Con una amplia participación institucional y empresarial, se realizó la presentación de la nueva ‘Ruta del Algodón Nativo’, denominada ‘MORROP Turismo Vivencial’, una propuesta del Centro de Investigación para la Recuperación del Algodón Nativo – Cedinan, que busca convertirse en un nuevo atractivo turístico vinculado a la identidad, la cultura y la actividad productiva de Lambayeque.
Gonzalo Sánchez Calderón, director de Cedinan e impulsor de esta propuesta, presentó el potencial del complejo turístico vivencial, desarrollado sobre aproximadamente 5000 metros cuadrados, donde los visitantes pueden encontrar artesanía, chamanería, caballos de paso, dos hectáreas destinadas al cultivo de algodón nativo y espacios para demostraciones de desmotado e hilado y prendas de algodón nativo con sus artesanas en vivo.
“Este es un trabajo que se está haciendo con bastante pasión. Por cosas del destino llegué a Mórrope y compré un terreno allí, donde hice una casa de campo. Desde esa fecha fui gestando este proyecto personal para mejorar la economía de la comunidad local”, sostuvo el también directivo de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque y presidente de la Asociación de Empresarios Industriales de Lambayeque – Aseilam.
Un camino a la producción organizada
El director regional de Comercio Exterior, Carlos Alberto Núñez Díaz, destacó la importancia de fortalecer la cadena productiva del algodón nativo, cuyo camino empieza por una producción organizada, donde mecanismos como la siembra por contrato pueden contribuir a garantizar asistencia técnica, producción y articulación con el agricultor. A ello debe sumarse la industrialización, incorporando el valioso trabajo de las artesanas en la confección y generación de productos con mayor valor agregado, de modo que se posicione comercialmente a nivel nacional e internacional.
Por su parte, la ingeniera agrónoma Marité Nieves destacó la importancia del algodón nativo, cuyo centro de origen se ubica en el norte peruano. Recordó que los mochicas lo llamaban ‘jam’en lengua muchik y que, después de los alimentos, era el segundo recurso más importante para las culturas prehispánicas, con más de 5000 años de historia documentada en sitios como Huaca Prieta, Caral, Chavín y Nasca.
Resaltó también las distintas tonalidades naturales del algodón nativo de Sipán: bombacín, colombino, pardo oscuro, crema, fifo o lila y pardo colorado, evidencia de que fue uno de los primeros cultivos domesticados en el antiguo Perú.
Asimismo, reconoció la resistencia de las llamadas “guardianas silenciosas” del algodón nativo, quienes preservaron la especie durante su prohibición mediante la R.M. N.° 0251-94-AG, dictada por el temor hoy desvirtuado a una supuesta polinización cruzada y a que la fibra fuera hospedera de plagas para el algodón tradicional.
Proyección internacional
Por su parte, Olivio Huancaruna Perales, vicepresidente de la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque, puso en relieve el potencial del algodón nativo como producto con proyección internacional, capaz de generar nuevas oportunidades económicas y contribuir a la diversificación productiva de la región.
Además de destacadas personalidades, la presentación de esta ruta turístico tuvo la novedosa exhibición del licor de Vichayo, un fruto típico de la zona, dulce, que ofrece un jugo místico en sabor y agradable al paladar, el cual será presentado este 26 de octubre en la inauguración del centro MORROP.
La experiencia se complementó con la exhibición de prendas elaboradas con algodón nativo, demostrando cómo una semilla ancestral puede convertirse en productos con identidad, valor
agregado y posibilidades de llegar a nuevos mercados.
Cedinan y Mórrope buscan así abrir una nueva puerta para el turismo de Lambayeque: una ruta donde el visitante no solo conozca la historia del algodón nativo, sino que pueda vivirla, recorrerla y descubrir todo el valor que existe detrás de una semilla que forma parte de nuestra identidad.
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