: los vientos que son como los motores que encienden o apagan este fenómeno y las corrientes marinas que transportan el calor que desencadena los procesos.
En condiciones normales los vientos alisios que recorren la parte ecuatorial del planeta soplan en dirección Este – Oeste y, con ello las aguas cálidas de esa parte del mundo (Australia, Indonesia) no avanzan hacia las costas de América. Estacionadas en esta zona terminan generando intensas lluvias y también escasez de lluvias América central y Sur. Pero en condiciones del ENSO – FEN los vientos alisios se debilitan, no tienen la fuerza para contener las aguas calientes que se dirigen hacia América (ondas Kelvin) y se produce el calentamiento del mar, no permitiendo el afloramiento de aguas frías de la corriente de Humboldt.
El reporte de IMARPE no habla que al mes de Setiembre la corriente peruana tiene una capa superior – hasta los 200 m. con una temperatura superior a la normal de otros años y para esta misma época y que la parte más profunda – entre los 200 y 700 m. -- la corriente mantiene su temperatura baja (10°C). Esta situación, junto con el debilitamiento de los vientos alisios, determinan que no se produzca el afloramiento de la corriente de Humboldt (que es fría) y que transporta los nutrientes para las especies hidrobiológicas que prosperan en la superficie del mar con el consiguiente impacto en la vida de estas especies y en la pesca que vive una situación de crisis.
Al mes de setiembre de 2026 estamos viviendo la “fase de transición hacia un evento de El Niño que podría consolidarse a fines de este año o a principios del 2027”. Esta definición se basa en los datos siguientes:
Las ondas Kelvin son las que proceden de la zona de indonesia y dos de ellas ya se encuentran en Perú, perturbando el clima especialmente de la zona costera. Pero cuatro ondas más se esperan que arriben al litoral peruano en este mes y noviembre y con lo cual se garantiza la alta temperatura alta del mar. Por su parte el SENAMHI confirma un debilitamiento general de los vientos alisios y con lo cual no hay condiciones para el afloramiento de aguas frías con sus nutrientes.
En su último boletín (28 de agosto 2026) el EFEN expresó lo siguiente:
- Se mantiene una alta probabilidad de que El Niño Costero persista desde setiembre hasta el verano del 2027
- Que se confirma una magnitud extraordinaria de setiembre 2026 a enero 2027 (62%) y entre fuerte y extraordinario en los meses de febrero – marzo 2027.
- Adicionalmente habrá temperaturas del aire por encima de lo normal
- Se prevé lluvias débiles a moderadas desde noviembre
- Habrá escasez de anchoveta que es básica en la cadena alimenticia.
El pronóstico final del ENFEN a fines de agosto de este año: “El escenario actual indica que las condiciones para un verano (primer trimestre de 2027) con lluvias de superiores a normales en la costa norte ya están encaminadas debido al calor acumulado en el mar”. Aunque la tendencia a un FEN fuerte parece encaminada; sin embargo, podrían aparecer componentes que disuelvan esta posibilidad; pero se afirma que ello es poco probable.
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*Instituto de Desarrollo Regional - INDER
Septiembre es el mes de la prevención del suicidio, mes durante el cual en todo el mundo se realizan campañas de prevención, concientización y sensibilización sobre este tema. En el Perú, de enero a julio de este año se registraron 2457 intentos de suicidio, cifra cinco veces mayor que la reportada hace solo una década. Lambayeque no es la excepción ante esta realidad. Solo en el Hospital Regional, por ejemplo, 45 pacientes ingresaron por Emergencia a causa de un intento de suicidio y fueron atendidos por los psicólogos del nosocomio, según revela Vanessa Chunga Pajares, coordinadora del Servicio de Psicología.
Sin embargo, la cifra podría ser aún más alta, pues el reporte que se tiene es hasta junio y solo se consigna a aquellos pacientes que llegaron por Emergencia. No se considera a quienes llegan por Consulta Externa, tras haber tenido una experiencia afín.
“Dentro de las funciones del Hospital Regional está velar por la salud mental y emocional de la población. En nuestro caso, por el nivel de categoría que tenemos, no solamente atendemos las consultas externas, que son los pacientes más regulados que están viniendo por consultorio, sino también a quienes proceden del área de Emergencia, de las áreas críticas y hospitalización”, sostiene la psicóloga.
Pacientes jóvenes
Chunga Pajares señala que por Emergencia normalmente se atiende a un promedio de entre tres a cuatro pacientes al mes que intentan suicidarse, ya sea porque se realizan algún corte, ingieren alguna sustancia letal o sufren lesiones como traumatismos por lanzarse desde un piso alto o de un auto.
“Generalmente, atendemos a pacientes jóvenes, en su mayoría mujeres. Son pacientes de 15 a 19 años, mayormente. Es muy raro encontrar a una persona que pasados los 30 años intente acabar con su vida. Normalmente son adolescentes y jóvenes que están en la etapa universitaria”, sostiene.
Explica que estos pacientes llegan por Emergencia porque ya presentan un nivel de afectación severo, por lo que los médicos deben estabilizarlos para posteriormente generar la interconsulta a Psicología y a Psiquiatría, dos servicios que trabajan de forma articulada en estos casos.
Causas del intento de suicidio
La especialista explica que, generalmente, el motivo que desencadena el intento de suicidio en los jóvenes es una decepción amorosa y, en menor proporción, problemas de índole familiar. No obstante, siempre hay un hecho en particular que termina siendo el detonante de la decisión de acabar con sus vidas.
Consultada sobre por qué la mayor incidencia de intentos de suicidio está en mujeres, resuelve que eso obedece a la forma que tienen de procesar las emociones: el caso de las mujeres, son más emotivas; mientras que los varones, más racionales.
“Esas características hacen que las mujeres sean más susceptibles. También es cierto que hay otras situaciones que influencian en esta decisión como el machismo en la relación de pareja. Suele pasar que a la mujer le terminan y ella depende de su pareja, entonces el malestar se agrava y la persona que es dependiente opta por hacerse daño. Eso es lo más frecuente”, sostiene.
Personal profesional
Frente a esta situación, señala que se ha incrementado el número de psicólogos en el hospital, alcanzando actualmente la cifra de trece profesionales. Si bien no todos están especializados en la atención de pacientes con depresión e ideas suicidas, desde el año pasado ya se cuenta con psicólogos que cubren todos los turnos dentro del área de Emergencia.
“Vamos por los pasillos y aplicamos los tamizajes de salud mental para identificar a potenciales pacientes que requieran inmediata atención. Podemos tamizar a veinte o treinta personas en un mismo día”, indica.
No obstante, un problema que afrontan los psicólogos del Hospital Regional es la cifra de deserción que hay en los pacientes, pues solo cuatro de cada diez culminan satisfactoriamente el tratamiento psicológico que comprende seis meses de intervención.
“El mensaje que damos este mes es que, a pesar del malestar que pueda existir, de ver la desmotivación y el sinsentido por el que puedan atravesar, siempre hay amigos, personas cercanas, familiares que están dispuestos a apoyar. Y en este hospital hay un equipo de profesionales formados para brindar ayuda”, finaliza.
La presentación del libro “Eten: El lugar del amanecer eterno”, del arqueólogo e investigador Jorge Alberto Centurión Centurión, constituyó un acto académico destinado a poner en valor la historia y el patrimonio de Ciudad Eten; pero, a la vez, se convirtió en una oportunidad para volver la mirada hacia una actividad que Lambayeque posee a la mano, pero que no ha sido desarrollada con la dimensión que merece: el turismo religioso.
La reflexión adquiere especial importancia cuando Chiclayo y Lambayeque se preparan para recibir al Papa León XIV los días 13 y 14 de noviembre.
En ese contexto, la decana del Colegio de Especialistas en Turismo, Dra. Rosse Esparza, se preguntó: ¿por qué una región con una extraordinaria riqueza de patrimonio religioso, histórico y cultural no ha desarrollado durante décadas una verdadera política de turismo religioso?
Su intervención, en el acto de presentación en la Universidad Santo Toribio de Mogrovejo, puso sobre la mesa una reflexión profunda sobre la verdadera naturaleza del turismo religioso en la región, la desconexión histórica de su valor espiritual con las políticas de desarrollo y la oportunidad inmejorable que representa la visita del Papa para posicionar a Lambayeque a nivel global.
Más allá de las vitrinas
Durante su alocución, la Dra. Esparza fue enfática al desmitificar la concepción mercantilista o superficial que a menudo se le otorga a esta actividad. Para la especialista, el turismo religioso no se reduce a una simple ruta de “visitar templos por doquier” u observarlos como atractivos inertes dentro de un circuito convencional. “El turismo religioso va más allá; va en esa trascendencia que no la podemos ver en los museos, en una simple vitrina. Va en lo que podemos sentir, en la experiencia que nos hace vivir, en lo que tiene Ciudad Eten en esos sábados de promesa a la que llegan muchos peregrinos y fieles a pedir y agradecer por los milagros cumplidos”, señaló la especialista.
Este concepto sintoniza plenamente con el núcleo del libro presentado por Centurión, quien aborda el impacto del Milagro Eucarístico de Ciudad Eten -ocurrido en 1649, cuando se manifestó la efigie del Niño del Milagro y posteriormente la Santísima Trinidad- no solo como un dogma teológico, sino como la piedra angular de la cohesión social y la identidad viva de un pueblo.
¿Por qué Eten sigue relegado?
A pesar de que Lambayeque cuenta con un pasado prehispánico y virreinal deslumbrante, el turismo religioso ha carecido de una planificación estratégica y de un desarrollo real por parte de las autoridades.
En su diagnóstico, la Dra. Esparza apuntó a varios factores críticos que explican la ausencia de acciones concretas para poner en valor este patrimonio; tales como el desconocimiento e invisibilización institucional. Así, el único milagro eucarístico del Perú, arraigado en las 11 hectáreas concedidas al Obispado de Chiclayo en Ciudad Eten, carece de la infraestructura logística y de la difusión internacional que se ha dado a otros destinos culturales. Estas 11 hectáreas le fueron entregadas por el gobierno regional de Lambayeque a monseñor Robert Prevost, entonces obispo de Chiclayo, con miras a que allí se construya un Santuario Eucarístico en honor al Divino Niño del Milagro.
Un segundo factor sobre el que apunta la especialista, se halla en la trampa de la politización y comercialización. Muchas veces las iniciativas turísticas se ven frenadas o distorsionadas por intereses estrictamente políticos o comerciales de corto plazo, de parte de los mismos gestores públicos o autoridades regionales o locales, descuidando el desarrollo integral de la comunidad y el fortalecimiento de la fe. Y un tercer factor es la brecha entre el saber y el sentir. Tal como lo demostró Centurión en su tesis académica -citada durante el evento-, aunque un sector mayoritario de la población local dice conocer su patrimonio, un porcentaje alarmante carece de herramientas identitarias profundas, reduciendo la riqueza espiritual a un plano secundario.
¿Qué es el turismo religioso?
El turismo religioso no debe entenderse simplemente como el desplazamiento de personas hacia una iglesia para participar de una misa o una celebración de fe; es decir, convertir la fe en un espectáculo comercial. Existe una diferencia fundamental. Su verdadero sentido está en articular espiritualidad, patrimonio, cultura, identidad, historia, comunidad y desarrollo económico, respetando siempre la naturaleza religiosa de los lugares y las manifestaciones que se visitan.
Y aquí aparece una cuestión esencial para Lambayeque. El problema no es que no tengamos patrimonio religioso. El problema es que no lo hemos convertido suficientemente en una propuesta turística organizada.
El libro de Jorge Centurión ofrece precisamente un ejemplo de aquello que podría desarrollarse mucho más ampliamente. Su investigación revela que el 81 % de los pobladores de Ciudad Eten afirma conocer su patrimonio, pero solamente el 20 % lo integra realmente como parte de su identidad. Asimismo, el 58 % de los encuestados reduce el turismo religioso fundamentalmente a un beneficio económico y existe, según el autor, una escasa valoración del Milagro como elemento de cohesión social.
El dato resulta revelador, porque el turismo religioso comienza precisamente por reconocer el valor del patrimonio que se posee. Eten no solo tiene una iglesia y una tradición religiosa. Posee una historia vinculada al denominado Milagro Eucarístico, una profunda tradición de fe, patrimonio arquitectónico, identidad mochica, gastronomía, artesanía y humedales.
El propio Centurión plantea que el Milagro Eucarístico no debe permanecer encerrado en los libros o en la memoria de los especialistas, sino convertirse en elemento de una pedagogía activa, capaz de involucrar a las nuevas generaciones. Y propone algo todavía más ambicioso: un modelo de turismo religioso sostenible basado en tres pilares: fe, comunidad y recursos naturales.
Es decir, no se trata solamente de llevar turistas a Eten. Se trata de conseguir que el visitante encuentre una experiencia integral y que, al mismo tiempo, la población local sea protagonista y beneficiaria de esa actividad.
¿Por qué no se ha desarrollado antes? La pregunta, planteada por la Dra. Rosse Esparza, resulta particularmente pertinente porque obliga a mirar más allá de la coyuntura de la visita de Su Santidad. Durante muchos años, Lambayeque ha promovido principalmente sus atractivos arqueológicos, gastronómicos y culturales. Y con justa razón: Sipán, Túcume, Sicán, Zaña, el patrimonio mochica y la gastronomía constituyen activos turísticos extraordinarios. Pero el componente religioso ha quedado muchas veces fragmentado. Tenemos templos, santuarios, imágenes, festividades, peregrinaciones, tradiciones, personajes religiosos, arquitectura virreinal y republicana y acontecimientos vinculados con la historia de la Iglesia. Lo que ha faltado es integrarlos dentro de una política turística especializada, con producto, circuito, señalización, interpretación, capacitación, promoción y articulación institucional.
El horizonte ante la visita papal
Mirando hacia el futuro, el escenario regional plantea una coyuntura histórica ineludible. Así, ante la visita del Papa León XIV, la decana del Colegio de Licenciados en Turismo, hizo un llamado enérgico a las autoridades, instituciones y ciudadanía.
Recordó el hito histórico de 2018, cuando el Niño Jesús Eucaristía estuvo junto al Papa Francisco en Huanchaco. Esparza remarcó que Lambayeque tiene la oportunidad dorada de articular esfuerzos para consolidar a Ciudad Eten (la “Ciudad Eucarística”) y a Motupe como ejes mundiales del turismo religioso. “Nos dieron una oportunidad hace más de 20 años con Tumbas Reales, con el descubrimiento del Señor de Sipán, de posicionarnos como un destino turístico cultural. Ya estamos expuestos a nivel mundial y hoy en día tenemos la otra coyuntura y la oportunidad de posicionar Lambayeque a través del Divino Niño del Milagro y de Motupe, como destinos turístico religiosos”, indicó.
La visita papal representa una oportunidad extraordinaria, pero sería un error reducirla a un acontecimiento de noviembre próximo. El Papa León XIV llegará al Perú y visitará Chiclayo, pero la trascendencia turística de ese acontecimiento puede prolongarse durante muchos años, si la región consigue estructurar una oferta permanente.
La preocupación de la Dra. Rosse Esparza adquiere entonces una dimensión mayor. No basta con limpiar las calles, colocar señalización temporal o preparar operativos de seguridad ante la llegada del Santo Padre. Hay que preguntarse: ¿Qué quedará después de noviembre de 2026? La respuesta debería ser una política permanente de turismo religioso; una política que involucre al Gobierno Regional, municipalidades, Mincetur, PromPerú, Diócesis de Chiclayo, universidades, colegios profesionales, empresarios turísticos, agencias de viajes, hoteles, restaurantes, artesanos y comunidades locales.
Y el planteamiento de Centurión encaja perfectamente dentro de esta discusión. Su libro sostiene que el Milagro Eucarístico debe ser comprendido como parte de la identidad de Eten y propone que la fe pueda convertirse en bienestar para la población, articulando patrimonio, comunidad y naturaleza.
Eso supone, por ejemplo, desarrollar una ruta espiritual alrededor del templo y del Milagro Eucarístico; una ruta histórica, que explique la presencia mochica, la evangelización y la evolución de Ciudad Eten; una ruta cultural, vinculada con sus artesanas, tradiciones y gastronomía; una ruta natural, incorporando los humedales como espacios de contemplación y conocimiento; y una ruta educativa, especialmente dirigida a niños y jóvenes, siguiendo la propuesta del personaje Tero, que en su libro plantea Centurión.
De esta manera, el visitante no llegaría simplemente a “ver una iglesia”. Llegaría a conocer una historia, comprender una tradición, encontrarse con una comunidad y vivir una experiencia espiritual y cultural.
Hay una frase particularmente significativa en el trabajo de Centurión: “La fe debe transformarse en desarrollo, y el milagro en bienestar para su gente”. Allí está, probablemente, la esencia del desafío. El turismo religioso debe generar oportunidades para las comunidades, pero sin desnaturalizar la fe. Debe beneficiar al artesano, al guía, al pequeño empresario, al restaurante, al transportista, al hotel, al comerciante y a la comunidad; debe generar empleo y movimiento económico, pero también orgullo, identidad y conservación del patrimonio. Y, sobre todo, debe impedir que el visitante llegue, tome una fotografía y se marche sin haber comprendido qué representa el lugar.
La llegada del Papa convierte esta discusión en una prioridad.
Por ello, la presentación de “Eten: El lugar del amanecer eterno” llega en un momento particularmente oportuno. Porque el libro no solo habla del pasado. Está planteando una pregunta para el futuro. ¿Será Lambayeque capaz de aprovechar su patrimonio religioso para construir una nueva alternativa de desarrollo? ¿Podrá Ciudad Eten convertirse en un verdadero destino de peregrinación y turismo religioso? ¿Seremos capaces de aprovechar la presencia de León XIV no solamente para noviembre, sino para los próximos 10, 20 o 30 años?
La respuesta dependerá de que las autoridades y las instituciones comprendan que el turismo religioso no es una actividad secundaria ni una moda generada por la visita de un Papa. Es un segmento turístico de alcance mundial, con capacidad para movilizar millones de personas y generar desarrollo local. Y Lambayeque cuenta con algo que ninguna campaña publicitaria puede fabricar: historia, patrimonio, fe, identidad y memoria viva. La tarea pendiente es convertir todo ello en una propuesta profesional, sostenible y permanente.
Con una amplia participación institucional y empresarial, se realizó la presentación de la nueva ‘Ruta del Algodón Nativo’, denominada ‘MORROP Turismo Vivencial’, una propuesta del Centro de Investigación para la Recuperación del Algodón Nativo – Cedinan, que busca convertirse en un nuevo atractivo turístico vinculado a la identidad, la cultura y la actividad productiva de Lambayeque.
Gonzalo Sánchez Calderón, director de Cedinan e impulsor de esta propuesta, presentó el potencial del complejo turístico vivencial, desarrollado sobre aproximadamente 5000 metros cuadrados, donde los visitantes pueden encontrar artesanía, chamanería, caballos de paso, dos hectáreas destinadas al cultivo de algodón nativo y espacios para demostraciones de desmotado e hilado y prendas de algodón nativo con sus artesanas en vivo.
“Este es un trabajo que se está haciendo con bastante pasión. Por cosas del destino llegué a Mórrope y compré un terreno allí, donde hice una casa de campo. Desde esa fecha fui gestando este proyecto personal para mejorar la economía de la comunidad local”, sostuvo el también directivo de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque y presidente de la Asociación de Empresarios Industriales de Lambayeque – Aseilam.
Un camino a la producción organizada
El director regional de Comercio Exterior, Carlos Alberto Núñez Díaz, destacó la importancia de fortalecer la cadena productiva del algodón nativo, cuyo camino empieza por una producción organizada, donde mecanismos como la siembra por contrato pueden contribuir a garantizar asistencia técnica, producción y articulación con el agricultor. A ello debe sumarse la industrialización, incorporando el valioso trabajo de las artesanas en la confección y generación de productos con mayor valor agregado, de modo que se posicione comercialmente a nivel nacional e internacional.
Por su parte, la ingeniera agrónoma Marité Nieves destacó la importancia del algodón nativo, cuyo centro de origen se ubica en el norte peruano. Recordó que los mochicas lo llamaban ‘jam’en lengua muchik y que, después de los alimentos, era el segundo recurso más importante para las culturas prehispánicas, con más de 5000 años de historia documentada en sitios como Huaca Prieta, Caral, Chavín y Nasca.
Resaltó también las distintas tonalidades naturales del algodón nativo de Sipán: bombacín, colombino, pardo oscuro, crema, fifo o lila y pardo colorado, evidencia de que fue uno de los primeros cultivos domesticados en el antiguo Perú.
Asimismo, reconoció la resistencia de las llamadas “guardianas silenciosas” del algodón nativo, quienes preservaron la especie durante su prohibición mediante la R.M. N.° 0251-94-AG, dictada por el temor hoy desvirtuado a una supuesta polinización cruzada y a que la fibra fuera hospedera de plagas para el algodón tradicional.
Proyección internacional
Por su parte, Olivio Huancaruna Perales, vicepresidente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, puso en relieve el potencial del algodón nativo como producto con proyección internacional, capaz de generar nuevas oportunidades económicas y contribuir a la diversificación productiva de la región.
Además de destacadas personalidades, la presentación de esta ruta turístico tuvo la novedosa exhibición del licor de Vichayo, un fruto típico de la zona, dulce, que ofrece un jugo místico en sabor y agradable al paladar, el cual será presentado este 26 de octubre en la inauguración del centro MORROP.
La experiencia se complementó con la exhibición de prendas elaboradas con algodón nativo, demostrando cómo una semilla ancestral puede convertirse en productos con identidad, valor
agregado y posibilidades de llegar a nuevos mercados.
Cedinan y Mórrope buscan así abrir una nueva puerta para el turismo de Lambayeque: una ruta donde el visitante no solo conozca la historia del algodón nativo, sino que pueda vivirla, recorrerla y descubrir todo el valor que existe detrás de una semilla que forma parte de nuestra identidad.
El dengue sigue siendo una permanente causa de preocupación en la región. La última semana, una adulta mayor de 82 años se convirtió en la décimo tercera víctima de esta enfermedad, situación que encendió las alarmas en el sector Salud, puesto que esto revela un descuido en la población en torno a las medidas de prevención que se deben adoptar en las casas para evitar la reproducción del zancudo, tal como da a conocer Yonny Ureta Núñez, gerente regional de Salud.
“Lo que nos está preocupando es que en las viviendas que hemos intervenido se ha detectado que el zancudo se está replicando nuevamente dentro de los floreros. No tenemos lluvias en este momento, por lo que el zancudo se está replicando en las casas, en los reservorios de agua mal tapados”, señala el gerente regional de Salud, quien alerta algo aún más preocupante como es la presencia de un tercer tipo de dengue en la región: el DENV-3.
Apunta que el mismo virus puede mutar, variar y generar resistencia, por lo que es necesario que la población entienda que debe dejar de usar floreros con agua. En su lugar, puede utilizar arena mojada. Además, los bidones que usan para recolectar agua deben estar bien tapados para evitar la presencia del zancudo.
Casos en aumento
Ureta Núñez precisa que a la fecha se registran 3998 casos confirmados de dengue en Lambayeque, además de 1440 casos probables que están por confirmar. De las 13 defunciones, nueve fallecieron en hospitales de EsSalud, tres en nosocomios del Ministerio de Salud y uno falleció en Rioja (San Martín), pero es lambayecano.
“En el caso de los fallecidos de Lagunas, uno de estos pacientes se había infectado con Leptospira, lo cual quiere decir que debe haber cúmulo de agua, debe haber roedores en la zona. Por eso estamos trabajamos también de forma articulada con las autoridades. Ya hemos fumigado el 75 % de las viviendas en estos sectores. Esperemos que nos dejen ingresar a las restantes”, sostiene.
Apunta que actualmente hay cinco pacientes con dengue en la Unidad de Cuidados Intensivos – UCI, del Hospital Regional, de los casi veinte casos que hay hospitalizados en toda la región. En lo que va de este año, son alrededor de 80 pacientes los que han requerido hospitalización a causa del dengue.
“Lo que nos está preocupando son los casos de la Seguridad Social, donde ahorita hay doce hospitalizados, de los cuales cuatro ya están en UCI. Y sé que están refiriendo a dos gestantes que se han complicado con el dengue. He ordenado al personal de la Gerencia Regional de Salud que acuda tanto al Hospital Luis Heysen como al Almanzor Aguinaga Asenjo para que se monitoree el manejo del dengue en estos establecimientos y de alguna forma apoyarlos con capacitaciones y en su plan de intervención contra el dengue”, afirma.
Vacunación
De otro lado, el gerente regional de Salud destaca que se ha vacunado contra el dengue a casi 7000 escolares de entre 10 a 16 años, con lo cual Lambayeque lidera la inmunización a nivel nacional entre las regiones que han recibido esta vacuna.
“Recibimos casi 59 mil dosis de vacuna contra el dengue en la región. Esperamos llegar a las 29 mil dosis en la primera fase de la vacunación, para lo cual estamos interviniendo con fuerza en los colegios de Motupe, La Victoria y Chiclayo. Luego de tres meses se recibe la segunda dosis”, explica.
Precisa que la vacuna del dengue no previene que una persona se contagie de dengue, sino que contribuye a que el dengue ya no ataque de forma agresiva. Además, explica que son cuatro tipos de dengue, lo que significa que una persona que ya tuvo dengue puede volver a contagiarse de otro tipo de dengue.
“No es que si yo me vacuno no me vuelve a dar dengue. La vacuna ayudará a prevenir complicaciones. Hay que recordar que el cuerpo genera inmunidad solo por tres meses contra el dengue, después la enfermedad nos pude volver a dar”, apunta.
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